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Javier García Presidente de la Unión Internacional de Química Pura y catedrático de la UA

Javier García: "Estamos en primera división en investigación pero con presupuestos de segunda"

El presidente de la Unión Internacional de Química Pura y catedrático de la UA critica la falta de perspectiva política para aprovechar el conocimiento

Javier García en el laboratorio que dirige en la UA Jose Navarro

Único presidente español de una unión científica internacional, la de Química Pura y Aplicada, catedrático de la Universidad de Alicante y director de la cátedra Rafael del Río, Javier García ha presentado esta semana un informe nacional de impacto económico para el futuro próximo, con las aportaciones de expertos en los distintos ámbitos de la ciencia y la tecnología, y con el propósito de que España, como país, aproveche de verdad el talento con el que cuenta.

¿Qué aporta la química en la actual revolución tecnológica? 

La química es fundamental para hacer posible la economía circular. Si lo que pretendemos es que todo lo que producimos se pueda reciclar, debemos repensar la forma en la que hacemos química para diseñar moléculas y procesos con la sostenibilidad en mente desde el principio. Solo con esta nueva forma de hacer química haremos posible el sueño de la economía circular, minimizar el impacto en el medio y alcanzar el compromiso de la descarbonización en 2050.

¿Cree que estamos en plazo?

Desde el punto de vista de la innovación, sí, tenemos tecnologías que están listas. La clave está en la transformación del CO2 en productos de alto valor añadido y en la generación de una nueva clase de plásticos indefinidamente reutilizables. Son avances enormes, pero también hace falta llevarlos a la práctica. La ciencia nos da soluciones, pero no nos soluciona los problemas, eso depende de nosotros, de la voluntad política, de la transferencia de tecnología, de la creación de empresas.

Javier García INFORMACIÓN

¿Qué impide que algunas de estas soluciones se lleven a la práctica?

Como hemos visto recientemente en la reunión sobre el cambio climático COP27, la guerra en Ucrania está obstaculizando la cooperación internacional para llegar a acuerdos. Tenemos un gran problema de liderazgo, los líderes están fallando y nos aboca a una sucesión de crisis de las que parece que no podemos librarnos. En lugar de resolverlos, cada vez surgen problemas más graves. El mejor ejemplo es la guerra, nunca pensamos que volvería a ocurrir. La falta de liderazgo alcanza también a la industria, que debería contribuir a una transición sostenible ya que tiene un papel muy importante en este proceso. 

¿Percibe alguna solución real?

La base de la solución está en la economía del conocimiento. Para hacer realidad lo que la tecnología ofrece hay que pensar en una hoja de ruta que permita orientar la acción de la ciencia hacia la economía del conocimiento, porque es más resiliente. También hace falta más liderazgo desde la ciudadanía. Es importante que cuando consumimos, cuando votamos y cuando nos comunicamos en redes, lo hagamos desde los valores que queremos que nos definan, y que seamos más consecuentes entre lo que decimos y lo que votamos.

Javier García Jose Navarro

¿Se deben aprovechar los fondos europeos para investigación?

Es cierto que los fondos europeos son una gran oportunidad. El riesgo es utilizarlos desde una perspectiva localista u oportunista. Es clave disponer un gran plan nacional que sirva para actuar con una percepción de país. Creo que es una mala estrategia fomentar la competencia entre territorios, en vez de fomentar una acción coordinada que aproveche las fortalezas y los recursos disponibles. Por eso desde la cátedra Ciencia y Sociedad de la Fundación Rafael del Pino queremos dar voz a los expertos para disponer de una hoja de ruta que nos permita hacer un uso más racional y coordinado de ellos. 

¿La investigación sigue maltratada?

Desde la perspectiva de la investigación se requiere ir más allá de unos fondos de recuperación. Si no se va más allá del ciclo político se corre el peligro de asociar presupuestos para investigación a fondos coyunturales para salir de la crisis, como a raíz del covid. Si algo espero es que el covid nos haya enseñado que la Ciencia es nuestra mejor defensa frente a las grandes crisis. Como se ha puesto de manifiesto en el caso de las vacunas, hemos tenido que comprar en otros países. 

Javier García ISABEL RAMÓN

¿Y con la crisis energética?

Una de las lecciones de la crisis actual es que aquellos países que han apostado por las energías renovables y tecnologías más avanzadas están respondiendo mejor. En esta línea, España es una gran potencia en investigación, estamos en la primera división mundial, con algunos de nuestros investigadores en los primeros puestos de ranquin de la ciencia. Pero los presupuestos son de segunda división, no están a la altura de los investigadores, sentimos que si nos apoyaran al nivel que merecen esos resultados podríamos dar el salto a la economía del conocimiento de la que hablamos desde el año 2000.

¿Hay innovación más allá de la inteligencia artificial y el sector aeroespacial o es que están de moda?

Ambas requieren de grandes infraestructuras y recursos ligados a las tecnologías emergentes, muy atractivas en términos de empleo de calidad. Los territorios quieren convertirse en hubs, en centros de excelencia, pero hay que hacerlo con perspectiva de país. Sentarnos a una mesa y planear sin duplicidades, desde la base de las fortalezas. El informe de la cátedra Rafael del Pino sobre las diez tecnologías con las que España puede destacar está basado en las fortalezas y en un análisis del sistema productivo español. 

Parece utópico llegar a acuerdos con tantos intereses enfrentados, pero la cátedra que dirige ya es asesora del programa España 2050

Desde el Gobierno nos dieron la oportunidad de contribuir, compartir aprendizajes y pensar el país para 2050, pero en lo que debemos enfocarnos ahora es en la oportunidad histórica que suponen los fondos de recuperación que acaban en 2024. El Ejecutivo podría convocar una mesa de diálogo para ver las oportunidades con cabeza. 

Javier García INFORMACIÓN

¿Diría que con la crisis podemos estar ante una nueva fuga de cerebros?

Creo que los programas GenT son una apuesta muy positiva y que va a ser duradera. Las comunidades que ya lo han hecho desde hace más de una década, como Cataluña o el País Vasco, no solo han retenido talento, sino que sus investigadores están llevando a cabo carreras científicas extraordinarias. A algunos les pueden fichar para la primera división de la Ciencia en otros países, pero es una apuesta valiente, necesaria y fundamental para el futuro de la Comunidad Valenciana.

¿Cuál es su visión desde la Academia Joven de España que preside?

Están desarrollando carreras profesionales muy brillantes, lo que nos hace pensar que apostarán por completar su itinerario profesional aquí. Tenemos muchos científicos en el ranquin del 1% de los más citados a nivel mundial. Aunque seguimos con la asignatura pendiente de los 12.000 investigadores jóvenes que se fueron durante la crisis, por los recortes en Ciencia, y atraerlos es muy difícil porque los planes los traen a cuentagotas y gran parte del mejor talento todavía está en el extranjero.

De las tecnologías con más potencia para el país ¿cuál destacaría?

Una de las más interesantes, sobre todo para Alicante, es el turismo de las cosas, un concepto nuevo que hemos acuñado desde la cátedra. Consigue hacer más rica la experiencia del viaje desde que se planifica y se visualiza con inteligencia artificial. Podremos interactuar en la visita a un museo con objetos de arte que te dan información y a la vuelta compartir contenido inteligente. Una experiencia más completa que la que recibes sólo en el sitio y que se va a enriquecer con el internet de las cosas y el metaverso. Creo que va a ser espectacular para Alicante y el país en general.

También se señala el potencial en fertilizantes inteligentes

Abusamos de los fertilizantes y eso hace que aguas como las del Mar Menor tengan exceso de nutrientes, se agote el oxígeno y mueran los peces. Los fertilizantes inteligentes permiten que se liberen nutrientes solo cuando hay un déficit en el suelo, cada cierto tiempo, y que tengan un menor impacto sobre nuestras aguas. Alicante, Murcia y España en general va a ser muy potente sobre el uso de fertilizantes artificiales.

¿Y en su disciplina en concreto, la química?

Reducir el CO2 y convertirlo en nuevos combustibles, también capturándolo del aire, es posible. No hablamos de ciencia ficción. Hay empresas y startup detrás y es el futuro que me gustaría ver en una década. En el contexto internacional de la química pura y aplicada quiero transmitir que poner en valor el conocimiento que generamos en el territorio para transformarlo en puestos de trabajo es la conversación que se produce en todo el mundo. Recientemente he estado en China y en Brasil como presidente de la UIQPA, y todos los territorios están pensando cómo aprovechar el conocimiento y transformar la economía. En nuestro caso la palabra clave es la urgencia y nos falta la perspectiva global. Necesitamos convertir ese extraordinario conocimiento que generamos desde las universidades en empresas más competitivas, modernas, complejas y resilientes. Ahí tenemos el mayor reto.

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