Los restos del médico Pedro Herrero encuentran su lugar en la Concatedral del San Nicolás
Este domingo los vestigios del Venerable pediatra serán instalados en la Capilla del Cristo de la Buena Muerte, tras la exhumación que tuvo lugar la pasada semana en el cementerio de Alicante

Los restos de Pedro Herrero encuentran su lugar en la Capilla del Cristo de la Buena Muerte / Pilar Cortés / PILAR CORTES
Una sala lateral de la Concatedral de San Nicolás guarda un silencio inusual. Una urna de madera, pequeña y sencilla, descansa en un espacio temporal mientras espera su destino definitivo: la Capilla del Cristo de la Buena Muerte. La pasada semana, los restos del Venerable Pedro Herrero Rubio, el pediatra alicantino conocido como "el médico de los pobres", fueron exhumados del cementerio municipal, 47 años después de su fallecimiento, y trasladados hasta la Concatedral. Este domingo, 2 de noviembre, esa urna será colocada a las 18.00 horas sobre un pedestal de piedra de 200 kilos en la capilla donde Herrero rezaba con frecuencia. La ceremonia, presidida por el obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, incluirá misa solemne y el levantamiento de actas requeridas por la Congregación para las Causas de los Santos.
"Él era muy devoto del Cristo de la Buena Muerte. Venía con frecuencia a rezar, a pedir fuerzas para seguir sirviendo a los enfermos y a los más necesitados", explica Ramón Egío, deán de la Concatedral de San Nicolás, mientras supervisa los últimos preparativos en la capilla. "Ahora descansará justo allí, donde tantas veces buscó consuelo. Va a ir sobre un pedestal de piedra que ya está instalado. Encima se colocará la urna de madera con sus restos, y sobre ella una placa de mármol con la inscripción: Venerable Pedro Herrero Rubio, apóstol de la caridad. Fue depositado aquí el día...", recuerda Egío.
Una capilla con un significado especial
El deán de la concatedral detalla el proceso con respeto y precisión. "Se ha colocado una piedra que pesa unos 200 kilos, como base del conjunto. Dentro de la urna, junto a los restos, se introducirá un pequeño tubo con una hoja de periódico del día, un acta oficial y algunas monedas en circulación, como testimonio del momento histórico. No será un espacio de exposición pública, porque mientras no sea beato, los restos no se muestran. Pero los fieles podrán venir a visitarlo y rezar, igual que se visita a un ser querido que reposa en paz".
La ceremonia del domingo no será solo un acto religioso, sino también un paso significativo en la causa de canonización de Pedro Herrero, declarado "Venerable" por el Papa Francisco en 2017, al reconocer la Congregación para las Causas de los Santos sus virtudes heroicas. Tras esta inhumación definitiva, se levantarán las actas e informes requeridos por el Vaticano y continuará la difusión de su vida. El proceso forma parte del camino hacia la beatificación, pendiente del reconocimiento de un milagro atribuido a su intercesión que le permitirá convertirse en Beato, y posteriormente, en Santo.
Entre la ciencia y la caridad
Nacido en Alicante el 29 de abril de 1904, Pedro Herrero se formó en Madrid, París y Bruselas, especializándose en pediatría. Fue pionero en el tratamiento de enfermedades infantiles graves, como la leishmaniosis visceral, conocida como "Kala-azar", y destacó por su dedicación a los más pobres. En muchas ocasiones no cobraba las visitas, regalaba medicinas o acudía personalmente a los hogares de los enfermos. Su compromiso social le valió el cariño de toda la ciudad, que lo apodó “el médico de los niños”.
"Era un hombre bueno y santo, pero también un gran profesional", recuerda Ramón Egío. "Estudió con Ramón y Cajal, recibió un Premio Nacional de Medicina y llegó a ser jefe del Colegio Médico de Alicante. Durante la guerra lo apresaron, pero el pueblo se levantó para pedir su libertad. Lo querían tanto que no podían permitir que el médico que curaba a sus hijos estuviera preso".
Murió en Barcelona en 1978, a los 73 años, tras una complicación médica. En su lecho de muerte, según narran los testigos, tomó la mano de su esposa, Patrocinio, y le susurró: "Ha sido el amor de mi vida", recuerda Ramón Egío, deán de la Concatedral de San Nicolá. Este domingo, la Concatedral abrirá sus puertas para recibir a todos los que deseen acercarse. La misa comenzará a las 18:00 horas y, posteriormente, se procederá a colocar la urna sobre el pedestal. Mientras tanto, la vida y la obra de Pedro Herrero siguen presentes en la memoria de Alicante
Suscríbete para seguir leyendo
- Equipos directivos amenazan ahora con dimitir en bloque para presionar al Consell
- El tiempo en Alicante: la provincia se prepara para la llegada de las tormentas
- Tráfico en la provincia hoy: nivel amarillo por atascos en la A-70 y un accidente en la N-332 a la altura de Coveta Fumà
- Los profesores de Alicante vuelven a las calles y cortan el tráfico de la fachada litoral
- Fernando Fernández López, inspector de Educación : “Una huelga no interesa a nadie pero la conselleria no ha dejado otra salida”
- Esta es la última oferta de Educación para poner fin a la huelga de profesores: sin propuesta de subida salarial
- La Generalitat autoriza durante 30 años más una explotación minera en Alicante
- Cortes de tráfico en Alicante este fin de semana: atención al centro, el Postiguet y la Cantera
