Suscríbete Información

Información

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La lluvia recogida en el último año en el interior triplica a la del anterior

Varias localidades de la Marina Alta y El Comtat sobrepasan los 1.500 litros acumulados desde septiembre, con un máximo de 1.928 en la Vall d'Ebo - La situación permite afrontar los próximos meses con reservas en los acuíferos

Cascada del paraje del Molí del Salt de Benilloba, rebosante por las lluvias el pasado mes de marzo. JUANI RUZ

La lluvia recogida durante el último año en las comarcas del interior y el litoral norte de la provincia de Alicante triplica a la del ejercicio anterior, en el que ha sido uno de los periodos de mayor precipitación de los últimos tiempos, y la cantidad de agua caída en el resto del territorio también ha sido notablemente superior. Así lo señalan los datos recabados en los observatorios de la Associació Valenciana de Meteorologia (Avamet) a lo largo del año agrícola, desde septiembre de 2021 hasta agosto de 2022. Prácticamente ningún lugar de la mitad septentrional ha quedado por debajo de los 600 litros por metro cuadrado, ni de los 350 en el extremo sur.

En las zonas habitualmente más lluviosas de la provincia, la Marina Alta y El Comtat, se han rebasado de forma general los 1.000 litros por metro cuadrado, algo no demasiado frecuente, pero aún más significativo es que los registros superan los 1.500 litros en varias localidades. Así, se han alcanzado 1.562 en Agres, 1.588 en Fageca, 1.647 en l'Orxa, 1.670 en Benigembla, 1.544 en Benissili (la Vall de Gallinera) y 1.780 en Benimaurell (la Vall de Laguar). En estos mismos lugares, entre septiembre de 2020 y agosto de 2021 se habían recogido 538, 440, 545, 664, 629 y 547 litros, respectivamente. Pero el récord de lluvia en el último año lo ostenta la Vall d'Ebo, com 1.928 litros; doce meses atrás acumuló 717.

Pero los grandes acumulados de precipitación hasta agosto de 2022 no se limitan a las áreas rurales, sino que en los grandes núcleos urbanos también han visto llover con mucha más frecuencia en los últimos meses que en años anteriores. Así, en Alcoy han caído 965 litros, mientras que en Dénia han sido 903; entre las localidades importantes de estas zonas vale la pena citar los 837 litros de Cocentaina, los 657 de Ibi, los 858 de Xàbia, los 962 de Pego, los 576 de Calp y los 524 de Altea. En la mitad sur y el extremo oeste, entornos más secos, los registros no son tampoco nada desdeñables: 402 litros en Villena, 407 en Monóvar, 381 en Novelda, 357 en Petrer, 392 en Benidorm, 371 en Alicante y 383 en Xixona, entre otros.

Incluso en el Baix Vinalopó y la Vega Baja hay algunos datos que sorprenden, y no solo por cuantiosos, sino porque, a diferencia de lo que ha ocurrido en otras ocasiones, no se deben a episodios de lluvias torrenciales concentrados en unos pocos días. Al igual que ha ocurrido en otras zonas, las precipitaciones en estas comarcas han estado repartidas a lo largo del año, aunque sobre todo entre diferentes días de los meses de marzo, abril y mayo de 2022. Así, en Elche han caído 505 litros, en Crevillent 398 y en Torrellano 608, mientras que en Bigastro han sido 668, en Pilar de la Horadada 545, en Orihuela 356 (en concreto, en la cercana pedanía de Arneva) y en Rojales 367.

Varias personas caminando bajo la lluvia en Elche la pasada primavera. ANTONIO AMORÓS

Tales cantidades obedecen a las lluvias que, de manera casi continua, se sucedieron desde mediados de marzo hasta finales de mayo de este año, con muy pocas treguas como justo durante la Semana Santa. La principal particularidad fue la ya citada de que se trató de un episodio de precipitaciones constantes, en lugar de los temporales que acostumbran a azotar esta zona con frecuencia. A eso hay que añadir que en la mitad norte el otoño de 2021 ya había sido algo lluvioso, de manera que el acumulado ha sido todavía mayor.

Toda esta lluvia ha supuesto una importante recarga para los acuíferos, más aún teniendo en cuenta que se ha producido en general sin demasiada virulencia, por lo que permite afrontar con mayores garantías los próximos meses. De hecho, esta situación ha favorecido que la provincia haya escapado al contexto de sequía que sí se ha producido en otras zonas de España, tal y como han recordado estos días fuentes del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante (UA). Y a esto último hay que añadir las lluvias que han tenido lugar durante septiembre, que en este caso sí han sido puntualmente torrenciales, pero que contribuyen a que, como señala el mismo Laboratorio, 2022 pueda terminar como uno de los años más lluviosos desde que hay registros.

Tres meses seguidos de noches tropicales

El aspecto positivo que supone la gran cantidad de lluvia acumulada durante el último año queda contrarrestado con el componente negativo de otro factor meteorológico de los últimos meses: el calor extremo que se ha registrado este verano. El estío ha sido el más intenso desde que hay registros, con temperaturas insólitas como los 46,2 grados que se alcanzaron en la pedanía oriolana de San Bartolomé en julio, o los 45,2 de Benejúzar y Redován. La Vega Baja ha sido la comarca más castigada por el calor, pero el fenómeno ha sido generalizado; basta con ver que en el otro extremo de la provincia, l'Orxa no solo es una de las localidades donde más ha llovido, sino también con una de las máximas más altas: 42,4 grados en julio.

Un joven refrescándose en una fuente de Orihuela este verano. TONY SEVILLA

Y si los días han sido asfixiantes durante el verano, las noches no lo han sido menos. Un verano que, además, puede considerarse que se anticipó, ya que el calor intenso comenzó ya en los primeros días de junio. Así las cosas, hay lugares donde prácticamente han tenido tres meses seguidos de noches tropicales, en los que, a lo largo de 90 jornadas, una tras otra, el termómetro no llegó a situarse durante la madrugada por debajo de los 20 grados. Y en realidad pueden ser más, dado que durante la primera quincena de septiembre siguió haciendo calor, pero Avamet todavía no ha publicado estos datos.

Ejemplo de esto son Alicante y Benidorm, donde ha habido 90 noches tropicales entre junio y agosto. O, lo que es lo mismo, tan solo en dos madrugadas, ambas en junio, el termómetro ha llegado a estar por debajo de los 20 grados en algún momento. También ha costado mucho conciliar el sueño este último verano en Dénia, con 89 noches tropicales, así como en Xàbia y Calp, con 87 y 85, respectivamente. En el Baix Vinalopó y la Vega Baja es menos abultado el total de cálidas veladas, en su sentido más literal, gracias a que junio no fue tan extremo; con todo, son varios los municipios con 62 noches calurosas seguidas, del 1 de julio al 31 de agosto, como Elche, Santa Pola, Orihuela, Rojales, Benejúzar, Cox y Rafal.

Compartir el artículo

stats