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Menuda fachada: el nostálgico vecino de Alicante al que no le "mola" el nombre de la Avenida de la Estación

Ha colocado en su balcón una placa con la denominación del general franquista que recibía ese mismo vial hasta el año 1987

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J. A. Giménez

J. A. Giménez

Un vecino o vecina del quinto piso de un edificio de la céntrica Avenida de la Estación de Alicante ha colocado en la fachada de su balcón una placa de la Calle General Mola, antigua denominación de esa misma avenida, que fue rebautizada en 1987 como parte del proceso de eliminación de símbolos franquistas de la ciudad.

La placa, adherida con cinta aislante, parece original, pero no corresponde a la ciudad de Alicante. A juzgar por el escudo que aparece en la misma, la placa probablemente proviene de Madrid, donde un vial con el mismo nombre también fue renombrado hace años por razones similares, siguiendo la tendencia nacional de cambiar denominaciones de calles ligadas al franquismo.

¿Quién fue el General Mola?

Emilio Mola Vidal (1887-1937) fue un militar español y una de las figuras clave en el levantamiento militar de julio de 1936, que dio inicio a la Guerra Civil Española. Nacido en Cuba, donde su padre estaba destinado, Mola alcanzó el rango de general y destacó por su papel en la planificación del golpe militar contra la Segunda República Española. Se le conocía como "el Director" por su labor de coordinación de la conspiración entre los distintos mandos militares sublevados.

Mola fue el principal estratega de la insurrección y defendía una postura firme para asegurar el éxito del levantamiento, llegando a hacer famosa la idea de "sembrar el terror" en los territorios que cayeran bajo control sublevado para desmotivar cualquier resistencia. Durante la guerra, Mola lideró las fuerzas rebeldes en el norte de España hasta su muerte en un accidente aéreo en 1937.

Nostalgia del antiguo régimen

Este gesto del vecino parece una señal de "nostalgia" hacia los tiempos del antiguo régimen, aunque llama la atención que en su balcón también ondea una bandera de España, pero sin el escudo del águila de San Juan, tradicionalmente asociado al franquismo.

Este tipo de acciones pone de relieve cómo algunos ciudadanos siguen "viviendo" en el pasado, pese a las transformaciones urbanas y políticas que ha vivido España desde la transición democrática.

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