Los restos del médico Pedro Herrero reposan ya en la Concatedral de San Nicolás
El Venerable pediatra, conocido como "el médico de los pobres", descansa en la capilla del Cristo de la Buena Muerte y avanza en su proceso de beatificación

Los restos del médico Pedro Herrero reposan en la Capilla del Cristo de la Buena Muerte de la Concatedral de San Nicolás / Alex Domínguez
La capilla del Cristo de la Buena Muerte, ubicada en la Concatedral de San Nicolás de Alicante, acoge ya los restos mortales del Venerable Pedro Herrero Rubio, el pediatra alicantino conocido como “el médico de los pobres”. La ceremonia de traslado y entronización de la urna, celebrada este domingo 2 de noviembre a las 18 horas, congregó a numerosos fieles, vecinos y autoridades religiosas que quisieron rendir homenaje a una de las figuras más queridas de la ciudad.
El acto estuvo presidido por el obispo de Orihuela-Alicante, monseñor José Ignacio Munilla, quien ofició una misa solemne en memoria del Venerable. Durante la celebración se procedió también al levantamiento de las actas oficiales requeridas por la Congregación para las Causas de los Santos, un paso más dentro del proceso de canonización iniciado hace años. Si algo resaltó durante la ceremonia fue la expectación generada en torno al acto, donde tampoco faltaron representantes del Ayuntamiento de Alicante, de la Diputación, del Colegio de Médicos y de la Cofradía.
"Animo a todos los presentes a guardar en la memoria el hecho de haber estado presentes en este momento, no como un hecho histórico, sino como un impulso hacia la santidad", declamó el obispo durante la misa. Asimismo, también puso en valor que "todas las profesiones pueden ser en sí mismas vocacionadas", pero destacó en concreto "la enseñanza y la sanitaria" como las dos profesiones ejemplarizantes de este hecho.

Un momento del acto de precanonización en la Concatedral de San Nicolás / ALEX DOMINGUEZ
Una vez se llevó a cabo la Sagrada Comunión, extendida a una gran cantidad de fieles que quisieron participar y recibir el cuerpo y la sangre de Cristo, se procedió a trasladar los restos del médico Pedro Herrero a su nueva estancia. La urna de madera, pequeña y sencilla, fue depositada sobre un pedestal de piedra de 200 kilos en el mismo lugar donde Herrero acostumbraba a rezar en la Concatedral. La emoción se palpaba en el ambiente de la capilla, que quedó en silencio mientras se realizaba el traslado definitivo.
Debido al gran número de asistentes, se avisó a los allí presentes que se evitase entorpecer el paso de la urna para poder llevar a cabo la instalación de los restos sin ningún tipo de contratiempo. Y es que si algo guio la ceremonia, fue precisamente la solemnidad y el respeto que se respiraba en el ambiente. Un último obsequio a "un médico que supo ver en cada enfermo el rostro de Cristo", destacó Munilla durante su homilía, y recordó que “su testimonio de vida sigue iluminando a la Iglesia alicantina”.
Exhumación para la veneración
El pasado 22 de octubre, los restos del doctor Pedro Herrero fueron exhumados del cementerio municipal de Alicante, 47 años después de su fallecimiento, para ser trasladados a la Concatedral. Con la ceremonia de este domingo, sus restos encuentran ahora su destino definitivo, en un espacio que simboliza tanto su fe profunda como su entrega a los más necesitados. Así, el 27 de febrero de 2017 fue declarado Venerable por el Papa Francisco y su causa de beatificación continúa abierta, a la espera del reconocimiento de un milagro que permita su paso al beato.

Un momento de la misa celebrada este domingo en honor al médico Pedro Herrero / ALEX DOMINGUEZ
El Ayuntamiento y la Diócesis de Orihuela-Alicante reiteraron su compromiso con la difusión de su figura y de los valores que representó. En los próximos meses, la Comisión Diocesana para la Causa de los Santos continuará recopilando testimonios y documentación para avanzar en el proceso de beatificación. Mientras tanto, la capilla donde descansan sus restos quedará abierta para la oración y el recuerdo, convirtiéndose en un nuevo punto de encuentro espiritual para la ciudad.
Retazos de una vida
Pedro Herrero Rubio nació en Alicante el 29 de abril de 1904 y dedicó su vida al cuidado de los más pequeños. Tras formarse en Madrid, París y Bruselas, se especializó en pediatría y desarrolló la mayor parte de su carrera profesional en su ciudad natal. Fue pionero en el tratamiento de enfermedades infantiles graves, como la leishmaniosis visceral, y destacó por su capacidad innovadora y su profunda vocación de servicio.
Su compromiso con los más necesitados trascendió la medicina. Atendía a niños de familias humildes sin cobrarles, regalaba medicamentos y acudía personalmente a los domicilios de los enfermos. También colaboró con instituciones benéficas y entidades dedicadas a la infancia. Durante la Guerra Civil fue detenido por sus convicciones religiosas, aunque siempre mantuvo su fe y su espíritu de entrega.
El Papa Francisco lo declaró Venerable el 27 de febrero de 2017, tras reconocer la Congregación para las Causas de los Santos sus virtudes heroicas. La causa de beatificación sigue abierta, pendiente de la validación de un milagro atribuido a su intercesión que permitiría su paso a la condición de beato. En Alicante, su figura conserva una enorme relevancia. Para muchos, fue un referente de humanidad, ciencia y fe. Conocido como “el médico de los niños”, su nombre sigue vivo en la memoria colectiva de la ciudad.
La exhumación de sus restos, realizada recientemente, ha tenido un profundo significado tanto para la diócesis como para la ciudadanía. Representa la continuidad de un proceso que une la ciencia con la espiritualidad, y que propone su ejemplo como modelo para los creyentes de hoy. Ahora, sus restos ya descansan en la capilla del Cristo de la Buena Muerte de la Concatedral de San Nicolás, mientras la iglesia se ha marcado la meta de continuar difundiendo su vida.
Suscríbete para seguir leyendo
- La humedad eleva hasta los 55 grados la sensación térmica en la provincia de Alicante: estos son los municipios que más sudan
- Despedida en la UCI en Alicante: el último adiós de un yorkshire a su dueño
- El bochorno no da tregua en Alicante: la Aemet marca unos valores máximos que alcanzan el 100% en Elche, Orihuela y Alcoy
- Dónde ver el eclipse solar en Alicante: el castillo de Santa Bárbara, Tabarca y la Serra Grossa tendrán vigilancia especial
- Medio centenar de asociaciones de Alicante señalan a Barcala por “inacción ante la emergencia climática”
- El Cabo, otro refugio para acampados en Alicante
- Alicante se rinde a su Patrona
- El mercadillo de Urbanova estrena la campaña para comprar productos de kilómetro cero en Alicante
