Carteles de Hogueras: la evolución de la Fiesta a través del arte
Desde el primer póster anunciador creado en 1928 por Lorenzo Aguirre hasta el de 2025 realizado por Sofía Escolano, la cartelería de la fiesta oficial de la ciudad ha pasado por diferentes ciclos estéticos que han sido reflejo de la sociedad alicantina y de su forma de entender la tradición
En 1928, cuando Alicante apenas empezaba a soñar con una gran fiesta propia, surgió el primer cartel de Hogueras. Fue obra del artista Lorenzo Aguirre, y en él ya latía ese deseo de proyectar una identidad festiva y moderna. Aquel cartel, concebido como instrumento de atracción turística, capturaba el espíritu de una ciudad que quería ser vista.
"La ilustración gráfica se convierte desde el primer momento en un importante referente para la Fiesta", explica Alejandro López, artista foguerer y graduado en Bellas Artes en la Universidad Politécnica de València. "Ya desde 1928 se ve ese espíritu innovador, cosmopolita, pero sin perder lo regional", indica López.
Ese primer cartel, que bebía del art déco y de las vanguardias europeas, sentó las bases de lo que con el tiempo se consolidaría como el "estilo alicantino". Formas geométricas, colores vibrantes y un uso sintético de los elementos festivos daban a la imagen una claridad impactante. "Era una forma de sintetizar la fiesta para que quien lo viera supiera de inmediato de qué se trataba", comenta López.
La edad de oro de la cartelería
A partir de los años 40 y hasta los 70, la cartelería de Hogueras vivió lo que algunos consideran su edad de oro. Juan Carlos Vizcaíno, experto en Hogueras, señala nombres fundamentales en la cartelería como Manuel Albert u Otilio Serrano, discípulos de Gastón Castelló.
"Trasladaron los colores vivos de las hogueras al papel y crearon una iconografía que todavía hoy es reconocible", explica Vizcaíno. Fueron décadas en las que el cartel no solo anunciaba, sino que también representaba, y en el que se convirtió en un símbolo presente por toda la ciudad. "Alicante estaba empapelado del cartel", recuerda Vizcaíno.
Era una época de intensa producción local, cuando los artistas alicantinos dominaban el concurso anual y el resultado se esperaba con expectación. Los carteles se imprimían con antelación y tenían verdadera difusión. A juicio de Vizcaíno, "antes había amplitud de miras, la Fiesta era para toda la ciudad y no solo para las comisiones".
El giro hacia lo digital
El cambio llegó con la transición democrática y los años 80, cuando los lenguajes visuales comenzaron a experimentar con nuevas formas. Mario Paul Martínez, profesor de Bellas Artes en la Universidad Miguel Hernández de Elche, recuerda aquellos carteles: "Se veían pinceladas sueltas, manchas, gotas de pintura que simulaban el fuego. Eran muy manuales. Luego llegó el ordenador en los 90 y cambió todo".
A partir de entonces, el diseño gráfico se impone, y los carteles de Hogueras se vuelven más estilizados, conceptuales y, a veces, minimalistas. Se introduce el arte digital, con sus ventajas técnicas pero también con una pérdida de lo artesanal. "Lo digital permite usar colores planos y facilita la impresión, pero también homogeneiza visualmente. A cambio, se gana en claridad y adaptabilidad", apunta Martínez, quien celebra, no obstante, que la cartelería de Hogueras haya conservado un espíritu experimental que otras fiestas no han querido o sabido mantener. “Mientras en la Semana Santa predomina lo clásico, en Hogueras se han permitido lenguajes innovadores. Es una fiesta viva y su imagen también debe evolucionar", según añade.
Una fiesta que se mira desde dentro
Uno de los aspectos más discutidos por los expertos es la pérdida de relevancia del cartel en la ciudad. Vizcaíno lamenta que actualmente los carteles no tengan la visibilidad ni la ambición de antaño. "Ahora son simbólicos, quedan para uso interno", confirma Vizcaíno. Incluso cuestiones logísticas, como que se anuncien apenas un mes antes de las fiestas, afectan a su alcance. "Debería hacerse con tiempo, con tirada para comercios, como se hacía antes".
A su juicio, también se ha producido una cierta endogamia en la creación de los carteles de Hogueras. “Ahora parece que está enfocado solo a diseñadoras de comisiones. Pero la fiesta es más que eso. Antes los carteles eran universales, hablaban del Mediterráneo, del fuego, del agua. Eran una síntesis plástica de lo que somos”, apunta Vizcaíno.
Un arte que evoluciona con la ciudad
Pese a todo, el cartel de Hogueras sigue siendo un espejo de Alicante. "Lo importante es que un cartel se entienda de un golpe de vista. Que contenga los elementos representativos, que use el color como lo usamos nosotros: vibrante, potente. Que te lleve al fuego y al agua, que son el alma de nuestras Hogueras", indica López.
Así, desde las composiciones geométricas de Lorenzo Aguirre hasta las reinterpretaciones digitales como la realizada este año por Sofía Escolano, autora de la imagen de este 2025, los carteles de Hogueras narran casi un siglo de historia gráfica, estética y emocional. Son la memoria visual de una fiesta viva.
- Equipos directivos amenazan ahora con dimitir en bloque para presionar al Consell
- El tiempo en Alicante: la provincia se prepara para la llegada de las tormentas
- Cortes de tráfico en Alicante este fin de semana: atención al centro, el Postiguet y la Cantera
- Esta es la última oferta de Educación para poner fin a la huelga de profesores: sin propuesta de subida salarial
- Usuarias de un centro de mayores de Alicante presentan una denuncia contra su presidenta por malos tratos
- La Generalitat autoriza durante 30 años más una explotación minera en Alicante
- La Peña Los Gorilas distingue al MOE con el 'Gorila del Año 2026
- Miles de profesores de la provincia de Alicante se suman a la multitudinaria manifestación de València


