No hay marcha atrás. El bipartito de Alicante confirma que trasladará las melias de la avenida de la Constitución pese a la presión social y de los grupos de izquierda de la oposición municipal. "Hay que trasladarlas porque entre que se mueran y trasladarlas, preferimos que se trasladen. Otros prefieren que se mueran. Dejarlas ahí pondría en juego su supervivencia", ha señalado este martes el portavoz adjunto del bipartito de Alicante.

Este jueves, las melias van a tener su protagonismo en el pleno municipal. En primer lugar, porque Unidas Podemos ha registrado una propuesta de declaración institucional que busca defender la continuidad de los ejemplares en la avenida de la Constitución "por su consideración de patrimonio natural de la ciudad". El portavoz municipal de la coalición, Xavier López, ha afirmado que “el gobierno del Partido Popular no puede seguir ignorando a los movimientos sociales y tiene que poner las medidas necesarias para proteger las melias”. López considera que “la actitud negligente contra todo lo que a Barcala le suena a espacios verdes, a menos contaminación, a una ciudad más amable y a proteger el patrimonio natural, es la constatación de que en su modelo de ciudad sí que cabe más cemento y más ruido, y no caben las personas”.

Además, durante la celebración de la sesión ordinaria de este jueves, hay convocada una concentración en la plaza del Ayuntamiento, a las 12 horas, bajo el lema "contra la tala y el traslado inminente de las melias. No más arboricidio".

La polémica por la idea inicial de la tala de los ejemplares dio un giro a principios de diciembre, cuando este diario reveló que el bipartito había decidido trasladar las melias en lugar de proceder a su tala. Entonces se conocieron cambios en el proyecto de la avenida de la Constitución de Alicante. La Junta de Gobierno local se reunió por la vía de urgencia para aprobar la modificación del proyecto de peatonalización de la avenida de la Constitución, cuyo presupuesto se incrementa un 15%, hasta superar los dos millones de euros, y su plazo de ejecución aumenta nueve semanas, respeto a los seis meses previsto inicialmente. En el documento aprobado, se defiende la sustitución del arbolado: las melias, que, según el bipartito, se reubicarán en un "entorno seguro, con mayor espacio y tierra de mejor calidad para el desarrollo del sistema radicular que el alcorque en acera: tipo parque, monte o zona verde no transitable", darán paso a plataneras.

El informe técnico incluido en el expediente aprobado por Junta de Gobierno explicaba con detalle los argumentos esgrimidos por los técnicos para eliminar las melias de la avenida, pese a la petición de entidades sociales de que se mantengan. "En la avenida de la Constitución se plantea la plantación de Plátanus hispánica (plátano de sombra). Este árbol de hoja caduca aportará una prestancia apropiada a la zona de estar de la avenida y mejorará el aspecto y suciedad del suelo, en especial en periodos de floración. Con la nueva plantación se corrige la distancia a fachada, de forma que se incrementa la misma para reducir las interferencias del arbolado con las residencias y otros usos terciarios de las edificaciones", señalaba el texto, que añadía: "La elección de la tipología de arbolado es coherente con la imagen de la ciudad, en concreto con la presencia de esta especie en otros espacios del Centro Tradicional y Ensanche, como el paseo de Gadea-Soto-Marvá o la propia plaza Ruperto Chapí, en la que ya existe un ejemplar de esta especie".

Según los técnicos, "podrán desarrollarse adecuadamente sin tener que ser sometidas a podas que deformen su estructura o debiliten el árbol para permitir que perduren el mayor tiempo posible y puedan ser disfrutados por las generaciones futuras". En la actualidad existen 21 ejemplares de melias, según el gobierno local. "La continuidad del arbolado no es posible por la afectación de las obras ejecutadas con motivo de la renovación de los colectores de saneamiento y la red de distribución de agua potable, dado que se ha afectado sustancialmente al bulbo de raíces estructurales con lo que queda comprometida su estabilidad", por la "edad del arbolado y sistema radicular extendido por el subsuelo del ámbito, lo que imposibilita la ejecución de las obras de nuevas canalizaciones sin afectación". Además, añaden que "los daños inevitables al sistema radicular producen un mayor estrés en el árbol, lo que aumenta los riesgos de desprendimientos de ramas e incrementa la inseguridad peatonal".