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Perfil | Un adiós precipitado tras una década al mando

Manuel Jiménez tiene previsto renunciar este jueves a su acta como concejal tras explicar ante el Pleno las polémicas adjudicaciones de contratos a dedo a personas de su entorno en las Hogueras - Así pone punto final a una trayectoria pública que ambicionaba más, tras siete años como presidente de la Federació de Fogueres y cuatro como concejal de Fiestas y Partidas Rurales

Manuel Jiménez, expresidente de la Federació y por ahora concejal de Fiestas y Partidas Rurales, en una foto de archivo

Manuel Jiménez, expresidente de la Federació y por ahora concejal de Fiestas y Partidas Rurales, en una foto de archivo / ALEX DOMINGUEZ

C. Pascual

C. Pascual

"Es un enorme orgullo y satisfacción como alicantino, después de haber sido el presidente de las Hogueras durante los últimos siete años, formar parte de la lista del Partido Popular que lidera el alcalde, Luis Barcala". Con esta declaración pública, Manuel Jiménez Ortiz (Alicante, 1969) dio el salto a la escena política. Fue hace justo cuatro años, cuando el ya alcalde y candidato a la reelección, Luis Barcala, configuraba su lista para las elecciones municipales de 2019, tras un año en el cargo. Ahora, un mandato después, Jiménez ya no figura en la renovada candidatura de Barcala para el 28M, de la que ha quedado fuera tras la polémica surgida por unos contratos menores dados a personas de su entorno en las Hogueras. Tres adjudicaciones (dos para la construcción de una pérgola en La Alcoraya y otra para unos paneles informativos en cinco partidas rurales) que han truncado una trayectoria que aspiraba a más.

Este jueves, Jiménez debe presentar su renuncia, según anunció, como concejal tras tomar la palabra a petición propia ante el Pleno municipal para defender su gestión al frente de la Concejalía de Partidas Rurales, a priori un área menor respecto a su principal responsabilidad, Fiestas. Así, con ese forzado adiós, Jiménez pondrá punto final a un recorrido de más de diez años en primera línea mediática. Primero, como presidente de la Federació de Fogueres, a donde llegó en 2012, tras imponerse en las elecciones a José Luis Torres, el entonces candidato oficialista. El cargo lo revalidó cuatro años después, ya sin oposición. Luego, como concejal de Fiestas, Ocupación de la Vía Pública, Participación y Partidas Rurales, competencias que ha tenido delegadas durante todo un mandato que está a punto de expirar.

En esos siete años a los mandos del órgano gestor de la Fiesta, Jiménez destacó por su carácter reivindicativo con el objetivo de avanzar hacia una mayor gloria para las Hogueras de Alicante. Bajo su mandato, se consiguió el reconocimiento de Bien de Interés Cultural Inmaterial (BIC), también se mejoró la promoción de la Fiesta, trasladando a Fitur las convivencias de las candidatas. Además, Jiménez cambió el sistema de elección de la Bellea del Foc, para que las aspirantes disfrutaran de un año como belleza y otro como candidata y dio un mayor peso a la Federació, ampliando hasta 32 sus integrantes.

Su lucha también se centró en que las Hogueras de Alicante pudieran mirar cara a cara a las Fallas de València, consiguiendo durante su presidencia que el 24 de junio fuera festivo autonómico y más ayudas de la Generalitat para las comisiones. "La Fiesta ha sido su vida, nunca se ha callado. Si por algo ha destacado es por su espíritu reivindicativo", señalan desde su entorno, donde recuerdan su decisivo paso como presidente de Florida Portazgo, su hoguera de toda la vida, a la que consolidó en la élite y a la que llevó a conseguir su primera victoria en Especial, que revalidó durante dos años consecutivos. También, en esos años en la Federació, fue protagonista de una sonada polémica, cuando en el papel de rey mago (daba vida a Melchor) visitó, junto al resto de majestades de Oriente, la casa de Sonia Castedo, entonces ya exalcaldesa de Alicante. Tal fue el revuelo que tuvo que pedir disculpas públicas.

Ese carácter poco dócil que exhibió en Federació se le volvió en contra cuando dejó de ser presidente de las Hogueras y, sin transición mediante, pasó a ser concejal de Fiestas del Ayuntamiento de Alicante. El indomable demandante pasó a ser gestor municipal, con sus limitaciones. De ser el que pedía todo a ser al que pedían todos, lo que le generó choques con comisiones y con funcionarios. Entre los más sonados, el conflicto por la seguridad en las carpas durante las fiestas de Hogueras, en una exigencia de los Bomberos.

En estos casi cuatro años como concejal de Fiestas, Jiménez ha tenido sombras y luces. De hecho, la iluminación navideña fue su primer revés político, tanto que el alcalde transfirió el control del contrato al área de Infraestructuras, tras el fiasco de 2019, el primer año del mandato del bipartito, cuando la ciudad se iluminó más tarde que nunca. Durante este tiempo, Jiménez ha igualado el coste de las mascletás de Hogueras (8.500 euros) al de los disparos de las Fallas de València, además de incrementar hasta los 728.000 euros las subvenciones a repartir entre las hogueras para mejorar los monumentos, otra de sus obsesiones como festero, pasando una comisión que planta en Especial de recibir 9.500 euros a 23.500 euros. Jiménez, además, ha presumido durante su tiempo como concejal de un récord Guinness con un Belén monumental que luce las figuras más altas y voluminosas del mundo.

En estos cuatro años, sin embargo, el edil popular no ha conseguido aprobar la nueva Ordenanza de Ocupación de Vía Pública, una de esas promesas que se quedará pendiente para la próxima Corporación. Tras unas negociaciones con más intenciones que realidades, el documento debe andar por algún cajón del Ayuntamiento, con la oposición esperando la propuesta de revisión de horarios de un gobierno que, en un primer momento, tenía previsto una "reducción significativa de la actividad de los veladores para favorecer el descanso vecinal". Tampoco, durante su mandato, se ha impulsado la actualización del Reglamento de Participación Ciudadana.

Ahora, tras más de una década en primera línea, en el foco de las miradas de muchos, con cuatro años como concejal del Ayuntamiento de Alicante, a donde llegó como fichaje estrella de Barcala (junto a Julia Llopis), Jiménez volverá este mismo viernes a su puesto de trabajo en el Patronato de Turismo de la Diputación de Alicante. Este periodo le ha permitido dirigir la Fiesta que tanto ama desde dos ámbitos diferentes, con un adiós que nunca deseó. El resto de sueños pendientes, por ahora, quedan aparcados. El tiempo dirá si para siempre.

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