Niños y "pacificadores" de la clase en Alicante

La implicación de los alumnos para resolver conflictos en las aulas se extiende en los colegios de la provincia

Taller de mediación escolar en el colegio Prácticas La Aneja de Alicante

Taller de mediación escolar en el colegio Prácticas La Aneja de Alicante / INFORMACIÓN

A. Fajardo

A. Fajardo

Mediación escolar para ayudar al alumnado a resolver sus conflictos entre iguales. Es uno de los planes que cada vez cobra más fuerza en los colegios de la provincia de Alicante donde cuidar la salud mental de sus estudiantes se ha convertido un auténtico desafío y prioridad para muchos centros educativos.

Uno de los últimos ejemplos donde se ha puesto en marcha esta iniciativa es el colegio Prácticas La Aneja, a raíz de que una madre del centro diera a conocer el servicio de mediación implantado en otros lugares. El equipo directivo vio una oportunidad muy interesante para instaurarlo en el centro y lo propuso al AFA (Asociación de Familias del Alumnado) y a la empresa de comedor. 

 El trabajo en equipo, el respeto a la diversidad y a la diferencia de opiniones, la empatía, la escucha activa y la asertividad fueron los temas que centraron estas clases. Los alumnnos también reflexionaron sobre los conflictos, su importancia en la vida y las distintas formas para gestionarlos. Después de estas dinámicas, se dio la oportunidad al alumnado desde cuarto a sexto de Primaria de formarse como mediadores. 

En este centro, se eligió la opción de «mediación interpares» en la que los propios escolares median sin la intervención de adultos mediadores. «Creemos que esta era la opción más adecuada ya que si son ellos mismos los que resuelven sus propios conflictos, se sienten más cómodos, utilizan su propio lenguaje y se implican más en la resolución de sus problemas ya que lo sienten como algo más cercano a su realidad», señalan. Y es que con este tipo mediación, los docentes se percataron de que sus alumnos «tiene libertad para decir determinadas cosas que algunos no dirían delante de un adulto.

Instrucciones para ser mediador en un colegio de Alicante

Instrucciones para ser mediador en un colegio de Alicante / INFORMACIÓN

 Hay un equipo de maestras coordinadoras del servicio que se encargan de recoger las solicitudes de mediación, organizar los encuentros y hacer seguimiento de los acuerdos. Además, el colegio puso un buzón al lado de la sala de mediación donde los alumnos y alumnas pueden pedir una resolución de conflictos cuando la han necesitado. Los profesores también han podido enviar alumnado al servicio de mediación cuando han visto interesante utilizar esta herramienta.

También se han realizado talleres y charlas para las familias del centro en las que se ha hablado de educación positiva. Los escolares han aprendido auténticas lecciones. «Cuando se tiene un conflicto hay que solucionarlo hablando», explica Chloe, una alumna del CEIP Prácticas La Aneja. Como ella, otra compañera, Maia, destaca la «importancia de ser imparcial y de no juzgar» para resolver conflictos, mientras que Llum señala que «mediar no es sólo ayudar, también es aprender, saber parar peleas y mucho más».

Experiencia en Dénia

   Desde otro centro más veterano en mediación, el colegio Llebeig de Dénia apuesta por un programa de Educación Emocional y Bienestar llamado «Rindo» (Respeto, Empatía y Tolerancia), con el que también trabajan la mediación en el patio. Tras tres cursos en marcha, se han dado cuenta de que han mejorado notablemente las habilidades sociales y comunicativas del alumnado mediador.

 En este caso, son escolares de tercer ciclo que se prestan voluntarios y reciben información de la orientadora del centro. A través e cuestionarios, el centro comprueba si el niño reúne las calidades necesarias para ser un buen mediador. A los escolares se les forma en la escucha activa, comunicación verbal y no verbal, el respeto, la asertividad y empatía, resolución de conflictos y las normas y los pasos para la mediación. Además, se realizan dinámicas y se resuelven casos prácticos que pueden encontrarse en el día a día y firman un contrato donde se comprometen a realizar la formación y mediación de patio y a tener un comportamiento correcto.

«Recalcamos que si detectan algún problema grave o que consideran que no es objeto de mediación, como pueda ser una agresión, tienen que comunicarlo a algún docente», explican desde el colegio.

 Por lo tanto, la implementación de la mediación en el CEIP Llebeig tiene la función de resolver los conflictos de manera pacífica, pero también para detectar y prevenir otros problemas e incluso poder apoyar a alumnado que se siente triste o solo.

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