Dos túneles de 20 metros para acabar con un punto negro en la Universidad de Alicante

Este lunes empieza la construcción de un paso subterráneo que pondrá fin a la inseguridad junto a la rotonda de bomberos y que obligará a cortar el tráfico durante diez semanas

Un estudiante cruzando con su patinete para llegar hasta la parada de tren de la Universidad

Un estudiante cruzando con su patinete para llegar hasta la parada de tren de la Universidad / Pilar Cortés

A. Fajardo

A. Fajardo

Dos túneles de 20 metros cada uno bajo la A-77 y una vía verde a cielo descubierto, similar a la de un vial ciclista. Es la solución que ha dado el Ministerio de Transportes y de Movilidad Sostenible a una demanda histórica de la Universidad de Alicante (UA) para garantizar la seguridad de los estudiantes que llegan en tren. Este lunes arrancan las esperadas obras.

El paso subterráneo, que costará 250.000 euros, pondrá fin al punto negro en la rotonda de bomberos de la A-77A y acabará con el peligro al que se enfrentan a diario los alumnos que deben de recorrer el camino que separa el apeadero de Renfe y el campus deSan Vicente . En total, se ejecutarán 150 metros de excavación para dar forma a la una infraestructura bajo tierra que ha sido necesaria para salvar el obstáculo de la autovía en ambas direcciones, aunque se ha querido apostar al máximo por evitar la sensación de túnel. De ahí que habrá espacios como el actual vial ciclista que hay en la rotonda de la Universidad.

La parada del tren de la Universidad de Alicante

La parada del tren de la Universidad de Alicante / Alex Domínguez

Cortes de tráfico

Para hacer realidad esta actuación van a ser obligados cortes de tráfico durante diez semanas. Este mismo lunes, las obras comenzarán con un corte total de la calzada sentido Alicante, una intervención que tendrá una duración estimada de cinco semanas.

Desvíos propuestos  desde el 17 de junio al 22 de julio

Desvíos propuestos desde el 17 de junio al 22 de julio / Ministerio de Transportes

El Ministerio de Transportes ha establecido como desvío de tráfico  va a tener que llegar hasta la rotonda elevada de la A-70 y hasta la "turborotonda" y para salir lo más práctico será lo mismo. 

Tras concluir los trabajos en este tramo, el 22 de julio las obras continuarán con el corte total de la calzada en dirección a Alcoy, de nuevo, con una duración estimada de otras cinco semanas. La previsión es que la infraestructura esté finalizada para el inicio del próximo curso.

Desvío desde el 22 de julio por el corte total de la calzada en sentido Alcoy

Desvío desde el 22 de julio por el corte total de la calzada en sentido Alcoy / Ministerio de Transportes

Decisión aplaudida

La medida ha sido celebrada en un campus donde estudian más de 32.000 personas, por la seguridad que va a ganar el alumnado que hace uso del tren y acude a estudiar a la Universidad desde sus respectivos pueblos. «Se pone fin a una inseguridad con respecto a los estudiantes que hacen uso de un medio de transporte público y tan necesario», indica Álvaro Roig, presidente del Consejo de Estudiantes

Y es que los riesgos que corren los usuarios del campus universitario a la hora de transitar por esta zona son mayúsculos cuando circulan los vehículos. «En invierno la inseguridad es mayor debido a que anochece muy pronto y al no poder ver correctamente todo, se pone más en peligro la situación a la hora de cruzar con las maletas y las cosas que portan encima los estudiantes para ir a sus pisos de alquiler», explica Perea.

El plano del paso subterráneo junto a la rotonda de Bomberos, en el entorno de la UA

El plano del paso subterráneo junto a la rotonda de Bomberos, en el entorno de la UA / MINISTERIO TRANSPORTES

En la misma línea, el vicerrector de Infraestructuras, Sostenibilidad y Seguridad Laboral, Salvador Ivorra, se ha mostrado muy satisfecho por el inicio de unas obras muy esperadas en la UA y ha recalcado el largo tiempo que lleva la institución académica «advirtiendo que se trata de un grave peligro y que no se podía esperar a que sucediera una tragedia para actuar». El vicerrector de Infraestructuras, que ha asumido personalmente esta reivindicación, considera que «esta actuación sirve para humanizar la rotonda al eliminar la barrera física y proporcionar una ruta más segura para los peatones». 

Asimismo, ha reconocido que la Subdelegación del Gobierno en Alicante ha mostrado una gran sensibilidad por este problema y ha insistido al Ministerio la necesidad de esta actuación. Con este calendario de obras se logra una de las exigencias que la Universidad de Alicante ha puesto encima de la mesa para la realización de esta infraestructura que es la de minimizar su impacto sobre la comunidad universitaria. Salvador Ivorra, ha señalado que «para la Universidad de Alicante era muy importante que las obras se realizarán en periodo no lectivo como así será finalmente».

Hace dos años, Transportes acometió una anterior actuación para mejorar la seguridad en el entorno del campus: la ampliación del carril de salida desde la A-70, así como en su prolongación, dando así mayor fluidez a la circulación. La siguiente obra que esperan las instalaciones universitarias es una rotonda interior.

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