Ante la negativa inicial de todos los grupos municipales a permitir la aprobación del Presupuesto de 2023, el bipartito de Alicante ha elevado el tono en un intento de presionar tanto a la izquierda como a Vox ante la proximidad de unas elecciones municipales que pueden condicionar los posicionamientos políticos. "Si no hay Presupuestos se pierden las inversiones con fondos europeos, también se comprometen los aumentos de sueldos. No son unos presupuestos personales con carga ideológica, atienden mejoras en servicios públicos. Decir que 'no' a este Presupuesto es comprometer cosas necesarias para la ciudad de Alicante", ha señalado el alcalde, Luis Barcala, en un acto de Aguas de Alicante, en una intervención ante los medios en la que ha asegurado que "solo desde una perspectiva electoralista se pueden entender un "no" al Presupuesto".

Al respecto, Barcala ha apelado "a la responsabilidad" de los grupos municipales. "Cuando esté el informe de Hacienda concluido, le pegaré un vistazo para ver las conclusiones y luego tengo intención de hacer una nueva ronda con los grupos para recabar apoyos para el Presupuesto, que es fundamental para la ciudad de Alicante. Si negocio las enmiendas, les digo que sí y aún así no votan a favor, tendrán que responden ante los alicantinos. Voy a hacer todo de mi parte para hacer fácil alguna abstención", ha añadido Barcala, quien no ha concretado más detalles sobre las enmiendas porque ha asegurado que todavía no las ha visto.

Misma línea

A la misma hora, en el Ayuntamiento de Alicante, se ha pronunciado en términos similares el portavoz adjunto del gobierno municipal, Manuel Villar, durante la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno de este martes: "Si no hay Presupuestos, no hay Somni [colegio]. Todos tenemos que hacer un esfuerzo de ver si anteponemos el 28-M o los intereses de los alicantinos", ha señalado Villar, que este martes no ha estado acompañado por el portavoz del ejecutivo local, Antonio Manresa.

En su comparecencia, a preguntas de los medios, el edil popular ha mantenido la confianza en conseguir la abstención de al menos un grupo para superar el trámite del Pleno. "La idea es tener apoyos", ha señalado, a la vez que ha anunciado una nueva ronda de contactos con los grupos de la oposición para la que todavía no hay fecha. Y es que esas reuniones, según Villar, se prevé que se celebren tras el informe previo de Hacienda, que todavía no se conoce tras el registro de las enmiendas de los grupos de la oposición, un plazo que finalizó el 13 de enero. "Cada uno tendrá que valorar su voto, nosotros también tenemos que ver qué primamos. Todos", ha añadido el edil popular. 

Preguntado sobre si el gobierno municipal se plantea la posibilidad de no convocar el pleno si no consigue previamente el respaldo necesario, Villar ha optado por dejar que el tiempo dé una solución: "Cuando llegaremos a ese río cruzaremos ese puente".

Cuando finalizó el plazo para presentar enmiendas, Vox -el principal socio del bipartito en este mandato- dejó en el aire el Presupuesto del bipartito presentando una enmienda a la totalidad por la puesta en marcha de la zona de bajas emisiones. La formación ultra, aliada de Barcala en la aprobación de las cuentas en los tres años anteriores, aseguró que no va a facilitar la tramitación de un documento "que hace seguidismo a la izquierda" y que incluye "la decisión política más grave a la que se van a enfrentar los alicantinos en las últimas décadas". Por su parte, el PSOE y Unidas Podemos descartaron también "salvar" el Presupuesto del bipartito, como ya adelantaron desde Compromís.

Críticas a las palabras

Al respecto, el portavoz del PSOE, Miguel Millana, ha calificado de "muy desafortunadas las declaraciones del edil Manuel Villar, al poner como ejemplo lo que no se haría de no aprobarse el Presupuesto de Barcala, ni más ni menos que no se construiría El Somni". “Me parece un chantaje intolerable, pero viendo el nivel de este equipo de gobierno, está en la línea. Vaya argumentación y vaya ejemplos nefastos. Los Presupuestos de Barcala no se sostienen, ni recogen lo que la ciudadanía necesita. Solo hay recortes en prácticamente todas las áreas municipales y denotan falta de gestión y falta de modelo de ciudad”, ha matizado el portavoz.

Pese a ello, Millana sí que ha recogido el guante y ha asegurado que está dispuesto a reunirse en nombre del PSOE "las veces que sean necesarias" con Barcala. “Pero me temo que no sea más que una estratagema más de un alcalde cuyo ciclo político en el Ayuntamiento está acabado. Su incompetencia está condenando a Alicante al desastre. Nosotros, claro que nos sentaremos a negociar las enmiendas, pero Barcala desconoce lo que significa la palabra lealtad institucional, como podemos contemplar en todos los plenos y en su acción de gobierno, por eso para nosotros sus palabras valen lo valen”, ha añadido Millana.

Por su parte, el portavoz de Unidas Podemos, Xavier López, ha defendido que "los únicos responsables de que no salgan adelante las cuentas son quienes no las saben negociar". "Y los únicos responsables de que en esta ciudad no se generen inversiones, son quienes las boicotean constantemente y quienes han estado mimetizándose con Vox en sus recortes ideológicos y de ultraderecha, eso es Barcala y el Partido Popular", ha afirmado López, quien ha añadido: "Con más de 150 enmiendas presentadas por mi grupo, Unidas Podemos, el PP tiene una oportunidad de oro para sentarse a hablar sobre Alicante. Eso sí, ya lo advertí, hablaremos también sobre ordenanza de la vergüenza y sus consecuencias y más un día como hoy de frío intenso en el que la gente que menos tiene debe hacer frente a la meteorología y a la amenaza de multa por la norma del PP".

Por último, el portavoz de Compromís, Natxo Bellido, ha afirmado que "el bipartito de Barcala se ha quedado sin excusas ante su incapacidad para gobernar y aprobar presupuestos". "Y ante esto, en lugar de sentarse a negociar con la oposición y convocar el Consejo Social y a las Juntas de Distrito como debe hacer, se dedica o bien a hacer el ridículo culpando del retraso presupuestario a la oposición de trabajar y hacer enmiendas como es su obligación o de trasladar la responsabilidad de aprobarlos cuando ha dedicado cinco años a boicotear el Plan Edificant, ni ha querido sentarse para dialogar y llegar a acuerdos antes de plantear los peores presupuestos posibles", ha subrayado Bellido, para quien "el gobierno del PP en la capital alicantina está caducado".