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Seis efectos secundarios en los pacientes de cáncer de Alicante que la fisioterapia ayuda a reducir

Las opciones van desde el ejercicio físico hasta las terapias manuales o la electroterapia para pautar el tratamiento más eficaz en cada caso

J. Hernández

J. Hernández

El Colegio de Fisioterapeutas de la Comunidad Valenciana dedica su último videoconsejo a concienciar a profesionales sanitarios y a pacientes sobre los beneficios de la fisioterapia oncológica. Esta disciplina se enfoca en la preparación, mantenimiento y recuperación de la capacidad física de los pacientes de cáncer en las diferentes fases de su enfermedad.

En la Comunidad Valenciana, se diagnostican cada año más de 31.000 nuevos casos de cáncer, según datos del Observatorio de la Asociación Española Contra el Cáncer. Los tipos más frecuentes son el cáncer colorrectal (4.462 casos), el de mama (3.905 casos) y el de próstata (3.816 casos). Del total, más de 12.000 se diagnosticaron en la provincia de Alicante.

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Redacción

Complicaciones

La mayoría de los pacientes deben someterse a largos tratamientos de quimioterapia y/o radioterapia que tienen un impacto directo en sus capacidades físicas y calidad de vida. Los fisioterapeutas de Alicante han recopilado algunos de los efectos secundarios y complicaciones más habituales para explicarles cómo pueden ayudarlos:

-Fatiga: es uno de los efectos más frecuentes de los tratamientos oncológicos y puede prolongarse en el tiempo, dificultando al paciente realizar sus actividades cotidianas. Los fisioterapeutas pueden pautar ejercicios personalizados para reducir el cansancio, aumentar la energía y mejorar la calidad del sueño.

-Dolor: los pacientes con cáncer pueden sufrir dolores tanto derivados de su enfermedad como de las cirugías a las que deban someterse o de los tratamientos en curso. La fisioterapia oncológica trabaja para mejorar la convivencia del paciente con el dolor, aumentar su movilidad y reducir la necesidad de recurrir a analgésicos siempre que sea posible.

-Linfedema: es una de las complicaciones que pueden sufrir las mujeres operadas de cáncer de mama, y se caracteriza por la hinchazón de las extremidades superiores. Puede ser especialmente dolorosa e incapacitante a nivel de movilidad del brazo, por lo que la fisioterapia, en estos casos, es parte esencial de su abordaje. Con ejercicios específicos y técnicas de drenaje linfático manual los fisioterapeutas pueden tratar el linfedema y mejorar la calidad de vida de las pacientes.

-Debilidad muscular: a través de ejercicios de fuerza, los fisioterapeutas pueden ayudar al paciente a mejorar su tono muscular, a menudo afectado por el efecto de los tratamientos, los periodos en cama o la necesidad de inmovilización tras una cirugía.

-Neuropatía Periférica: se trata de un efecto frecuente en algunos pacientes de cáncer, y se caracteriza por una sensación de hormigueo y debilidad en algunas zonas del cuerpo, especialmente en manos, dedos y pies. Puede interferir en la calidad de vida del paciente porque a menudo repercute en el equilibrio, la motricidad, la marcha o la capacidad para manipular objetos.

 -Ansiedad y depresión: afrontar un diagnóstico de cáncer es uno de los momentos más duros en la vida de cualquier persona. La incertidumbre, el miedo a sensaciones y situaciones desconocidas, y las dificultades físicas derivadas del propio proceso son caldo de cultivo para generar situaciones de ansiedad y depresión en pacientes y en sus familiares directos. Por eso, la fisioterapia, a través de la actividad física pautada, puede ayudar a que el paciente se evada temporalmente de su enfermedad, participe en actividades grupales que beneficien a su vida social y libere endorfinas que mejoren su estado de ánimo general.

Medidas para proteger a las sanitarias frente al cáncer de mama

CC OO reclama a la Conselleria de Sanidad medidas para reforzar la protección de las profesionales sanitarias del sistema público frente a los riesgos laborales que pueden incrementar su vulnerabilidad al cáncer de mama. Las peticiones contemplan desde estudios epidemiológicos específicos hasta mejoras en cribados, reconocimiento de condiciones laborales específicas y vigilancia activa de la salud.

Los datos muestran, por un lado, que una parte notable de los diagnósticos de cáncer de mama ocurre antes de los 50 años (uno de cada cuatro) y por otro, que los tiempos de espera tanto para intervenciones como para primeras consultas son largos, lo que podría afectar a la detección precoz.

Prevención

 Desde el Colegio de Fisioterapeutas recuerdan la importancia de la fisioterapia oncológica preventiva, así como de integrar la fisioterapia en el abordaje del cáncer como parte de un enfoque multidisciplinar que tenga en cuenta las necesidades físicas y psicológicas del paciente.

“La fisioterapia oncológica debe formar parte integral del tratamiento para el cáncer desde el mismo momento del diagnóstico, ya que debe planificarse antes de someterse a cirugías o comenzar los tratamientos para preparar el cuerpo del paciente, y debe acompañarlo durante todo el proceso adaptándose a cada momento para responder a las necesidades que puedan surgir”, subrayan.

Individualizado

En este sentido, la entidad destaca que los fisioterapeutas expertos en cáncer disponen de un arsenal de opciones que van desde el ejercicio físico con fines terapéuticos hasta las terapias manuales o la electroterapia para pautar a cada paciente el tratamiento más eficaz en cada caso y contribuir a que mejore su capacidad funcional y calidad de vida antes, durante y después de la enfermedad, como recuerdan también en el videoconsejo.

Los vídeo-consejos se publican en el canal de YouTube del colegio, donde se puede ver el clip de cada mes.

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