"Cuando todo esto acabe, yo te diré quién es el que hizo el pliego a Isjoma". Esto es lo que un técnico municipal aseguró al empresario denunciante del caso Isjoma en una conversación grabada en diciembre de 2009 por una detective y que ha sido aportada a la causa. La audición de esta conversación fue una de las pruebas practicadas en la sesión de este miércoles en el juicio por este presunto caso de corrupción por el que se sientan en el banquillo, entre otros acusados, los exconcejales del PP de Alicante Andrés Llorens y Juan Zaragoza.

Las conversaciones con este técnico y con Zaragoza se aportaron a la querella presentada en su día en la Fiscalía por el empresario José Alavés, que denunciaba amaños en la contrata para el montaje de escenarios y suministro de sillas en eventos festeros de Alicante. Alavés denunciaba que técnicos del Ayuntamiento de Alicante habían confeccionado la oferta de la otra empresa, Isjoma, que se hizo con la adjudicación a pesar de que la oferta era casi un millón de euros más cara que la de Alavés. 

En la conversación aportada, Alavés intenta que el técnico le diga qué funcionarios podrían haber ayudado a Isjoma. "Yo cuando acabe todo esto te lo diré... la onda me llegó", le dice el técnico, pero le acaba diciendo que "puedo verme en un follón". El funcionario con el que Alavés tiene esta conversación, Diego Agulló, llegó a estar imputado en esta causa, pero posteriormente se archivó por no encontrarse indicios de delito en su actuación. Agulló en esa conversación asegura que en el Ayuntamiento era práctica habitual el fraccionamiento de contratos. "Todos lo hacen, todos menos José Alavés", le dice para instantes más tarde recalcar que "para ser contratista de la Administración no tienes que crear problemas". El empresario acaba pidiendo al funcionario que si no puede desvelarle a él quién fue el que ayudó a Isjoma que por lo menos se lo diga a la entonces alcaldesa Sonia Castedo, éste le responde que lo haría.

La otra conversación es la grabada a Juan Zaragoza por la detective en el despacho de Alavés. La sala hizo la audición de la grabación en la sesión del martes. Según la transcripción, Zaragoza le dice a Alavés que "Andrés (en alusión a Llorens) está advertido por mi de todo, incluida la comida que tuve yo con Isidro (el representante de Isjoma), donde me hace unas propuestas que yo le transmití a Andrés y que conoce perfectamente". Según el sumario, Zaragoza se estaría refiriendo a un presunto ofrecimiento de Isidro García para regalarle un reloj. Una oferta de regalo que tanto Zaragoza como García niegan. En esa conversación, Zaragoza le dice a Alavés que "yo no puedo desmontar eso porque no es mi área. Hice lo que tenía que hacer, hablé con Andrés Llorens, advertirle de todo y que hubiera luz y taquígrafos y las cosas se hicieran bien". En la causa, Zaragoza sostiene que las alusiones a irregularidades fueron inducidas por Alavés, al que acusa de prepararle una encerrona para grabarle.

La primera parte de la sesión de este miércoles se dedicó a una prueba pericial conjunta sobre los informes aportados al concurso público bajo sospecha. Los tres peritos sostuvieron posturas irreconciliables y totalmente contrapuestas.

Debate en la sala

Por un lado, estaba el perito que designó el Tribunal Superior Justicia de la Comunidad (TSJ) para el proceso por la vía contencioso administrativa contra la adjudicación y en el que fallaba que las conclusiones del técnico que resolvió el concurso eran "subjetivas y sesgadas" y que Alavés tenía que haber ganado el concurso. Por otro lado, estaba un perito designado por las defensas que aseguraba que su compañero se extralimitó con el encargo y que faltaba a la verdad en sus conclusiones, valorando aspectos que no debería valorar. Y en tercer lugar, otra perito designada por la acusación para argumentar por qué la oferta de Alavés era superior técnicamente a la de Isjoma.

Entre los tres estuvieron debatiendo por espacio de dos horas, sin que en ningún momento se llegaran a acercar posturas. La sala prefirió un debate entre los tres y que confrontaran sus argumentos para una mejor valoración de los informes, en lugar de que declararan por separado.

Los informes finales de las partes, en una semana

El juicio por el caso Isjoma podría quedar visto para sentencia en una semana. Aunque los informes finales de las partes estaban previstos para este jueves, la sesión se ha aplazado unos días porque las partes quieren una copia de la grabación de las sesiones del juicio para preparar mejor sus alegatos. De todos modos, tanto el fiscal como la acusación particular adelantaron que mantienen todos los cargos para los acusados. J. A.M.