Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Análisis

Cuando la soledad se hace verso en la UMH

El protagonismo en la apertura del curso académico de la UMH se lo reparten políticos y académicos, entre los presentes y los ausentes

El rector de la UMH, Juan José Ruiz, aplaude al conseller de Educación, Cultura y Universidades, José Antonio Rovira, tras su intervención, ayer.

El rector de la UMH, Juan José Ruiz, aplaude al conseller de Educación, Cultura y Universidades, José Antonio Rovira, tras su intervención, ayer. / ÁXEL ÁLVAREZ

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
C. Pascual

C. Pascual

«Troncos de soledad, barrancos de tristeza donde rompo a llorar». Estos versos del poeta Miguel Hernández, protagonista estos días por los juicios franquistas que le llevaron a la cárcel y de ahí a la muerte, no fueron los elegidos por ninguna de las autoridades que intervinieron en la ceremonia de apertura del curso académico celebrada ayer en el epicentro de la UMH. No fueron, pero los podía haber elegido perfectamente el rector de la Miguel Hernández, Juan José Ruiz, que debió sentirse más que solo cuando buscó a sus «colegas» del resto de las universidades valencianas entre los asistentes. No encontró a ninguno. No estaban. De hecho, se hizo acompañar por Mathieu Kessler Neyer, rector de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), en Murcia, ya que fue el único «togado» de negro en ejercicio que se dejó ver, junto a la responsable de la Europea, centro de gestión privada.

No tuvo la compañía del resto de rectores de las universidades públicas de la Comunidad, pero sí la evidente complicidad del conseller de Educación, Cultura, Universidades y Empleo, José Antonio Rovira. Abrazos, gestos, miradas, aplausos en pie... y palabras de cariño se intercambiaron el rector de la UMH y el responsable autonómico, que también coincidieron a la hora de centrar buena parte de sus críticas en una de las ausencias más destacadas del acto: la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, que ayer se perdió la primera apertura académica de este curso en territorio propio, tras asistir a las cuatro anteriores. ¿Casualidad tras apoyar públicamente la continuidad del grado de Medicina en la Universidad de Alicante? Su entorno alegó que compartía convocatoria en Madrid con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aunque el título del acto («Transformando las pymes con el plan de recuperación») despejaba cualquier duda, si alguien la tenía.

Sí asistió a la ceremonia, aunque llegó con la hora justa, el alcalde de Elche, el popular Pablo Ruz. No siguió, por tanto, el ejemplo de su homólogo en Alicante, Luis Barcala, que no estuvo en la apertura de curso en la UA celebrada hace tres semanas. El que sí repitió fue el regidor de San Vicente, Pachi Pascual. Pese a la presencia de alcaldes populares de peso para el ámbito universitario (estaba a su vez Santiago Román, de Sant Joan, donde se imparte Medicina en la UMH) tampoco es que hubiera desembarco del PP. No hubo consigna, y si la hubo no se cumplió, para arropar a la UMH en su arranque oficial y así contrarrestar la amplia presencia en el acto de la UA de cargos socialistas, que en menor medida y con otras caras, también se dejaron ver ayer en Elche. Se «estrenó» en casa, en esto de las aperturas académicas de este curso, el secretario provincial del PSOE y diputado nacional, el ilicitano Alejandro Soler. El también presidente del PSPV fue el principal representante del puño y la rosa, junto al subdelegado del Gobierno, Juan Antonio Nieves, y la diputada Araceli Poblador. Y eso que cabían más, de unos y de otros, porque el salón de actos no se llenó. Había butacas vacías, alguna que otra decena de entre las 400 de las que dispone.

El que estuvo presente, sin poderlo estar, fue Miguel Hernández, el poeta oriolano. No se habló de la reparación de su memoria, pero sí se aludió a uno de sus poemas. Y no a cualquiera. Fue Rovira quien recurrió a las «Nanas de la cebolla» para hacerle una petición explícita a Ruiz: «No te derrumbes». El rector, que debió saber por adelantado el guiño poético del conseller, tenía preparado en su discurso versos de otro honoris causa de la UMH, Joan Manuel Serrat, que finaliza con un «aún tengo vida». Iba de supervivencia.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents