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La elevada cifra de personas que viven en zonas inundables en la provincia de Alicante

Casi 240.000 alicantinos residen en zonas con riesgo mientras que los expertos piden paralizar los planes que afectan a áreas con peligro para evaluarlos teniendo en cuenta que las lluvias son cada vez más torrenciales

Barranco desbordado en Torrent

Europa Press

Jose A. Rico

Jose A. Rico

La terrible DANA de Valencia ha puesto de relieve el riesgo de inundaciones que presenta la Comunidad Valenciana. Y no solo por las gotas frías que se ven amplificadas por el cambio climático, sino porque es una región donde su orografía y desarrollo urbanístico han incrementado estos peligros. 

Las lluvias registradas hace ya casi tres semanas han batido todos los récords, y llueve sobre mojado. Su intensidad no tiene precedentes, ya que el trágico 29 de octubre se llegaron a registrar en una hora en Turís registró 184,6 litros por metro cuadrado, el valor máximo histórico en España desde que hay registros, por delante de los 159,2 litros acumulados en Vinaròs (Castellón) en octubre de 2018, según ha confirmado Aemet.

Por ello, ante unas lluvias que cada vez son más torrenciales, los expertos piden paralizar los planes urbanísticos en zonas inundables para volver a evaluarlos con estimaciones de precipitaciones más elevadas, ya que se están registrando valores por encima de las máximas previstas en las normativas.  

La localidad de Dolores anegada en la DANA de 2019

La localidad de Dolores anegada en la DANA de 2019 / ÁXEL ÁLVAREZ

La DANA de hace cinco años en la Vega Baja ya evidenció las posibilidades de anegamiento de zonas urbanas. Y la tragedia de Valencia ha vuelto a recordar esta circunstancia cada vez más presente. Unas 50.000 hectáreas de la provincia presentan riesgo de inundación, es decir más del 8,3% del territorio alicantino. Y es que unas 238.000 personas residen en zonas con peligro por esta circunstancia. Y no se quiere que ese número crezca.

Estas cifras son las que recoge el Patricova, el Plan de Acción Territorial sobre Prevención del Riesgo de Inundación en la Comunidad Valenciana, elaborado en 2003, y cuya revisión se aprobó en 2015, por lo que los datos no están actualizadas. Se estima que este documento, en sus primeros 10 años, evitó la urbanización de 15.000 hectáreas inundables en la Comunidad. 

Panorámica del barranco de las Ovejas de Alicante, junto al que hay dos colegios, el Palmeral y el San Gabriel, en una imagen de este lunes

Panorámica del barranco de las Ovejas de Alicante, junto al que hay dos colegios, el Palmeral y el San Gabriel, en una imagen de este lunes / RAFA ARJONES

Expertos consideran que este documento no debe actualizarse, ya que está en continua revisión incorporando nuevos estudios y cartografía. Es un documento vivo. Pero sí que es necesario tener en cuenta que el cambio climático ha dejado cortas las previsiones sobre precipitaciones máximas

Al menos 150 litros en una hora

Jorge Olcina, catedrático de Análisis Geográfico Regional y director del Laboratorio de Climatología de la UA, ha manifestado que “es necesario que se paralicen todos los proyectos de urbanización en zonas inundables que se encuentran en fase de tramitación hasta que no se lleve a cabo una nueva evaluación del riesgo de inundación adaptada a las condiciones climáticas actuales, con umbrales de precipitación horaria cada vez más elevados. Esto debería ser una medida precautoriamente en todo el litoral mediterráneo español”. 

Olcina ha señalado que manejan umbrales de período de retorno, basados en la lluvia máxima probable cada cierto número de años, que han quedado desfasados, ya que “tenemos datos de lluvia real registrada que superan dichos umbrales”. Por ello pide “una revisión, en la escala local, y para los proyectos pendientes de aprobación, de este criterio para buscar la mayor seguridad de las personas”, elevando el umbral de lluvia “al menos a 150 litros por metro cuadrado en una hora. No es tanto la cuantía total acumulada, sino la intensidad con la que cae el agua”.

Lo extraordinario es cada vez más frecuente

En el mismo sentido se pronuncia María José Moya, profesora del Área de Hidráulica del Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de Alicante e ingeniera de Caminos, Canales y Puertos. Y es que “los periodos de retorno se están superando, pese a que en 2016 ya se revisaron y elevaron en nuestra zona”. Señala que “las lluvias extraordinarias están ocurriendo con más frecuencia”, por lo que hay que elevar los umbrales de lluvias máximas, que recuerda que dependen de diferentes parámetros en función de cada zona.

Obras de construcción de un colegio junto al barranco de San Antón de Elche, en una imagen de hace unos días

Obras de construcción de un colegio junto al barranco de San Antón de Elche, en una imagen de hace unos días / ÁXEL ÁLVAREZ

El Patricova señala que los niveles de peligrosidad significativa suponen una afección del 6,2% de la superficie de la Comunidad Valenciana. Y la provincia de Alicante es la que mayor riesgo presenta, con valores que alcanzan el 8,3% de la superficie como inundable por peligrosidad significativa, es decir 48.489 hectáreas, incrementándose hasta el 9,6% si lo que se tiene en cuenta es la peligrosidad geomorfológica (que tiene en cuenta además la forma de la cuenca fluvial y el tipo de cauce), 55.972 hectáreas.

Por su parte la provincia de Valencia presenta unos valores en torno a la media de la Comunidad Valenciana, que se sitúa en 6,1%, se eleva hasta el 6,8% por el geomorfológico, mientras que la provincia de Castellón es susceptible de ser inundable un 3,5%.

Segundas residencias

El documento concluye que “hay en la Comunitat Valenciana cerca de 600.000 personas viven en zonas sometidas a algún nivel de peligrosidad por inundación entre los niveles 1 a 6, lo que supone el 11,7% de la población total”. Y en el caso de Alicante los afectados son, según los datos del padrón de habitantes de 2012, 238.908 personas, el 12,29%. Pero si se tienen en cuenta la población total que se podría ver afectada, no solo los empadronados, la cifra se eleva en la Comunidad Valenciana a 991.788, destacado Alicante con 427.316 personas. 

El 9% del territorio alicantino presenta peligro de anegamiento

Así “se observa un cambio sustancial, al ser la provincia de Alicante la que mayores valores de población potencial afectada alcanza, superando en más de 50.000 personas a la provincia de Valencia. Esta situación es el resultado del considerable número de viviendas de segunda residencia y vacías que se localizan en la provincia de Alicante en zonas afectadas por la inundación.

La profesora de la UA explica que Alicante tiene unas características geomorfológicas que la hacen más proclive a inundaciones, con por ejemplo en la zona norte muchos barrancos muy cortos; en la zona de Villena barrancos de mayor longitud pero también de más pendiente; en parte de la Vega Baja, Elche y Santa Pola con humedales o llanuras susceptibles de sufrir inundaciones; o municipios como Orihuela o Catral inundables de por sí, por sus características y el desarrollo urbanístico.

Municipios con riesgo destacado

Del mismo modo, el Patricova establece la calificación de peligrosidad que presentan los municipios. Y destaca que 18 de los 40 con mayor superficie inundable según niveles de peligrosidad y categoría del municipio son de la provincia de Alicante: Orihuela, (el mayor con diferencia), Villena, Elche, Torrevieja, Santa Pola, Almoradí, Catral, Dolores, Crevillent, Alicante, Callosa de Segura, San Fulgencio, Guardamar del Segura, Pinoso, Monóvar, Dénia, Salinas y Pego. Es decir, que disponen de una superficie muy considerable, con respecto a su término municipal, como inundable.

El barranco de Orgegia en la Albufereta de Alicante, donde hay varios desarrollos urbanísiticos pendientesproxima construcion con peligro de inundacion - zona inundable - suciedad cauce - vegetacion - junto caude barranco Orgegia - zona Albufereta

El barranco de Orgegia en la Albufereta de Alicante, donde hay varios desarrollos urbanísticos pendientes / JOSE NAVARRO

Por otra parte, en cuanto al grado de peligrosidad, los principales son Almoradí, Orihuela, Alicante, Callosa de Segura, Catral, Daya Nueva, Dénia, Dolores, Formentera del Segura, Rafal, Rojales y San Fulgencio, es decir 12 de los 27 que mayor riesgo presentan se ubican en la provincia, teniendo en cuenta el Riesgo Global Integrado, que tiene en cuenta criterios económicos, sociales y medioambientales

Jorge Olcina ha explicado respecto al Patricova que “es uno de los mejores planes de gestión del riesgo de inundación mediante la ordenación del territorio que existe en España. Se puede comparar al existente en el País Vasco y que es también un excelente plan para la planificación territorial teniendo en cuenta la variable del riesgo. La cartografía del Patricova se va actualizando periódicamente, aunque el texto normativo siga siendo el de 2014”, por lo que no considera que sea necesario una renovación. 

El problema de la construcción desde los años 60 hasta 2008

Así, ha destacado que “el problema no es lo que se ha construido en desde la aprobación del Patricova que, en principio, se aplica con rigurosidad. El problema es todo lo que tenemos mal construido desde los años 60 hasta el último boom inmobiliario de 2008. En esos casi 50 años se ha practicado un urbanismo que no ha tenido en cuenta el carácter de riesgo del territorio valenciano. Y ahora estamos viendo las consecuencias”.

Cláusula de desalojo por alta peligrosidad

Eso sí, Olcina ha señalado que “la legislación del suelo futura en las regiones del litoral mediterráneo debería incluir una cláusula de desalojo y traslado de vivienda en aquellos terrenos con muy alta peligrosidad de inundación y en los que se haya comprobado por episodios recientes que suponen un grave riesgo para la vida humana”. 

Rigurosidad

Por su parte Moya ha explicado que “en Patricova tuvo una actualización importante en 2015, y su redacción es correcta. La cartografía se actualiza continuamente, la última el pasado julio con la envolvente de inundación”, aunque ha recordado que “no cubre todo el territorio, hay zonas sin cubrir". Y ha destacado que “es un buen instrumento, pero hay que utilizarlo correctamente y aplicarlo con rigor. Los nuevos desarrollos deben atender lo que establece en el Patricova”. 

Eso sí, ha señalado que el planeamiento urbanístico de los municipios debe recoger el Patricova, pero en muchos casos aún no está implementado.

Pese a que el Patricova establece las zonas con riesgo de inundaciones, los desarrollos urbanísticos pueden ser posibles en muchos casos si se hacen modificaciones en los proyectos para minimizar los riesgos y conseguir autorización, como medidas de retranqueo respecto al cauce que pueda circular por un área o la construcción de espacios verdes cerca de los cauces en una actuación residencial, de modo que las casas quedan lo más alejadas de la circulación directa de un cauce.

En Alicante en el entorno del barranco de Orgegia, en l’Albufereta, donde además hay varios desarrollos urbanísticos en tramitación; varios colegios levantados junto al barranco de las Ovejas, también en Alicante; o la actual construcción en Elche de otro centro educativo junto al barranco de San Antón. Y en Guardamar se tramitan 1.000 viviendas en una zona con riesgo.

Una zona con riesgo de inundación en el río Seco a su paso por El Campello

Una zona con riesgo de inundación en el río Seco a su paso por El Campello / PILAR CORTÉS

"Respetar el comportamiento extremo de la naturaleza"

Olcina ha apuntado que “el problema viene en las zonas de anegamiento, por las que no circula un cauce pero se inundan con la propia lluvia que se almacena en zonas llanas. En este caso es necesario hacer una cartografía precisa de áreas de anegamiento y de altura que puede alcanzar el agua para, en su caso, permitir o no construcciones y de qué tipo. Como principio general, para todo esto, es que cualquier actuación territorial debe respetar el comportamiento extremo de la naturaleza y debe tener como objetivo la salvaguarda de la vida humana”, ha agregado

Planes municipales frente a inundaciones

Para prevenir inundaciones, en función del riesgo que establece el Patricova, los municipios con peligro medio o alto tiene que tener en vigor y homologado un plan específico frente a esta circunstancia. Y hay 13 municipios de la provincia que carecen de este plan frente a inundaciones pese al riesgo que presentan. Se trata de Elche, Torrevieja, San Vicente, Villena, El Campello, Mutxamel, Ibi, Aspe, La Nucia, Monóvar, Gorga, l'Orxa y Vall d'Ebo, destacando que algunos de ellos se encuentran en las anteriores listas por el peligro que presentan: Elche, Torrevieja y Monóvar.

Estos 13 aún no tienen en vigor el documento, según los datos facilitados por la Generalitat el pasado septiembre a INFORMACIÓN. La Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta frente a las Emergencias (Avsre) no tiene constancia de plan alguno de El Campello y Aspe, con nivel medio, y Monóvar, que presenta un peligro alto de inundaciones. En elaboración constan La Nucia y Villena, mientras que Elche, Gorga, l'Orxa, San Vicente del Raspeig y Torrevieja lo tienen ya listo, pero aún tiene que ser validado por el pleno, que debe abrir además un periodo de exposición pública.

Y los municipios que ya lo tienen aprobado y solo aguardan a que la Comisión de Protección Civil de la Conselleria de Justicia los homologue para que puedan entrar ya en vigor son los de Ibi, Mutxamel y Vall d'Ebo.

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