Suscríbete Información

Información

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La creatividad también se aprende

Investigadores en innovación didáctica para la enseñanza forman en la UA a futuros maestros para que fomenten en el aula el pensamiento crítico

La arquitecta Dolores Victoria Ruiz con alumnos de la Facultad de Educación de la UA HECTOR FUENTES

El taller que impartió este jueves en el Museo de la Universidad de Alicante la especialista en innovación didáctica de la ciencia y la arquitectura para la enseñanza, Dolores Victoria Ruiz, provocó tanta sorpresa como entusiasmo entre el medio centenar de estudiantes de la Facultad de Educación, futuros maestros, que participaron de las jornadas “Del pasado al futuro”, organizadas por la cátedra de Arquitectura Sostenible de la UA que dirige el profesor Antonio Maciá.

Entre las enseñanzas que practicaron por sí mismos y que, a su vez, se llevarán al aula los futuros maestros, destaca que “la creatividad se puede educar”, que no es cuestión de genética, como aclara la especialista, y que “todos podemos ser mucho más creativos de lo que creemos”.

La silla

Para ejemplo, un botón. El ejercicio no puede ser más sencillo y su resultados, inmediatos, resultan sorprendentes. Se trata de diseñar una silla y a partir de los primeros trazos, preguntar al objeto: ¿podrías ser de otro material?, ¿podrías servir para otra cosa como navegar?, ¿podrías tener ruedas?.

Dolores Victoria Ruiz durante las jornadas en el MUA este martes HECTOR FUENTES

De entrada lo de diseñar pasa por alto, y el esfuerzo creativo resulta nulo, es un objeto que todos tenemos en mente y nadie va más allá de las consabidas cuatro patas, asiento y respaldo.

Pero los interrogantes empiezan a abrir todo un mundo de posibilidades y fomentan una creatividad que parecía reservada para unos pocos.

“Se dan cuenta de los diseños que nos rodean, que no tienen que quedarse con lo primero que piensan, y de esta forma llevarán al aula la búsqueda de la innovación”, sostiene Dolores Victoria Ruiz.

Se dan cuenta de los diseños que nos rodean, que no tienen que quedarse con lo primero que piensan, y llevarán al aula la búsqueda de la innovación

Dolores Victoria Ruiz - Arquitecta, especialista en innovación didáctica de las ciencias

decoration

Sostenible

Su tesis, en la que trabaja desde hace años en la Universidad de Jaén, tras una etapa previa en Inglaterra, versa precisamente sobre la innovación didáctica de la ciencia y la arquitectura para la enseñanza de las ciencias.

“La innovación se tiene que llevar a todos los nuevos trabajos porque la sociedad y la sostenibilidad del planeta dependen de nuevas respuestas, que exigen que la sociedad esté mucho más implicada y sea sostenible”, explica.

Como con el ejemplo de la silla, para mejorar el medio ambiente de una casa o un colegio, de forma que se ayude a la biodiversidad, se plantean interrogantes del tipo ¿por qué no más bicicletas en lugar de un coche?, ¿y si la piscina fuera comunitaria y el tejado comunitario recoge agua de lluvia? ¿qué tal si se recoge la basura de forma organizada para un huerto? Llevar más allá la imaginación enseña a ser creativos y a innovar.

Urbano

Lo de que la ciudad está secuestrada por la pantalla es también una reflexión de esta investigadora, porque por primera vez en la historia humana “no estamos presentes en los espacios que habitamos y al no observar, perdemos la capacidad crítica”.

Dolores Victoria Ruiz HECTOR FUENTES

No se ve ni lo que está bien y puede dar felicidad, ni lo que está mal. Desde esta perspectiva, los futuros maestros llevarán asimismo al aula el uso del contexto urbano. Que los niños dibujen, por ejemplo, su colegio, “porque cuando la mano dibuja recuerda más, observa mejor”, recalca la experta.

Usar el contexto del aula, del patio y el barrio favorece bucear tras el análisis de lo que nos rodea y preguntarnos qué se puede hacer con el presente, “mi casa o mi plaza”, añade.

Es una forma de trabajar la utopía, “el pensamiento divergente, no solo lo científico de la arquitectura” sino también la expresión lingüística y la narrativa por la historia de los edificios.

Los alumnos se introducen de esta forma en la ciencia desde lo cotidiano, ellas y ellos, cogiendo muestras de plantas y con la ayuda de internet y del profesor descubren las distintas especies o la evolución de la biología sin salir del patio. “Son clases muy prácticas que aumentan la creatividad al fomentar la observación y el interés por el ambiente urbano” concluye.

Compartir el artículo

stats