Alicante trabaja en un Plan General para una ciudad de medio millón de habitantes

Un año después de las elecciones municipales, el alcalde valora el trabajo del gobierno en solitario del PP y expone su hoja de ruta para el resto del mandato 2023-2027

Barcala hace un balance del primer año de legislatura

Alex Domínguez

Alejandro J. Fuentes

Alejandro J. Fuentes

El 17 de junio de 2023, Luis Barcala (PP) volvió a tomar posesión como alcalde de Alicante tras las pasadas elecciones municipales del 28M, en las que los populares se quedaron a solo un concejal de hacerse con la mayoría absoluta: obtuvieron 14 de 29 posibles. Un año más tarde, el regidor alicantino ha querido este lunes hacer balance de su gestión y la de su equipo de gobierno durante los primeros doce meses del mandato. A las puertas de los días grandes de Hogueras, el dirigente alicantino ha comparecidoante los medios de comunicación para poner en valor las principales medidas abordadas por su gobierno local, así como para avanzar su hoja de ruta hasta los próximos comicios, en 2027. 

Aunque el horizonte al que mira Barcala va más allá de los próximos tres años. Y es que el líder del PP quiere convertirse en el primer alcalde del siglo XXI que logre aprobar un Plan General de Ordenación Urbana, que en Alicante data de 1987. Un objetivo que ya se marcó (sin éxito) en el pasado mandato, entonces gobernando con Cs, cuando impulsó la Oficina del Plan General. «Ya hemos realizado todos los estudios que hacían falta», ha indicado, por lo que el objetivo es aprobar la parte estructural del documento en otoño de este mismo año: «No sé si en octubre, en noviembre o a principios de diciembre», ha reconocido ante los medios. En cualquier caso, el PGOU será un documento esencial para la evolución de la capital de la provincia durante los próximos 25 años, en cuyo desarrollo se ha concluido que, allá por 2050, la ciudad contará con una población cercana a los 500.000 habitantes. 

Sobre ese futuro, el regidor sostiene que Alicante se halla «en un momento crucial» en cuanto a su diseño, puesto que se están sentado las bases de cómo deberá ser en un futuro. Un modelo que Barcala cree que pasa por un concepto «policéntrico», en el que todos los barrios estén conectados entre sí mediante paseos o bulevares, y cuenten con diversas dotaciones sociales y culturales «que los hagan prácticamente autosuficientes». Estas líneas estratégicas, si bien tratan de dibujar un concepto futuro para la ciudad, todavía no se materializan, negro sobre blanco, en un numero considerable de proyectos concretos a desarrollar. Preguntado por cuáles son los servicios e infraestructuras que requieren un refuerzo más urgente para poder asumir esa previsión, Barcala ha optado por generalizar las necesidades: «Todos»

Intermodal completa

Otro de los puntos clave para el futuro de Alicante en el que el alcalde ha querido hacer hincapié ha sido en los trámites para completar la Operación Integrada 2 o, lo que es lo mismo, la ordenación del entorno de la futura estación intermodal y el parque central.

Al respecto, el alcalde insiste en que «el soterramiento tiene que ser completo» para que «en ningún punto haya costura de la playa de vías» y se garantice la permeabilidad entre barrios. Sobre los servicios que sería preciso incluir en la intermodal, el dirigente popular ha remarcado que la infraestructura deberá albergar todos los modos de transporte público: la estación de autobuses, los trenes de media y larga distancia, el TRAM y los taxis, de forma completamente soterrada. 

En cuanto a los trámites para su aprobación, el alcalde ha anunciado que, en las próximas semanas, se abrirá una consulta pública para conocer las peticiones y aportaciones que los residentes de Alicante puedan hacer al respecto, con el objetivo de poder tener en cuenta todos los puntos de vista sobre el desarrollo del entorno antes de tomar una decisión que reconfigure por completo la situación de la capital de la provincia.

«Satisfecho»

Por lo que respecta al trabajo ya realizado durante este inicio de mandato, Barcala aseguró sentirse «muy orgulloso» y considera que la ciudad atraviesa «el mejor momento de su historia».

En este repaso anual, el dirigente puso en valor el impulso del turismo, con la mirada fijada en el objetivo la desestacionalización, en un año en el que se esperan 230.000 cruceristas que dejen 60 millones de euros. Al respecto, Barcala insistió en que hace falta suelo turístico para ampliar la oferta hotelera. Algo en lo que jugará un papel fundamental la nueva Cátedra de Turismo Ciudad de Alicante, nacida con el objetivo de que «las decisiones sean tomadas con base en datos científicos y no en ocurrencias».

También quiso enfocar su discurso Barcala en la vivienda, uno de los principales problemas con los que está teniendo que lidiar en este mandato, en el que los precios se mantienen en máximos históricos desde hace meses. Sobre esta cuestión, el alcalde sacó pecho de las ocho parcelas que su gobierno ha ofrecido al Consell para la construcción de VPO dentro del Plan Vive de la Generalitat, además de varios proyectos pendientes como el desarrollo de más viviendas intergeneracionales (similares a las de Plaza América) o la rehabilitación del Portón, donde se espera construir una decena de propiedades que se destinarán a alquiler social.

El alcalde pasó revista así, tras seis años al frente del Ayuntamiento, a su primer gobierno en solitario del Partido Popular. Barcala, que obtuvo por primera vez la vara de mando de manos de una tránsfuga de Guanyar, tras la dimisión del socialista Gabriel Echávarri, gobernó después de la mano de Ciudadanos y, desde el pasado 28M, lo hace en solitario, aunque en minoría.

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