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FORO MUNICIPALISMO 2024

Alicante y Elche refuerzan su apoyo en la tecnología para actuar frente a las catástrofes

Barcala y Ruz reclaman un radar meteorológico financiado con fondos europeos y defienden el uso de alertas locales. El alcalde alicantino anuncia la incorporación al sistema Argos

Alicante y Elche coinciden en la puesta en marcha de iniciativas propias para tener mayor autonomía ante episodios extremos

INFORMACIÓNTV

Borja Campoy

Borja Campoy

La tecnología como gran aliada de los municipios para prevenir y actuar contra catástrofes naturales como la DANA que el pasado 29 de octubre asoló la provincia de Valencia, dejando más de 220 víctimas mortales a su paso. En esta idea coinciden los alcaldes de Alicante y Elche, los populares Luis Barcala y Pablo Ruz, y así lo señalaron este miércoles en el diálogo que compartieron para poner el broche al Foro de Municipalismo 2024, organizado por INFORMACIÓN. Al igual que hicieron otros de los ponentes que participaron a lo largo de la jornada, ambos regidores señalaron la importancia que tienen los municipios y sus ayuntamientos para actuar en las primeras horas de «soledad» frente a las catástrofes, un momento vital para minimizar el impacto de la fuerza de la naturaleza.

Al margen de subrayar lo crucial que resulta intervenir en esos compases iniciales, tanto Barcala como Ruz pusieron sobre la mesa algunas de las actuaciones en materia tecnológica sobre las que ya están trabajando. En este contexto, reivindicaron al Gobierno un radar meteorológico propio para la provincia de Alicante, que sea financiado con los fondos europeos. Sobre esta cuestión, el alcalde de la capital lamentó que el territorio alicantino tenga que hacer uso de los radares de Valencia y Murcia, cruzando los datos de ambos. Otra de las cuestiones vinculadas a la tecnología que fue subrayada por la DANA es la del envío de alertas de prevención al conjunto de la población. Barcala y Ruz reivindicaron competencias para que los ayuntamientos puedan enviar este tipo de alertas a los habitantes de sus municipios.

Siguiendo con el empleo de herramientas tecnológicas, el alcalde alicantino avanzó que va a llevar al próximo consejo de Aguas de Alicante la propuesta para que la ciudad se integre dentro del sistema de prevención Argos, que ofrece una cobertura superior a la del ámbito municipal, ya que abarca a toda la cuenca hidrográfica del Júcar, que se extiende por las provincias de Valencia, Castellón, Tarragona, Albacete, Cuenca y Teruel. «Me importa mucho lo que está pasando en Alicante pero también lo que sucede en mi entorno», proclamó Barcala, que hizo hincapié en la importancia de actuar de la mano en la prevención de las catástrofes naturales y resaltó, por este motivo, los trabajos en conjunto que ha intensificado Alicante con los municipios de su entorno en l’Alacantí. El nuevo sistema Argos permitirá ampliar el radio de cobertura en comparación con el actual sistema de alerta por inundación, el Sipaid (Sistema Integrado de Prevención y Alerta frente a Inundaciones y Descargas al Medio Receptor).

La capital elabora informes sobre la situación de los barrancos y las zonas inundables de riesgo

La incorporación al sistema Argos no fue la única novedad desvelada por el alcalde de la capital. También dio a conocer algunos de los informes que se están elaborado y que espera que estén listos para la próxima semana. Uno de ellos es sobre la situación y el estado de los barrancos y otro sobre las zonas inundables de alto riesgo y su edificación. «Es una novedad tremenda porque por primera vez lo trabajamos en conjunto con distintos municipios», afirmó Barcala, que también dio a conocer que se le ha encargado a la Universidad de Alicante que revise el Plan de Actuación Municipal frente al Riesgo de Inundaciones.

En la ciudad ilicitana se van a instalar una veintena de cámaras para prevenir riadas en tiempo real

Más allá del apoyo en la tecnología, tanto el alicantino como, sobre todo, Ruz, arremetieron con dureza contra la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), siguiendo la estela de sus intervenciones en el último mes, con la acusación principal de poner trabas a la limpieza de los barrancos de los municipios, que en el caso de la ciudad de las palmeras son cuatro. «Vamos a instalar una veintena de cámaras para monitorizar las 24 horas del día los barrancos y le podríamos pasar la factura a la CHJ. Ante su incompetencia tenemos que sacarnos las castañas del fuego», indicó el ilicitano.

Condolencias

El diálogo, que fue moderado por el director de INFORMACIÓN, Toni Cabot, comenzó con un mensaje de condolencia de ambos alcaldes a las víctimas de la explosión en una fábrica en Ibi. El primero en tomar la palabra fue Ruz, que empezó reivindicando los recursos que tienen las administraciones locales para actuar ante las catástrofes y salvar vidas. «Nadie conoce mejor el territorio y la orografía que el propio municipio, con su sociedad civil que se vertebra en torno al ayuntamiento», manifestó antes de detallar las circunstancias geográficas de Elche, una «ciudad complicada» con 325 kilómetros cuadrados de término municipal y 11 kilómetros de costa «con sus posibilidades y también con todos sus peligros».

Barcala empleó su intervención inicial para hablar de los primeros instantes de actuación cuando se produce una catástrofe como la que tuvo lugar el pasado 29 de octubre en Valencia. «Las grandes ciudades nos podemos dotar de mejores medios pero no es el elemento común en las administraciones locales. Se pierde tiempo y recursos para actuar desde el primer minuto, en las primeras horas los municipios estamos solos», reflexionó. Al respecto, Ruz recordó que en el caso de Elche decidió asumir él las competencias ligadas a las emergencias cuando llegó a la Alcaldía el año pasado y justificó su decisión de cancelar las clases escolares en las jornadas en las que tuvo lugar la DANA de Valencia, en una medida tomada en conjunto con Santa Pola y Crevillent, por el «problema añadido» que supone la presencia de las palmeras en los centros educativos.

Ambos alcaldes insistieron a la hora de expresar su malestar con la CHJ, organismo dependiente del Gobierno. «No es que le requiramos que limpie los barrancos, es que nos pone pegas para limpiarlos nosotros. Es un despropósito», expresó Barcala, antes de que Ruz añadiera a continuación: «No tenemos una relación fluida con la CHJ. Cuando anunciamos que nosotros limpiábamos el barranco mintió. Dijo que el Ayuntamiento tenía permiso y es falso. Hay permiso en los tramos intraurbanos pero no en los exteriores, en los que sólo te permiten limpiar 20 metros en las vías que cruzan los barrancos. No sirve limpiar 20 metros si el resto está lleno de cañas. Hacen política contra nosotros, es esperpéntico».

El alcalde de Alicante compartió algunas de las acciones que se han llevado a cabo a raíz de la DANA de Valencia: «El 8 de noviembre constituimos la mesa de evaluación de riesgo por emergencias climáticas. Le hemos dado un sesgo técnico e intermunicipal, con informes sobre cuencas, barrancos y avenidas para toda la comarca. ¿De qué me sirve tener limpio mi tramo de barranco si el contiguo no lo tiene? Se puede dar la paradoja de que en poblaciones en las que no ha llovido el agua lo arrase todo». Esta intervención de Barcala, en la que recalcó su idea de la importancia que tiene que los municipios actúen de forma conjunta y coordinada, dio paso a una pregunta sobre los sistemas de alerta, que fue respondida por Ruz. «Hay una limitación que es la de la protección de datos pero hay que tener en cuenta que estamos hablando de circunstancias de emergencia y vamos a poner en marcha este sistema», dijo el ilicitano, que recordó que el entorno del estadio Martínez Valero es una zona inundable, como el centro de salud que se está construyendo en la zona de Travalón. «No podemos romper la licitación», señaló el regidor.

Inversión de Europa

El diálogo entre alcaldes profundizó en la reivindicación de un radar metereológico para el territorio alicantino, que llegaría de la mano de Europa. Según relató Barcala, la provincia se suministra de la información que le llega de radares de Murcia y Valencia. En España está prevista la instalación de trece dispositivos de estas características. «Es una oportunidad buenísima para que le solicitemos al Gobierno, con el refuerzo del pleno, que uno de esos radares se instale aquí. Nos puede permitir ganar tiempo en las medidas de alerta y salvar vidas», destacó Barcala.

Al respecto de esto, Ruz agregó que «el radar de Murcia está estropeado». Lo dijo antes de regresar a la CHJ. «Si no son capaces de regular los barrancos, si nos les interesa adoptar medidas, lo tendremos que hacer nosotros. Quieren crear una batalla política con esto y no están a la altura de lo que nuestra gente necesita», finalizó.

Horas de conversación tras la DANA de Valencia

Más allá de discrepar sobre algunas interpretaciones, Luis Barcala y Pablo Ruz exhibieron buena sintonía durante el diálogo e hicieron algunas confesiones más personales. El alcalde ilicitano, por ejemplo, contó el caso de un vecino de su municipio que lleva años pidiendo la limpieza de los barrancos y se ha encontrado con que la CHJ le ha pedido que geolocalice el punto que pretende que se limpie. «Nos ahogamos con la burocracia. Nosotros en los barrancos nos vamos a gastar mucho dinero que sale del bolsillo de los ilicitanos. La CHJ cuenta con un presupuesto importante y no hace lo que le toca», lamentó el regidor.

Después de este hecho que fue desvelado por Ruz, ambos protagonistas del diálogo manifestaron que en el último mes han pasado muchas horas hablando al teléfono con motivo de la DANA, compartiendo el dolor que ha sentido la Comunidad Valenciana en su conjunto y poniendo en común medidas de actuación ante escenarios de estas características. «Hemos tratado sistemas de prevención y alerta. Con Pablo me veo con mucha frecuencia y hablamos de cosas interesantes», comenzó Barcala. 

El guante fue recogido enseguida por Ruz. «Hemos estado horas hablando por teléfono. Luis tiene experiencia y va camino de los siete años como alcalde. Para mí hablar con él es una fuente de conocimiento. No sólo sobre esto, hablamos sobre presupuestos, sobre remanentes, sobre el ‘tasazo’ de la basura.... Tener una relación fluida con un alcalde es gratificante. Si en un futuro sucede una tragedia similar, estaremos prevenidos y preparados», señaló el ilicitano antes de expresar uno de sus grandes temores en este terreno: «Para lo que no estamos preparados es para una catástrofe sísmica, yo no sé qué tengo que hacer ante un terremoto ni me lo ha explicado nadie».

La conversación terminó poniendo de manifiesto una preocupación común sobre un tema vinculado con el eje central del diálogo, la de los asentamientos ilegales. «Estas construcciones no se pueden legalizar con multas, hay que tirarlas. Si pasa algo, luego lamentaremos muertes», concluyó el alicantino.

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