Un policía nacional de Alicante, acostumbrado a prestar servicios públicos, no sale aún de su asombro tras recibir la semana pasada dos facturas del Ayuntamiento por un importe de 120,15 euros cada una en concepto de «rescate de dos personas mayores» por el auxilio prestado el pasado año a sus padres: el progenitor, de 74 años y con problemas graves de movilidad, y su madre, de 73 e impedida totalmente.

El hombre, que sufrió un infarto y falleció dos semanas después en el hospital, llegó a caerse dos días seguidos de la cama en su domicilio de Alicante y su mujer intentó sin éxito arrastrarse por el suelo para ayudarlo. En ambos casos intervinieron Bomberos, Policía Local y servicios sanitarios, pero la factura sólo le ha llegado por la actuación del primer cuerpo de emergencia.

El afectado presentará una reclamación ante el Ayuntamiento porque «una cosa es que llame a los Bomberos porque se me han olvidado las llaves y otra es un estado de necesidad urgente».

Las facturas corresponden a un primer rescate realizado la madrugada del 30 de abril de 2022 y el hijo de los rescatados teme que el próximo mes le lleguen otras dos por la apertura de puertas del 1 de mayo.

Los servicios de emergencia se movilizaron en ambos casos tras la llamada de un vecino al 112 y cuando el hijo llegó a su casa vio que su padre estaba en el suelo tras caerse de la cama y se había hecho sus necesidades encima, algo que luego se relacionó con el infarto.

Los servicios sanitarios no consideraron su traslado al hospital y al día siguiente se repitió la situación. Acudieron los mismos servicios de emergencia pero el SAMU ya dijo que era un infarto y lo trasladó a la UCI del hospital, donde falleció el 16 de mayo.