Los investigadores del Grupo de Investigación PaleoIbérica de las universidades de Alicante, Alcalá (Madrid), de la Universidad de Jaén, del Instituto Tecnológico del Mármol de Cehegín y del Museo Arqueológico de la misma localidad murciana, coordinados por los profesores Fernando y Juan Alberto Pérez-Valera, ambos del Departamento de Ciencias de Tierra y del Medio Ambiente de la Universidad de Alicante, han dado a conocer a nivel internacional un estudio sobre el reptil marino del Triásico más completo y de mayor antigüedad del sureste de España.

Los restos de este reptil se encontraron hace unos años en un muro de la localidad de Cehegín (Murcia), pero gracias a los trabajos de campo de estos investigadores se ha localizado el afloramiento del que procede y descrito en detalle el ejemplar. Tal y como explica Fernando Pérez-Valera, el animal mediría poco más de 40 cm en total y aparece articulado con los huesos en conexión anatómica. “Tendría un aspecto parecido a un lagarto actual, aunque en realidad no era un lagarto, sino que pertenecía a un linaje de reptiles marinos que se adaptaron al medio acuático de manera temprana, justamente en una época previa a la aparición de los dinosaurios”, matiza el investigador de la UA.

"Tendría un aspecto parecido a un lagarto actual, aunque en realidad no era un lagarto, sino que pertenecía a un linaje de reptiles marinos que se adaptaron al medio acuático de manera temprana"

Fernando Pérez-Valera - Investigador

El estudio, publicado en la prestigiosa revista especializada en paleontología Lethaia, aporta datos inéditos e interesantes sobre las conexiones marinas en el Triásico Medio, justo en la época donde se empieza a fragmentar el gran supercontinente Pangea.

Así, el reptil encontrado en Cehegín es comparable a algunos restos encontrados en el Monte San Giorgio, en los Alpes suizos, muy cerca de la frontera con Italia, un hecho que demuestra, por primera vez, una posible conexión entre las regiones de centro-Europa y norte de Italia (la llamada provincia Alpina) y el sureste de Iberia en esta época (Triásico Medio), a través de pasillos marinos, que favorecieron la distribución y dispersión de los organismos, como por ejemplo, esta especie de reptil.

“En concreto -señala Pérez-Varela-se trata de un reptil del orden Eosauropterygia (Superorden Sauropterygia). Este descubrimiento representa el sauropterigio más completo encontrado, hasta la fecha, en el Triásico Medio (periodo comprendido entre hace unos 247 y 237 millones de años) de la cordillera Bética, y añade nueva información sobre la diversidad y distribución geográfica de estos reptiles, revelando que era mayor de lo que se creía hasta el momento”.

Este hallazgo casual se produjo en 2018, cuando un vecino de Cehegín lo identificó en una gran piedra que formaba parte de un muro antiguo en el caso antiguo de la ciudad. Los restos se encuentran expuestos en el Museo Arqueológico de esa localidad, y pueden ser visitados libremente. 

En breve, los investigadores darán a conocer el resultado de nuevos estudios relacionados con este reptil, como las características de medio marino donde se encontraba y a qué profundidad, además de seguir desarrollando otras líneas de investigación para conocer, entre otras cuestiones, las condiciones que han permitido su conservación.