La alteración de la microbiota se asocia a infecciones, tumores, diabetes y problemas neurológicos

Los trastornos en la flora se convierten en el motivo de consulta principal a los médicos de Digestivo de la provincia de Alicante pues afecta a más de la mitad de los pacientes que tratan

Una paciente realiza el test de aliento que detecta alteraciones en la macrobiota en el Hospital de Alicante

Una paciente realiza el test de aliento que detecta alteraciones en la macrobiota en el Hospital de Alicante / Héctor Fuentes

J. Hernández

J. Hernández

Las alteraciones en la microbiota, comunidades bacterianas que pueblan la piel y las superficies mucosas, tanto la respiratoria como la intestinal o genital, afectan y mucho a la salud. Están detrás de procesos infecciosos y no infecciosos, y las últimas investigaciones vinculan los trastornos en la flora microbiana a tumores, diabetes, problemas circulatorios y neurológicos. De hecho un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha descubierto la presencia de amiloides bacterianos -agregados de proteínas en el interior de una célula presentes en determinadas bacterias- asociados con la enfermedad de Párkinson.

Estos trastornos se han convertido en el motivo principal de consulta a los médicos de Digestivo al afectar a más de la mitad de los pacientes. Estos casos se encuadran en los denominados trastornos funcionales y a la alteración de microbiota se suele llegar progresando en el estudio de las personas afectadas. El Hospital General de Alicante cuenta con una unidad de referencia en la provincia para las pruebas de trastorno de la microbiota, a la que otros centros hospitalarios de la provincia remiten a los pacientes más complicados; aunque la mayoría de ellos tienen recursos para atender algunos casos.

Azúcares y procesados

La microbiota es como se denomina científicamente a las bacterias que tenemos en el intestino, una flora que se ve perjudicada por hábitos de la vida actual como comer con muchos azúcares y alimentos procesados, así como por el estrés.

El doctor del Hospital de Alicante, José Cameo, de Digestivo, experto en microbiota

El doctor del Hospital de Alicante, José Cameo, de Digestivo, experto en microbiota / Jose Navarro

"Por decirlo de manera muy sencilla no supone un problema de 'fontanería', no hay nada cerrado o perforado en el intestino sino que afecta a su funcionamiento"

Doctor José Ignacio Cameo

— Adjunto del servicio de Digestivo del Hospital General de Alicante

"La mala vida que llevamos puede al final influir negativamente y llevarnos a este tipo de trastornos", explica el doctor José Ignacio Cameo, adjunto del servicio de Digestivo del Hospital General de Alicante, quien incide en que se han notado un incremento importante de personas con la microbiota alterada en los últimos años. "Por decirlo de manera muy sencilla no supone un problema de 'fontanería', no hay nada cerrado o perforado en el intestino sino que afecta a su funcionamiento. En realidad antes no teníamos opciones para valorar esto porque son pruebas relativamente modernas pero sí es verdad es progresivamente da la impresión de que la demanda de valoraciones de este tipo de problemas está creciendo".

Este trastorno, más que estar influido por la edad, también depende de factores de riesgo como tener un intestino delicado por una enfermedad inflamatoria o por una operación de cáncer.

Intolerancia alimentaria

Lo más habitual en los pacientes con la flora alterada es sufrir intolerancia alimentaria, sobre todo a ciertos hidratos de carbono y azúcares, a la lactosa, la fructosa, fructanos, gluten o sorbitol. "Puede haber varias posibilidades y al ingerir esos nutrientes a través de verduras, dulces o legumbres, genera una reacción en el intestino que fabrica gas, que a veces incluso llega a irritar".

El desequilibrio se manifiesta, como síntomas más habituales, con "hinchazón abdominal sobre todo después de comer, a veces acompañado de retortijones y cambio es la manera de hacer de vientre que según el tipo de sobrecrecimiento bacteriano puede diarrea o más bien estreñimiento". También hay contadas personas que sufren cefaleas, cansancio y alteraciones en el ritmo menstrual pero no es tan habitual.

Una enfermera con bolsas de las muestras de pruebas de aliento de diversos pacientes

Una enfermera con bolsas de las muestras de pruebas de aliento de diversos pacientes / Héctor Fuentes

Especialista

En estos casos, los pacientes son derivados al especialista de Digestivo por el médico de Atención Primaria, al que acude cuando le duele el estómago o sufre determinadas alteraciones. El doctor señala que las mujeres suelen sufrir más problemas de alteración de la microbiota porque históricamente se ha considerado que los trastornos funcionales afectan más al sexo femenino. "A veces pueden existir en estos unos estudios ciertos sesgos pero al menos eso es lo que se da por bueno".

"La mala vida que llevamos puede al final influir negativamente y llevarnos a este tipo de trastornos"

Doctor José Ignacio Cameo

— Adjunto del servicio de Digestivo del Hospital General de Alicante

Sobre su posible relación con el síndrome de intestino irritable, este médico recuerda que esta última patología "es lo que llamamos un cajón de sastre donde dentro de muchas cosas. Al final es una descripción de síntomas y dentro de eso puede haber muchas causas. Una de ellas puede ser un trastorno de la microbiota, no la única a veces hay trastornos en la digestión de por ejemplo de las sales biliares o algún problema con las enzimas que dijeren algunos azúcares. Existen más posibilidades pero esta es una de ellas y es relativamente frecuente".

Pruebas

A los pacientes se les pueden realizar varios tipos de test de microbiota. En primer lugar, un estudio a través de las heces que se usa poco porque, afirma, no se saben aún interpretar muy bien los resultados aparte de que extrapola resultados de pruebas de laboratorio muy básicas que no siempre son aplicables a la realidad clínica del paciente.

Sí se utiliza más en la práctica clínica diaria el test de sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado, que se conoce como SIBO, por las siglas en inglés. Cuando el paciente presenta ciertos factores de riesgo como cirugías intestinales o trastornos provocados por bacterias propias del colon o de la boca que aparecen en el intestino delgado, fermentando algunos alimentos, lo que produce hinchazón y cambio en la manera de hacer de vientre.

Estas pruebas son de dos tipos. Una de ellas se realiza a través de una endoscopia y un aspirado del líquido que hay en el duodeno pero es más costosa y no es sencilla, así que no es frecuente.

La que se usa habitualmente es el test de aliento, que consiste en que "la persona toma un poco de cierto azúcar que pensamos que va a reaccionar, que puede ser lactulosa, lactosa, fructosa, pueden ser varios, y medimos en los gases en el aliento las tres horas siguientes, sobre todo el CO2, el hidrógeno y el metano. Según cómo se van desplazando esos gases podemos interpretar si la propuesta es positiva o negativa básicamente".

Aparte de la máquina fija en el hospital, también hay kits para hacerse la prueba en casa

Aparte de la máquina fija en el hospital, también hay kits para hacerse la prueba en casa / Héctor Fuentes

Estas se pueden hacer en dos formatos. En el hospital hay una máquina fija con capacidad para hacer 15 test al mismo tiempo; y los test portátiles para llevar a casa, que consisten en cajas con tubos en los que el paciente sopla cada cierto intervalo de tiempo y se cierra, y después se analiza ese aire, lo que permite duplicar las pruebas que se hacen con la máquina estática. Entre ambos formatos al mes se supera el centenar de test. Estos requieren hacer una dieta estricta los días previos y muchas personas la incumplen, con lo que el test a domicilio pierde calidad y da resultados dudosos. El porcentaje de positivos en sobrecrecimiento bacteriano supera el 30 % mientras que en intolerancias es menor.

Antibióticos o probióticos

Si la prueba es positiva se ofrece algún tipo de tratamiento, habitualmente a través de antibióticos, pero se puede acompañar de probióticos y otro tipo de suplementos que pueden ayudar, "eso lo hacemos relativamente a menudo. Es la parte más visible de este tema de la microbiota para nuestra realidad diaria".

El que la prueba sea positiva significa que bacterias propias del colon o de la boca están en el intestino delgado. "A veces hay que averiguar el por qué esto ocurriendo esto porque se interpreta que no debería de ser algo del todo normal y ponerle un tratamiento adecuado".

En los casos más graves, siempre en pacientes muy seleccionados, se realiza trasplante de microbiota, que consiste en elegir a un donante de heces, purificarlas y mediante colonoscopia regar el intestino del paciente receptor con ellas. Es un procedimiento que solo se realiza en la provincia en el Hospital General de Alicante.