Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La lluvia pone a prueba a hosteleros y turistas en el arranque del puente de Alicante

Los chaparrones obligan a cancelar reservas y vaciar terrazas, mientras turistas valientes se adaptan con paraguas y chubasqueros

Un 9 d'octubre bajo la lluvia para turistas y hosteleros

Un 9 d'octubre bajo la lluvia para turistas y hosteleros / Héctor Fuentes

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Lydia Ferrándiz

Lydia Ferrándiz

El puente del 9 d’Octubre arrancó en la provincia de Alicante bajo un cielo encapotado. Lo que debía ser el inicio de un fin de semana largo de ambiente festivo y calles llenas se convirtió este jueves, a golpe de chaparrón, en un reto para la hostelería y el turismo. Las reservas se frenaron, los paraguas sustituyeron a los abanicos y los camareros, resignados, trabajaron entre charcos y toldos empapados. Los turistas, armados con chubasqueros, trataron de adaptarse a las precipitaciones, pero muchos decidieron quedarse en hoteles o apartamentos, refugiándose de la tormenta.

Una camarera trabaja cubierta por una bolsa de basura en Alicante.

Una camarera trabaja cubierta por una bolsa de basura en Alicante. / Héctor Fuentes

En la hostelería, la jornada comenzó en Alicante con grandes expectativas. Los establecimientos de restauración preveía una ocupación completa, pero la lluvia frenó parte de la actividad. Las reservas, especialmente las de turistas procedentes de todas partes de España, fueron canceladas, y muchas familias locales también optaron por modificar sus planes. Esto obligó a los empresarios a reorganizar horarios y plantillas, adaptándose a una afluencia mucho menor de lo esperado. Algunos locales, en los que la previsión era tener el 100 % de las mesas ocupadas, se quedaron al 60 % en su capacidad, según señalaron desde la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Alicante (Apeha).

"El puente, de momento, va mal. Nos están cancelando reservas porque va a llover y la gente se queda en casa"

Domingo López

— Hostelero

Para los hoteles, la clave este puente se encontraba en el comportamiento del visitante extranjero, que suele mantener sus planes pese a los cambios meteorológicos. Desde la Asociación Provincial de Hoteles y Apartamentos Turísticos (APHA), su presidente, Luis Castillo, comenta que los efectos de la lluvia no serán dramáticos para los alojamientos. "La lluvia solo supone un descenso de las reservas de entre un 3 y un 5 %. Algunos no tienen cancelaciones y otros sí, depende del asociado, pero la ocupación no creemos que baje del 80 %", afirmó Castillo.

"Nos hemos puesto bolsas de basura para no mojarnos la ropa, hoy toca trabajar debajo del agua"

Ayarí Ortiz

— Camarera

Ingenio entre charcos

Un paseo por el centro de Alicante confirmaba este jueves las palabras de la patronal. En la calle San Francisco, más conocida como la calle de las Setas, el hostelero Domingo López observa su local casi vacío. "El puente, de momento, va mal. Nos están cancelando reservas porque va a llover y la gente se queda en casa. Como mucho aprovecharemos los interiores con el público extranjero", comenta. "Si no fuera por ellos, no aguantaríamos. El resto del puente lo vemos igual de flojo", añade con resignación.

"El día va mal. La gente viene, pero solo pide quedarse en el interior. Quizá los extranjeros sigan viniendo"

Aitor Lopategui

— Camarero

Aunque la lluvia no detuvo a todos. En la Explanada, la camarera Ayarí Ortiz improvisaba con bolsas de basura para resguardarse de la tormenta mientras atendía a los pocos clientes que se sentaban en la terraza del local en el que trabaja. "Nos hemos puesto bolsas de basura para no mojarnos la ropa, hoy toca trabajar debajo del agua", bromeó Ortiz. "El puente está muy tranquilo, no vino tanta gente como esperábamos, pero confiamos en que quieran entrar a comer o refugiarse de la lluvia", señaló Ortiz.

Pese a que las terrazas se vaciaron, los clientes que persistían se refugiaban en el interior de los locales. Pocos eran los valientes que se atrevían este jueves a seguir disfrutando de su comida bajo los toldos. "El día va mal. La gente viene, pero solo pide quedarse en el interior. Algunos valientes estaban en la terraza, pero cuando llovió fuerte pagaron y se fueron. Dicen que lloverá hasta el lunes, aunque quizá los extranjeros sigan viniendo", afirmó Aitor Lopategui, camarero en un restaurante de la Explanada.

"La lluvia no nos ha desanimado, mantenemos los planes y la comida que teníamos prevista pese al mal tiempo"

Rafael Pérez

— Turista

Turistas resistentes

En la calle Mayor, Cati Fernández, encargada de un restaurante, señala que la lluvia reduce la afluencia local, aunque los turistas extranjeros se adaptan mejor. "Este puente habrá poca clientela, los alicantinos y los turistas nacionales se acobardan con la lluvia. Los extranjeros, si llueve, se mojan, pero siguen en la calle. Por la noche, si deja de llover, quizás cenan fuera, eso nos da esperanza", señala Fernández.

"Hay que ser valiente para salir ahora, según como avance la lluvia iremos ajustando los planes, nuestra intención es mantenerlos"

Ángela Guzmán

— Turista

Y es que el agua no ha logrado desanimar a muchos visitantes, que mantienen sus planes intactos. Como el "free tour" que dirigía Liana por las calles de la ciudad: "Aunque llueva queremos verlo todo; los tours siguen, los turistas resisten con chubasquero y paraguas, después tenemos que ir a Benidorm", confiesa la guia.

También los hay que pasean con el paraguas bajo la lluvia. Rafael Pérez vino este jueves a Alicante con su familia desde un municipio de la provincia, y afirma que "la lluvia no nos ha desanimado, mantenemos los planes y la comida que teníamos prevista pese al mal tiempo". En el mismo tono, Ángela Guzmán, llegada desde Colombia, explica que la clave está en adaptarse: "Hay que ser valiente para salir ahora, según como avance la lluvia iremos ajustando los planes, nuestra intención es mantenerlos", asegura.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents