HACE 50 AÑOS | Del 5 al 11 de mayo de 1975
El coche de segunda mano abre un dilema
Los altos precios de los vehículos nuevos llevan al alicantino medio a plantearse la compra de los de segunda mano, lo que hace tambalear al sector automovilístico

Hace 50 años en Alicante. Del 5 al 11 de mayo de 1975: El coche de segunda mano en auge / Rafa Arjones / Perfecto Arjones
Todo sube menos el sueldo, propietarios que quieren que sus entreplantas sean viviendas para ganar más dinero, los periódicos en papel sufren para sobrevivir, los trabajadores del el campo piden jubilarse antes… Mayo de 1975 con sabor a mayo de 2025. Las noticias que copaban las primeras páginas de hace 50 años siguen haciéndolo hoy, lo que demuestra que todo en esta vida es cíclico y que este país no termina nunca de solucionar muchos de sus problemas más importantes.
En mayo de 1975, ante la imposibilidad de comprarse un coche nuevo, los alicantinos se interesaban por los vehículos de segunda mano. «Cada vez suben más de precio, pero nuestro poder adquisitivo no», lamentaba un hombre a pie de concesionario. Aquella situación afectaba a la industria automovilística, que ya había sufrido un fuerte revés el año anterior y que se refería a los coches de segunda mano como «coches usados», con la esperanza de desprestigiarlos. La realidad era que la clase media había encontrado en este mercado una salida al complejo enredo del precio de los coches, pese a que el lobby afectado continuaba su personal cruzada. «Debería prohibirse la circulación de los coches con más de 80.000 kilómetros», proponían. Hoy se estima que un coche entre 50 y 150.000 kilómetros es apto para la venta a un nuevo comprador.
Mientras aquel cruce de intereses se hacía bola, la venta de coches de segunda mano crecía y los Seat y los Renault eran los más solicitados. «Los Citroën son los líderes para los términos rurales», aclaraba Tomás Sánchez Ramos, director comercial de una empresa automovilística de Alicante. Además, el boom del aeropuerto y sus consiguientes turistas había generado una nueva necesidad, la del alquiler de un coche para exprimir al máximo las vacaciones. Así comenzaban a proliferar empresas casi a los pies de las pistas de aterrizaje que no dudaban en anunciarse a toda página: «Vehículos en constante renovación, pago con tarjeta de crédito para mayor comodidad…».
Aquel cambio de tiempo para los automóviles que iba cociéndose a fuego lento no era el único terremoto de la actualidad de Alicante. La cuestión de las entreplantas estaba también a debate porque muchos de sus propietarios planteaban firmemente la posibilidad de que se les autorizara para convertirlas en viviendas. Por el momento, la pelota estaba en el tejado de la comisión informativa de turismo, que decía que habían sido construidas «para otra cosa». Aquel debate coleó durante décadas y en la actualidad Alicante ha vivido cómo no sólo entreplantas, sino que también bajos han sido habilitados para viviendas y apartamentos turísticos.
Otra guerra conocida hoy es el filo alambre sobre el que caminan siempre los diarios en papel. En 1975 INFORMACIÓN publicaba la zozobra que tenían muchas cabeceras, no tanto por la poca venta de ejemplares, sino por la subida del precio del papel. «Ha aumentado un 80 % desde 1973», decía uno de los entrevistados. Periódicos internacionales como París Jour, el Daily Sketch escocés o el Combat bajaban la persiana aquel año por cuestiones económicas.
En aquellos días también eran noticia las peticiones de los trabajadores del campo, que otras semanas ya habían ocupado titulares lamentando el poco interés de los jóvenes en el oficio. Ahora la lucha era conseguir una jubilación a los sesenta años, algo que todavía parecía improbable. «Estaría bien, aun cobrando la parte proporcional», aseguraba José Giménez Cabrera, presidente de la Unión Local de Trabajadores Agrícolas.
El Auditorio de la Explanada también daba cobijo al Día Mundial de la Cruz Roja, que proyectaba un desfile frente a la Comandancia de Marina ante cientos de espectadores. El lema de aquel año era «Vuestro socorro de urgencia». Además, el barrio de San Gabriel veía cómo por fin se pavimentaban sus calles, aunque aquellas obras estaban sufragadas por los propios vecinos, unidos como una piña desde su fundación. «El apoyo del Ayuntamiento es más moral que material», publicaba INFORMACIÓN en esta semana de mayo de 1975.
En Villafranqueza estaban de enhorabuena por la inauguración del campo de fútbol de La Merced, que inauguraba el Hércules de Arsenio Iglesias en un amistoso en el que vencía 1-3 al club del barrio. Fuera de la provincia, el país se sobrecogía por los atentados de ETA, dos en dos días seguidos, a un agente de la Guardia Civil y un inspector de la Policía Nacional.
- Más viajeros que Mallorca o Tenerife Sur: el nuevo récord del aeropuerto consolida a Alicante como destino turístico invernal
- Cuenta atrás para Alicante Park: el Intercity compra los terrenos en Rabasa
- Los colombianos, marroquís y rusos impulsan el récord de empleo en Alicante
- El Parque Central de Alicante, al detalle: un soterramiento 'a medias' con hasta cinco pasos para unir los barrios
- Moros y Cristianos de Alcoy 2026: Una Trilogía Festera histórica por el 750 aniversario de San Jorge
- El sentido único en Arenales del Sol, en Elche, pasa factura: atascos, confusión y menos ventas
- Seiscientos pacientes al año «viven» en los hospitales de la provincia de Alicante porque se niegan a coger el alta
- Nuevo capítulo en la polémica de la Hoguera de la Albufereta: el Síndic investiga al Ayuntamiento
