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El negocio online de los apuntes universitarios

La compra-venta de documentos entre particulares y empresas prolifera con las nuevas tecnologías | Las universidades persiguen las ofertas de temarios originales de los profesores que podría incurrir en un delito de propiedad intelectual

El negocio online de los apuntes universitarios

El negocio online de los apuntes Universitarios David Revenga

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El negocio online de los apuntes Universitarios A. Vicente

"En cada venta tú ganas dinero. Nunca ha sido tan fácil"; "Sube tus resúmenes y vende hoy"; "Se venden apuntes"; o "Gana dinero con tus apuntes y descarga todo gratis". Estos son algunos de los argumentos que funcionan como reclamo para la compra-venta de apuntes de las universidades. Una práctica que, con las nuevas tecnologías, ha aumentado en los últimos tiempos y se ha convertido en un negocio entre particulares o para las empresas que ofrecen lucrarse con los temarios a los estudiantes. Hay quien va más allá y ofrece los textos o clases grabadas de los profesores. Pero, ¿es legal? La respuesta depende del tipo de material que se ofrezca al alumnado.

Intercambiar apuntes de clase no es nuevo. Hay quien prefiere elaborar sus propios esquemas y resúmenes de las clases; pero también hay quien pasa medio curso buscando los mejores textos con los que estudiar las asignaturas, sobre todo, las más complicadas o las "hueso" de cada carrera. Encontrar un compañero que elabora unos buenos apuntes es una garantía añadida de un posible aprobado. Las nuevas tecnologías e internet han hecho que esta práctica se "profesionalice"; es decir, que hayan grupos de mensajería, páginas de anuncios o plataformas online que lo transformen en negocio en el que todas las partes pueden lucrarse.

Hacer una búsqueda rápida en internet es muestra de ello. "Comprar apuntes de la universidad de..." en el buscador. Las páginas se muestran por centenares. Hay anuncios en páginas que ofrecen apuntes de una materia desde 20 euros. Algunos son estudiantes de cursos anteriores que quieren sacar un dinero "extra" cuando ya no les sirven esos textos; otros son estudiantes de universidad que ofrecen temarios a aquellos que se van a enfrentar a la EBAU.

Los esquemas y apuntes sirven a los universitarios para estudiar. David Revenga

Y más allá de la compra-venta entre particulares están las páginas o plataformas especializadas que funcionan como "bancos de apuntes" y en las que se puede encontrar todo tipo de material. Entre ellas, también hay diferencia en la forma de ofrecer este servicio. Una de ellas se anuncia este curso en la Universidad de Alicante (UA): "Pásanos el contacto de la persona con mejores apuntes y ganad dinero los dos". Así rezan en un folleto que se puede ver en los tablones de anuncios. Y, ¿cómo funciona? Pues los alumnos pueden subir los temarios de las asignaturas a esta web para que otros los descarguen.

La ganancia será por cada persona que acceda a ellos. En este caso será de 0,01 céntimos. Es la publicidad que pueden incluir esos apuntes, y que se incluye después, la que genera ganancias, según explicaron las fuentes consultadas por este diario. Los escolares pueden encontrar apuntes de las asignaturas más complicadas de carreras como Derecho y descargárselos desde 3 a 18 euros, según el número. En otras páginas, se funciona con un sistema de puntos que se obtienen según los textos que se suban.

Páginas web como estas sí reflejan en sus apartados de preguntas frecuentes lo que se puede y no subir a la plataforma. Así, la que se promociona en Alicante pone énfasis en el "copyrigth"; es decir, en los derechos de autor que puedan tener los apuntes. Ahí está la clave. Ellos especifican que solo se podrán subir documentos originales, ni obras de otros autores, ni fragmentos de libros, ni nada similar. Una protección a la propiedad intelectual que esta plataforma parece sí tener en cuenta. No siempre es así y en internet se pueden encontrar otras web en las que no se controla la autoría de los textos ni de dónde vienen.

Uno de los anuncios de compra de apuntes en la Universidad de Alicante. David Revenga

De hecho, se pueden localizar apuntes elaborados por profesores para dar las clases. Son los que se suben a la red interna de las universidades como material para los alumnos y tienen derechos de autor. En algunos casos, según explican algunos docentes, se han encontrado "documentos a los que no se les ha quitado ni el membrete ni el nombre del profesor". Y ahí es donde está uno de los problemas de esa compra-venta de apuntes y donde "se podría estar incurriendo en un delito contra la propiedad intelectual", indicaron a este diario fuentes universitarias y profesores que han visto su trabajo en venta en la red.

Y no acaba ahí. También se llegan a ofrecer grabaciones de las clases que los profesores dan en la universidad. Así, con la pandemia, muchas clases de dieron online y esas lecciones también circulan por la red, según las fuentes consultadas, y también podría incurrir en la misma ilegalidad que los apuntes. De hecho, por ejemplo, la UA recoge en el apartado de protección de datos de su página web una pregunta sobre este asunto: "¿Se pueden difundir/publicar las clases grabadas?". El centro educativo responde que la "propiedad intelectual de las grabaciones y de los materiales que elabora cada profesor o profesora es de su exclusiva titularidad, en su condición de autor. Queda prohibida sin autorización del profesor o profesora su reproducción, distribución, comunicación pública o cualquier otra forma de explotación o difusión".

Añade además que "la descarga, difusión, distribución o divulgación de la grabación de las clases y particularmente su compartición en redes sociales o servicios dedicados a compartir apuntes atenta contra el derecho fundamental a la protección de datos, el derecho a la propia imagen y los derechos de propiedad intelectual. Tales usos se consideran prohibidos y podrían generar responsabilidad disciplinaria, administrativa y civil a la persona infractora".

Una forma de proteger el trabajo de los docentes ante el posible lucro de terceros. De hecho, la UA puso ya hace tiempo el ojo sobre estas prácticas y, según fuentes universitarias, se ha llegado a mandar una circular a principio de curso precisamente indicando todas estas cuestiones sobre los apuntes y las clases grabadas. "Los profesores podrían ejercer acciones legales por los derechos de autor", indicaron las mismas fuentes.

Alumnos estudiando en la universidad. David Revenga

Con todo, desde las universidades, se intenta poner los medios para que no se haga negocio con el trabajo interno entre profesor y alumnos. El vicerrector de Estudios de Calidad y Lenguas de la Universidad de Alicante (UA), Francisco Torres, explicó que "el intercambio de apuntes siempre ha ocurrido en las universidades y ahora hay gente que ha encontrado una forma de hacer negocio". Así indicó que los textos "circulan entre alumnos y ahí no se vulnera ni se incurre en ningún delito". Y es claro: "Cada uno debe saber si le vale la pena los apuntes de otro o no. Siempre es mejor elaborar los propios".

El responsable universitario indicó que "otra cosa es si hay plagio o no". Es decir, si se trata de "material que ha subido el profesor elaborado por él y, por tanto, tiene derecho a la propiedad intelectual". En ese caso, "se actuaría como cualquier infracción similar". Porque "un tercero no puede comerciar con algo sin la autorización del autor". Con todo reconoce que se conoce la existencia de esas páginas que ofrecen apuntes pero que "solo si está en el ámbito de la competencia de la universidad podemos actuar".

Diferentes opiniones entre alumnos

¿Qué opinan los alumnos sobre esa compra-venta de apuntes? El secretario general del Consejo de Estudiantes de la UA, Ginés Sola, indicó a este diario que conocen la existencia de dichas plataformas y que "si un estudiante sube sus apuntes, elaborados por él, podría ser legal". El problema está "cuando los apuntes son de profesores". En ese caso, "no me parece bien que se suba, incluso a veces con la marca de agua". Así alegó que cualquier texto debe citar además a los autores y que sí existen en las universidades sistemas que funcionan como "bancos de apuntes". Sí reconoció que "cuanto más global es todo, es más fácil. Antes era solo entre estudiantes y ahora es más fácil y también más visible".

Entre los alumnos las opiniones son variadas: "No estoy de acuerdo porque creo que los apuntes los tenemos que preparar nosotros porque nos ayuda a estudiar", indicó una estudiante de la UA. Ella misma añade que "yo no vendería mis apuntes porque es un trabajo y un esfuerzo. Tampoco los compraría porque forman parte del estudio de uno mismo". Pero otra alumna explica que "me parece bien porque después los vas a tirar", aunque especifica que probablemente "no a todo el mundo le servirán". La estudiante hace además un apreciación: "Muchas veces los profesores no ponen mucha información en las diapositivas o lo dan por hecho y necesitamos lo de otros cursos".

Una joven subraya unos apuntes en la universidad. David Revenga

En este sentido se pronuncia otra alumna: "La compra-venta no debería ser necesaria porque los profesores nos deberían dar los materiales correctos para superar la asignatura; muchas veces no es así". A otra alumna esta práctica "no me parece mal si realmente está controlado" en "apps controladas pero si es de forma ilegal habría que gestionarlo de otra forma". Así, un alumno añadió: "Los apuntes de otra persona pueden ser útiles a otro que los necesite".

Con todo, hay una pregunta a contestar: ¿De quién son los derechos de autor de los apuntes? Este diario ha consultado con varias fuentes sobre este tema. Unos indican que la duda está en si unos apuntes elaborados por un alumnos sobre lo explicado por un profesor en el aula son propiedad del mismo estudiante o de la fuente primera; otros tienen claro que serían del docente aunque los escriba el estudiante. Lo que sí tienen claro es que si lo que se ofrece para vender o comprar son apuntes directamente de los profesores, sí podría incurrirse en un delito. Quizá lo mejor sea atender en clase y escribir textos propios.

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