El mal uso de los abonos gratuitos de Media Distancia de Renfe -reservar asientos que posteriormente no se utilizan- ha descendido este mes de enero, pasando del 20% registrado a finales de año al 2,5% actual.

Según la operadora ferroviaria, el importante descenso a registrado a principios de este año se debe principalmente a las medidas aprobadas por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (MITMA), que entraron en vigor el pasado 7 de diciembre.

Una serie de modificaciones en la operativa de venta y utilización de los abonos gratuitos que restringe la formalización de viajes, la adquisición de abonos y sancionan los usos irregulares reiterados, entre otras actuaciones.

En el caso de los servicios de Media Distancia convencional, los usuarios deben adquirir un abono distinto por cada trayecto origen/destino, que será válido para viajes ilimitados entre el origen y destino solicitado por el cliente, en ambos sentidos.

Miedo a perder la fianza

Según la resolución del MITMA publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), Renfe incautará la fianza de 20 euros y anulará el abono gratuito a los usuarios que, al menos en tres ocasiones, no hayan cancelado con un mínimo de dos horas de antelación su reserva de la plaza si finalmente no van a viajar en el tren.

El operador retirará los títulos de viaje en los que se haya detectado un uso irregular y no expedirá un nuevo abono asociado a ese titular para ningún origen-destino de media distancia en un plazo de 30 días desde la anulación.

Sin embargo, no es una sanción inmediata. Antes de llegar a retirar el abono y la fianza, Renfe envía dos avisos al titular cuando detecta que finalmente no ha viajado sin anular la reserva con la antelación requerida. Es la tercera vez que se incurre en uso indebido, cuando se procede a sancionar.

Además, también se ha limitado a cuatro viajes diarios de ida o vuelta el número máximo de trayectos que se permite formalizar por abono.