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El aumento de las temperaturas multiplica virus y bacterias y dispara el uso de fármacos

Expertos destacan en Alicante que el uso inadecuado de los antibióticos favorece a los microbios más resistentes, que siguen creciendo, lo que genera un problema de salud pública

Análisis de virus y bacterias en el Hospital General de Alicante

Análisis de virus y bacterias en el Hospital General de Alicante / Jose Navarro

J. Hernández

J. Hernández

El calentamiento multiplica virus, bacterias y otras especies hospedadoras de patógenos y dispara el uso de fármacos. Tradicionalmente en la península ibérica los periodos de bajas temperaturas en invierno acababan con las poblaciones de mosquitos que llegaban desde África, y estas no crecían demasiado ni salían de algunos rincones muy concretos. En la actualidad, a mayor exposición, más crecimiento de enfermedades trasmitidas y, como consecuencia, mayor consumo de medicamentos. Una situación que afecta especialmente a la provincia de Alicante, donde los mosquitos están presentes ya todo el año.

Dentro de los fármacos, a menudo se hace un uso inadecuado de los antibióticos porque "si lo que se trasmite es un virus, los antibióticos no sirven para nada. Y el uso de antibióticos acaba exponiendo a muchos otros microorganismos, de forma que solo los que son resistentes sobreviven. Y los que sobreviven, tienen campo libre para multiplicarse y extenderse", explica el doctor Jesús Pérez Gil, vicepresidente de la Plataforma One Health (Una sola salud), que participa en las jornadas sobre las repercusiones medioambientales del calentamiento global organizadas por el Colegio de Médicos de Alicante.

Según este biólogo, a esto se suma que a menudo se hace un uso incorrecto y la gente "termina el tratamiento antes de tiempo o acaba tomándolos para cualquier cosa. Todo acaba por favorecer a los microbios más resistentes, que siguen creciendo, y lo que es peor, pasando la resistencia de unos a otros".

Enfermedades por el cambio climático

Tanto los cambios de susceptibilidad a enfermedades por el cambio climático, como la resistencia a los antibióticos son dos problemas distintos que en algunos aspectos se solapan y se potencian y que, apunta el experto, requieren un enfoque One Health, un concepto que se introdujo entrado el año 2000 y que vincula a los humanos, los animales y el medio ambiente al entender que están estrechamente relacionados y son interdependientes. 

Forman parte de la plataforma en España, fundada hace dos años, los Colegios Profesionales de Médicos, Veterinarios, Farmacéuticos, Biólogos o de Enfermería, y empresas, corporaciones e instituciones educativas como la Conferencia de Rectores de las universidades, y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), porque "uno de los principales fundamentos de la implantación de la visión One Health es que la ciencia y sus datos han de jugar un papel fundamental en la definición de las políticas para actuar de una forma clara y racional que genere las mejores perspectivas en términos de prevención". Algo aplicable también a futuras pandemias.

En este encuentro de Alicante, el experto, que fue decano en la Facultad de Biología en la Complutense de Madrid, ha destacado que la idea es potenciar la visión multidisciplinar de todos los colectivos citados. Los informes dirigidos a los políticos se discuten ya en mesas conjuntas de trabajo.

Patógenos

Desde la plataforma consideran prioritaria la monitorización de la zoonosis y del impacto que puede tener el cambio de distribución de vectores (normalmente artrópodos) de enfermedades que se transmiten desde especies animales a humanas.

"Esto supone un trabajo integrado de expertos en el ámbito veterinario pero también en el medioambiental en lo que se refiere al análisis del estado de los ecosistemas, y en el humano, en patologías cuyo origen tiene que ver con los cambios en la distribución de poblaciones de vectores, de especies animales, vegetales, etc...", lo que está muy influenciado por el cambio climático.

El otro asunto prioritario, "porque el efecto ya se está viendo que es dramático", es la reducción de las resistencias antimicrobianas. "Es un problema de salud global fundamental y tiene que ver con un uso inadecuado de los antibióticos tanto en la cantidad como en la forma en la que conectan la salud humana, la animal y la medioambiental. La liberación de antibióticos al medio ambiente y su exposición a microorganismos acaban generando resistencias y trasmitiéndolas hasta llegar a patógenos que luego son muy difíciles de erradicar".

El doctor Jesús Pérez Gil, vicepresidente de la Plataforma One Health

El doctor Jesús Pérez Gil, vicepresidente de la Plataforma One Health / INFORMACIÓN

Menos problemas con la calidad del agua

"Son dos ámbitos One Health clarísimos que están llevando a que las autoridades se den cuenta de que este enfoque es imprescindible. Una vez que tengamos la normativa que permita esta colaboración multidisciplinar, se podrá llevar a otros ámbitos como la mejora de la calidad de vida de las ciudades con la generación de ambientes saludables; una reducción en el impacto de la contaminación y del problema de la calidad del agua".

Así como una mejora en la alimentación pues el biólogo sostiene que el cambio de los hábitos alimentarios está generando nuevas susceptibilidades a patologías, y sistemas de vida menos saludables.

Los expertos reunidos en esta plataforma abogan por diseñar políticas con una nueva forma de gestionar la estructura de las ciudades y las ayudas a los colectivos más vulnerables; teniendo en cuenta desde una etapa temprana la evolución del clima y los componentes socioeconómicos, como las migraciones, para poder realizar actuaciones que mitiguen su impacto y el coste sobre el sistema sanitario.

Sensores de calidad del aire y el agua

En este sentido, el doctor Pérez Gil cita ejemplos de ciudades que están empezando a implantar una limitación en la movilidad del transporte, por ejemplo, que va ligada a la instalación de sensores de calidad del aire o de las aguas, "y eso se está notando en una reducción de parámetros de contaminación y hay datos que muestran menores incidencias de enfermedades respiratorias o de esperanza de vida".

En opinión de este científico, esto demuestra que "actuar adecuadamente desde el ámbito local y regional tiene un impacto en salud, que no requiere el coste de inversión que supone la atención sanitaria y clínica directa, mucho más elevado". Un cambio de cultura que este movimiento quiere extender a los jóvenes.

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