Ninots a medida para un desfile más llamativo en Alicante

Las comisiones abandonan el espíritu crítico de desfile para apostar por disfraces vistosos hechos a mano y coreografías para animar al público durante el recorrido oficial

Una participante disfrazada durante el desfile del Ninot, en una imagen de archivo.

Una participante disfrazada durante el desfile del Ninot, en una imagen de archivo. / ALEX DOMÍNGUEZ

Lydia Ferrándiz

Lydia Ferrándiz

El Desfile del Ninot volverá a llenar este sábado las calles de Alicante de colorido y baile. El acto, cuya esencia residía en que las diferentes hogueras y barracas desfilaran con disfraces que hicieran referencia a un ninot esencialmente «crítico», ha virado en los últimos años hacia un espectáculo en el que el color y las coreografías son las protagonistas. Este cambio ha sido impulsado por el deseo de las comisiones de destacar y atraer a más espectadores al evento, convirtiendo el evento en una auténtica exhibición visual y artística, con una mayor competencia por los primeros premios, que cuentan con un reconocimiento económico. Y también en uno de los que más público reúne.

En los últimos años, las comisiones se están inclinando por disfraces hechos a mano que cosen en sus racós durante meses y por coreografías que se adaptan a la música del recorrido oficial. Incluso, aquellas que tienen clara la temática del disfraz desde el año anterior, solicitan al artista encargado de elaborar su monumento que cree un ninot «a medida» para que así el diseño facilite su participación en el desfile, permitiendo a sus integrantes «lucirse» y «seducir» a un jurado que cada año espera más de los participantes. 

Algunas comisiones han visto cómo el desfile ha ido evolucionando, dejando atrás su espíritu más crítico para centrarse en ofrecer un espectáculo animado que entretiene espectadores. Lourdes Tárraga, de la hoguera Rabassa, apunta que esta transformación comenzó hace veinte años y estuvo impulsada, en parte, por su comisión. «Empezamos a hacer cosas diferentes, evolucionando hacia disfraces que asombraran a la gente. Durante seis años ganamos el primer premio, y eso hizo que otras hogueras empezaran a competir, lo que derivó en la cabalgata actual. Aunque se ha perdido algo de la esencia crítica, se ha ganado en espectáculo y vistosidad, pero deberíamos intentar compaginar el espectáculo con la crítica, que es la base del ninot, y no hacer uno a posta porque apetece salir de algo en concreto», afirma Tárraga. 

Como ella, Ainhoa Mañas, de la hoguera Ciudad de Asís, reconoce que los cambios han sacado del juego a la crítica. «Este año estamos preparando una temática de relojes, todo con cartón, goma y telas, iluminados con luces LED. No llevamos crítica en sí, nuestro lema es ‘tic-tac’ y hablamos de que todo es cuestión de tiempo. Antes, la crítica era más fuerte, pero ahora, sin una coreografía o un buen atrezzo, estás perdido. Es cierto que deberíamos premiar más la crítica, porque muchas hogueras han dejado eso de lado para enfocarse en la creatividad», sugiere Mañas.

Entre las comisiones que cada año apuestan por ser las mejores en este desfile, esta realidad es evidente. Kiko Vinal, vicepresidente de organización de la hoguera Sant Blai-La Torreta, comisión ganadora del primer premio en 2023, comenta que la preparación es laboriosa. «Este año rendimos homenaje a Morán Berrutti, un ceramista alicantino, con disfraces y estructuras inspiradas en su obra y llevamos coreografía, nuestro sello distintivo. Aunque la cabalgata del Ninot tiene crítica, se ha vuelto complicado enfocarse solo en eso; buscamos que sea visualmente entretenido para que el público lo disfrute», apunta Vinal. 

Aunque no todas desechan la crítica. Ana Mira, encargada del desfile en la hoguera Sagrada Familia, que el año pasado obtuvo el segundo puesto en los premios del desfile, explica su enfoque. «Queremos representar la fábula del canto de las sirenas con los piratas. La crítica se centra en los malos comentarios en momentos de la Fiesta y cómo, unidos como familia, podemos luchar contra ellos. Para ello contaremos con un gran barco y un buen vestuario. Intentamos mantener la crítica en nuestras actuaciones, pero también queremos que el público disfrute», asegura Mira.

Este cambio de enfoque ha permitido a las comisiones desarrollar una creatividad sin límites. Eva Hernández, de la hoguera Jose Ángel Guirao, también comparte su experiencia. «El lema es ‘contrastes’, con disfraces hechos a mano inspirados en el burlesque. Aunque hemos dejado un poco de lado la crítica este año para enfocarnos en la vistosidad, nos gusta usar materiales reciclados y hacer todo nosotros mismos. Queremos que nuestro desfile sea impactante y novedoso con buenas coreografías».

Por su parte, Celeste Seva, de la hoguera La Condomina, añade que llevan varios años ganando premios, y eso requiere un gran esfuerzo. «Este año, nuestro tema es la luna, con siete disfraces diferentes para 56 personas. Aunque no hay mucha crítica, el desfile es artístico y refleja nuestro amor por el trabajo en equipo y la creatividad», añade Seva.

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