¿Qué es y cómo han de cuidar su microbiota los alicantinos?

Los antibióticos, la mala alimentación, el estrés y el insomnio alteran la flora microbiana, que se puede proteger con dieta mediterránea, un mejor descanso y ejercicio

El doctor Juan Carlos Rodríguez, jefe de Microbiología del Hospital de Alicante

El doctor Juan Carlos Rodríguez, jefe de Microbiología del Hospital de Alicante / Pilar Cortés

J. Hernández

J. Hernández

Mucho se habla de microbiota. Pero, ¿qué es? La también llamada flora microbiana es el conjunto de bacterias que colonizan la piel, el aparato digestivo, incluida la boca, y el aparato genital. Son unos 100 billones de bacterias, pero también hongos (levaduras) y virus positivos, de unas 400 especies distintas que producen sustancias que ayudan a vivir mejor. Es decir, es un componente de salud. Colonizan nuestro organismo desde el vientre materno, pero fundamentalmente desde el momento del nacimiento

Estas comunidades microbianas pueblan la piel y las superficies mucosas, tanto la respiratoria como la intestinal o genital. Sin embargo, solo un 25% de los ciudadanos sabe lo que es pues se tiene la idea preconcebida de que la microbiota solo es intestinal. Su influencia es fundamental para la salud global de cuerpo y mente.

"Lo ideal es tener una microbiota variada, que se asocia a la vida sana y al no consumo de antibióticos y otros productos"

Doctor Juan Carlos Rodríguez

— Jefe de servicio de Microbiología del Hospital General de Alicante y profesor de la Universidad Miguel Hernández

Según explica el jefe de servicio de Microbiología del Hospital General de Alicante y profesor de la Universidad Miguel Hernández, Juan Carlos Rodríguez, estos organismos conviven con nosotros de forma habitual en nuestra piel y mucosas, algo natural que todos tenemos. Pierden por ejemplo la microbiota las personas que tienen alteraciones por uso excesivo de antibióticos. "Son sustancias positivas que nos ayudan a vivir mejor. Las personas que tienen alteraciones, por ejemplo, por uso excesivo de antibióticos, pierden la microbiota. Tener microbiota es bueno y lo ideal es que sea variada, que se asocia a la vida sana y al no consumo de antibióticos y otros productos".

Alteraciones

La alteración de la microbiota conlleva consecuencias negativas para la persona. En este sentido, numerosos estudios lo asocian a procesos tanto infecciosos como no infecciosos.

Tienen la microbiota alterada pacientes que sufren cirugías de intestino o trastornos en el funcionamiento de este órgano que provoca que bacterias propias del colon o de la boca aparezcan en el intestino delgado. Esto causa la fermentación de algunos alimentos, y con ello hinchazón y alteraciones en la forma de hacer de vientre, explica el doctor José Ignacio Cameo, adjunto en el servicio de Digestivo en el Hospital de Alicante, y especialista en microbiota. La flora se ve alterada también por la forma de vida actual, con alimentación excesiva en azúcares, los procesados, el estrés o los trastornos del sueño.

Uno de los indicadores más comunes de un desequilibrio en la microbiota son problemas gastrointestinales como estreñimiento, diarrea, hinchazón abdominal y gases excesivos, entre otros. También un desarrollo repentino de intolerancias y alergias alimentarias, respiratorias o cutáneas, y digestiones incompletas de ciertos alimentos; o malestar estomacal crónico, acidez gástrica o náuseas recurrentes después de ingerir alimentos.

La microbiota desempeña un papel decisivo en la regulación del sistema inmunológico: si se ve comprometida, pueden aparecer síntomas como infecciones frecuentes, vulnerabilidad a infecciones, e incluso resfriados o enfermedades virales similares a los de la gripe.

Párkinson

No solo eso. Existen investigaciones que asocian la alteración de la microbiota a tumores, diabetes, problemas circulatorios o neurológicos. En este sentido, el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto recientemente la presencia de proteínas con malformaciones en la microbiota intestinal asociados al párkinson.

Lo que sí está claramente demostrado, afirma el experto en Microbiología, es la influencia de la microbiota en la diarrea "clostridiodes difficile", que aparece cuando a una persona se le administran muchos días antibióticos si por sus circunstancias clínicas requiere de un tratamiento prolongado de estos fármacos.

"Además de matar las bacterias malas, los antibióticos también matan la microbiota. En algunos casos puede pasar que estos organismos, que están en una pequeña proporción de forma natural y que no producen enfermedad porque están protegidos por el resto del microbioma, sobrecrezcan porque no tiene competencia por los nutrientes y se altera la microbiota. Entonces crece tanto que ocupa todo el nicho ecológico donde deberían estar todos los microorganismos. Solo se queda él y genera una toxina que provoca una diarrea muy grave", explica el doctor Rodríguez.

Análisis de muestras en la Unidad de digestivos del Hospital General de Alicante

Análisis de muestras en la Unidad de digestivos del Hospital General de Alicante / Pilar Cortés

¿Cómo cuidar la microbiota?

Las recomendaciones de los médicos para mantener la macrobiota equilibrada son las mismas que dan para tener un estilo de vida saludable. Tomar suficiente cantidad de frutas y verduras al día; no abusar de dulces y alimentos procesados, es decir, lo que es la dieta mediterránea; y practicar una cantidad adecuada de ejercicio en la semana. "No es nada demasiado innovador pero tiene utilidad y es bueno en este tipo de trastornos. También el no dormir; y estar todo el día trabajando sentado en una oficina comiendo cualquier cosa puede llegar a afectar a nuestro intestino", apunta el doctor Cameo.

"El no dormir y estar todo el día trabajando sentado en una oficina comiendo cualquier cosa puede llegar a afectar también a nuestro intestino"

Doctor José Ignacio Cameo

— Médico del servicio de Digestivo en el Hospital de Alicante

En cuanto a los probióticos, microorganismos vivos como bacterias y levaduras presentes en alimentos fermentados, agregados a algunos productos alimenticios y disponibles como suplementos dietéticos, este médico señala que el asunto está aún un poco verde. "Hay una cultura de que todos valen para todo y es errónea. Algunos probióticos tienen mejores resultados en ciertas patologías y en ciertas casuísticas. Posiblemente con el tiempo avancemos en que cada uno es para una cosa", abunda.

Así, aconseja fijarse en que dos probióticos no tengan la misma bacteria e incide en que las cantidades pueden no ser las mismas. "Tiene más enjundia y más lecturas de lo que a veces le se le da públicamente aunque existe esa cultura de que valen todos para lo mismo. Mucha gente lo piensa así y eso hay que corregirlo".

"Hay una cultura de que todos valen para todo y es errónea. Algunos probióticos tienen mejores resultados en ciertas patologías y en ciertas casuísticas. Posiblemente con el tiempo avancemos en que cada uno es para una cosa"

Doctor José Ignacio Cameo

— Adjunto del servicio de Digestivo del Hospital General de Alicante

Huella

Según el jefe de Microbiología del Hospital de Alicante,  cada persona tienen un microbioma propio en función de la edad, el sexo, la alimentación, las enfermedades padecidas, la genética, si se fuma o no, si se viaja o no, y en general de la forma de vida "pero no existe ningún estudio claro que indique si un microbioma está bien o mal. Cada uno tiene el suyo por sus circunstancias. Hay clínicas naturistas que están haciendo pruebas de microbioma y en función de los resultados mandan a los pacientes distintas cosas".

Esto, señala este doctor, tiene muy poca base científica. "Hay un movimiento de medicinas alternativas que intenta sacar más conclusiones de la microbiota de las que se pueden dar porque es muy difícil establecer si es sana o no salvo excepciones. ¿Qué grado es la normalidad? No hay datos científicos que avalen que se tengan que tomar medidas concretas ante determinados patrones de macrobiota", como ocurre por ejemplo en estudios de glucosa en sangre.

Medicina alternativa

Así, concluye que los estudios de microorganismos de las consultas naturistas no pueden determinar si la microbiota está bien o mal por esa falta de patrones establecidos de normalidad. "Al contrario, cada persona tiene una y se está pensando que podía ser una huella de cada persona. La microbiota hay que ponerla en su justo punto. Se inventan muchas cosas pero está en investigación. En el futuro se podrán sacar más conclusiones pero actualmente no son aplicables en el día a día, excepto para el 'clostridiodes difficile'. Si tienes diarrea por esta bacteria te ponen tu tratamiento de recuperación en microbiota y te curas. Eso está totalmente establecido".

"Cada persona tiene una microbiota propia y se está pensando que puede ser una huella. Hay que ponerla en su justo punto. Se inventan muchas cosas pero está en investigación"

Doctor Juan Carlos Rodríguez

— Jefe de servicio de Microbiología del Hospital General de Alicante y profesor de la Universidad Miguel Hernández

En la misma línea, el doctor Cameo indica que hay diversos movimientos que son poco más que santería. "Luego hay gente que si bien es verdad que revisa estudios científicos usa lo que suele ser investigación básica a veces hecha en ratas o en perros y eso no es necesariamente extrapolable a los seres humanos. Igual en el futuro hay cosas que se ve que son verdad y cosas que no pero hay personas que se manejan con un tipo de evidencia al menos cuestionable. Nosotros procuramos movernos con datos de estudios que se hacen en la práctica clínica y con seres humanos. Y cuando el tratamiento incluye la palabra energías ya se sale del gráfico".