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Así será el gran parque de viñedos para recuperar el campo de Alicante

El Ayuntamiento trabaja en una zona verde de 135 hectáreas en el entorno de las Torres de la Huerta que incluya espacios visitables de uso agrícola

Entorno en el que se prevé impulsar el gran parque agrícola de Alicante, con 135 hectáreas de zona verde. | ALEX DOMÍNGUEZ

Entorno en el que se prevé impulsar el gran parque agrícola de Alicante, con 135 hectáreas de zona verde. | ALEX DOMÍNGUEZ

Alejandro J. Fuentes

Alejandro J. Fuentes

«La huerta desapareció, pero es recuperable». Con esta declaración de intenciones anunció este viernes el alcalde de Alicante, Luis Barcala, el que será uno de sus grandes proyectos para la recta final del mandato. El regidor alicantino, que ya confirmó en el Foro Alicante de INFORMACIÓN su intención de volver a presentarse a las municipales de 2027, tiene un plan para que la ciudad vuelva a nutrirse del campo que la hizo internacionalmente conocida en los siglos XV y XVI por la elaboración de productos como el Fondillón: la creación de un gran parque agrario.

Una zona verde de 135 hectáreas, es decir unos 135 campos de fútbol, en el entorno de las Torres de la Huerta que combinaría áreas de esparcimiento para los ciudadanos con campos de cultivo tradicionales, dedicados principalmente a la vid. Está previsto que estos terrenos sean de titularidad municipal y que se exploten por la vía de la concesión, pudiendo el Ayuntamiento de Alicante fijar condiciones específicas a los titulares de las plantaciones. En este apartado, se pondrá especial atención a variedades históricamente ligadas con alicante, como la monastrell, y productos igualmente característicos como el Fondillón.

El objetivo de la iniciativa no es otro que retomar el uso agrícola tradicional en campos que, con el paso de los años, han quedado abandonados. Al mismo tiempo, se espera que el desarrollo de esta gran zona verde sirva también para poner en valor el patrimonio cultural y paisajístico que representan las torres (Bien de Interés Cultural), aprovechando la red existente de caminos entre los distintos edificios. La especial protección de las torres no afectaría a este tipo de explotaciones, ya que serían consideradas iniciativas compatibles por su contribución a la promoción de elementos históricos de la ciudad. De hecho, la Ley de Patrimonio Cultural de la Generalitat Valenciana ya recoge la opción de autorizar determinadas intervenciones, mediante la figura del plan especial, siempre que estén en línea con los objetivos de protección e impulsen la recuperación y activación del territorio.

Para ello, será imprescindible la aprobación del nuevo Plan General Estructural, cuyo borrador Barcala espera poder presentar en las próximas semanas. El ámbito de actuación (los terrenos que rodean a buena parte de las construcciones defensivas situadas a espaldas del complejo deportivo Montemar) afecta a suelo urbano ya consolidado, por lo que se debe trabajar por integrar estos espacios en la planificación del futuro parque, atendiendo a las distintas actividades y viviendas que ya existen en la zona.

El parque, dadas sus dimensiones, lindará con otros entornos como el denominado «clúster de la salud», en las inmediaciones de la avenida de Dénia, o los terrenos donde el Hércules espera proyectar su futura Ciudad Deportiva. Desde el Ayuntamiento se espera aprovechar estas «fronteras» para el impulso de usos mixtos (como residenciales o de equipamientos) que «difuminen» esa conexión entre el «pulmón verde» anunciado por Barcala y la ciudad consolidada.

Este plan de recuperación especial de la huerta tradicional tendrá, además, un producto claro: el vino de Alicante. Ante el riesgo de que el abandono continuado del campo alicantino se traduzca en una desaparición definitiva de este sector productivo en la ciudad, el Consistorio trabaja en retomar la función agrícola integrada en el futuro parque. Así, se plantea que el «corazón» de la huerta se dedique a la apertura de bodegas, el cuidado de cultivos y la promoción de las torres históricas, revitalizando la cultura vitivinícola que hizo internacional el nombre de Alicante. Todo ello, acompañado de una red de senderos naturalizados en un entorno que podrá ser compartido por deportistas, familias, visitantes, entre otras personas.

Encaje

Para favorecer esa conexión del parque agrícola con el entorno y las futuras edificaciones que en él se establezcan, el Consistorio plantea que instalaciones como la Ciudad Deportiva del Hércules deben contemplar medidas de integración paisajística y ambiental. De esta forma, se evitará cualquier afección al corazón de la huerta y se garantiza que se respeten sus valores históricos y culturales.

Un futuro, el del parque agrícola de las Torres de la Huerta, para el que se iniciará en las próximas semanas una compleja tramitación urbanística que promete dinamizar un entorno «abandonado» al mismo tiempo que recupera para Alicante la que ha sido una de sus grandes señas de identidad a lo largo de la historia.

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