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SEMANA SANTA ALICANTE 2024

La Soledad: el solemne «toque de ciudad» de la Semana Santa en Alicante

La Soledad es la última procesión oficial y parte desde la Basílica de Santa María portando una imagen de la Virgen en paso de palio

Estrena las insignias del conopeo y el tintinábulo

Salida de La Soledad desde la Basílica, de archivo.

Salida de La Soledad desde la Basílica, de archivo. / Jose Navarro

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Alberto Losa

Alberto Losa

La Cofradía de La Soledad es la encargada de cerrar, como es costumbre, la procesión del Viernes Santo en Alicante. Los cofrades visten túnicas de color claro con capuchas o capirotes azules, símbolos de los colores marianos y de la ciudad de Alicante, e inician su procesión desde la Basílica de Santa María, con la presencia de gente en la calle Villavieja.

La bocina oficial cumplirá con el tradicional «toque de ciudad», que será presidido por las principales autoridades eclesiásticas, civiles y militares de Alicante, señalan desde la hermandad. Tras el paso de La Soledad, aparece la presidencia oficial, conforme el protocolo del Obispado de Orihuela-Alicante.  

El acto será presidido por el obispo diocesano, junto al que estarán el rector de la basílica y el canciller del obispado y consiliario de la Junta Mayor. Le seguirán las autoridades civiles.

Este año, la cofradía estrenará las insignias basilicales del conopeo y el tintinábulo que precederán al trono de La Soledad de Santa María. El origen de estas piezas se remota a las edades Media y Moderna y están relacionadas con la concesión de la Santa Sede a aquellas iglesias a las que eleva a la dignidad de basílica.

El conopeo es un pabellón en color rojo y dorado, colores tradicionales significativos del poder papal, que es llevado en una vara de orfebrería fina coronada por un crucifijo de gran belleza artística. Le acompaña el tintinábulo, de idéntico acabado en plata, rematado en la parte superior en una campanilla y coronada por la tiara papal y las llaves de San Pedro. Las dos piezas labradas en plata son símbolo de la dignidad papal y muestra la unión con el romano pontífice.

«Ambas insignias han sido encargadas y sufragadas por la cofrade y camarera mayor María de la Concepción Torregrosa Alemañ, cuya familia también costeó la media luna labrada en plata que lleva a sus pies la única Dolorosa con esta insignia en Alicante», señalan desde la cofradía.

La bocina oficial de La Soledad.

La bocina oficial de La Soledad. / Héctor Fuentes

La hermana mayor presidenta de La Soledad, Balbina Oncina, ha subrayado que en la procesión «destaca la elegancia del trono con una candelería de velas rizadas con flores de cera blanca. El exorno floral, único en su género, está compuesto exclusivamente por orquídeas blancas traídas ex profeso desde Holanda».

Con la pompa y solemnidad clásica, la procesión incluye un amplio cortejo de cofrades y damas de mantilla que preceden al trono de la Soledad. La cabecera la abrirá la bocina oficial, el conocido instrumento de viento labrado en plata y oro de grandes proporciones. El tubo troncocónico, de algo más de cuatro metros de largo, está jalonado por la corona real, dada la vinculación de la cofradía con la Casa Real, ya que los reyes son los hermanos mayores honorarios de la cofradía.

Tras el guion de mantillas, aparecen las insignias oficiales de las corporaciones civiles y militares con las que está hermanada la cofradía. Le preceden la bandera de Alicante que abre la presidencia de la cofradía, y también el banderín con el escudo de la Casa Real en color carmesí.

Como es tradición, cerrará el cortejo procesional el paso de la Virgen de la Soledad, que será custodiado por la escolta de Gran Gala de la Policía Local y la Banda Sinfónica Municipal en calidad de caballeros custodios. Le seguirán las principales autoridades eclesiásticas, civiles y militares, siendo presidida por el obispo de Orihuela-Alicante como máxima autoridad de la Procesión Oficial. 

La procesión parte desde la Basílica a las 20.15 horas y se dirige a la calle Mayor. Sube frente a la Concatedral hacia la plaza San Cristóbal y cruza hacia López Torregrosa. Toma la Rambla pasadas las 22 horas y pide la venia en carrera oficial media hora después. El final de la procesión se realiza a través de la plaza de la Santísima Faz, la calle Mayor y la calle Villavieja, hasta llegar de nuevo a la Basílica de Santa María, en la que se realiza la entrada minutos antes de medianoche según el programa oficial.

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