Grietas en la fuente de Luceros en Alicante dos años después de la última restauración

El conjunto muestra de nuevo signos evidentes de desgaste que el Ayuntamiento considera "normales" dados su tipología y materiales

La fuente de la plaza de los Luceros no pasa por su mejor momento

Alex Domínguez

Alejandro J. Fuentes

Alejandro J. Fuentes

La historia se repite, una vez más. Uno de los grandes iconos de Alicante, la fuente de Levante en la plaza de los Luceros, no pasa por su mejor momento. Pese a haber sido restaurada tres veces en menos de un siglo (la última de ellas hace solo dos años y medio), el conjunto escultórico ya muestra signos evidentes de desgaste y del efecto que el agua y diferentes agentes externos ejercen sobre ella. La fuente, obra del alicantino Daniel Bañuls en el año 1930, presenta numerosos desperfectos en varios de sus elementos más representativos. Desde manchas oscuras en torno a varias de las figuras hasta grietas de diversa profundidad alrededor de los caballos que antaño dieron nombre popularmente a la plaza.

Según expertos en arqueología, arquitectura y patrimonio consultados por INFORMACIÓN, las manchas que han teñido de ocre o negro parte de la fuente podrían tratarse de hongos o algas que se propagan sobre el material poroso con ayuda de la humedad. Un problema que podría solucionarse con un tratamiento específico y ser meramente cosmético.

Sin embargo lo más grave es la situación estructural del conjunto: «Tiene demasiadas grietas para haberse rehabilitado hace tan poco tiempo», advierten. El origen de las nuevas «heridas» en la fuente, indican, es la combinación poco recomendable del agua y el hierro. Cuando la humedad penetra en la superficie porosa termina oxidando el metal, que se ensancha y resquebraja el material exterior, permitiendo a su vez que entre aún más agua y acelerando el proceso. Por ello, ven necesario «un mantenimiento y refuerzo continuado y exhaustivo a lo largo del año».

"Es normal"

Por su parte, el Ayuntamiento defiende que algunas de las grietas que se ven son «normales» en la obra, debido a que esta se realizó originalmente con moldes. Además, fuentes municipales reconocen que «es posible que algunas de las grietas sean posteriores a la última rehabilitación del monumento y que hayan surgido después». En cualquier caso, indican, el aspecto que presenta el monumento de Bañuls en estos momentos «forma parte su estado normal, teniendo en cuenta su tipología, materiales...».

A pocos días de las Hogueras, el daño que las mascletàs generan en la histórica construcción vuelve a situarse un año más en el centro del debate. Mientras hay expertos que consideran «irrebatible» que los disparos de pólvora son la principal causa de estos daños, el juzgado ha desestimado en varias ocasiones anular las mascletàs, ya que no considera probado que la pirotecnia afecta más que otros factores, como el tráfico rodado o el TRAM.

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