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La chispa de la inclusión prende en los talleres de artistas foguerers

Fundaciones de salud mental se suman a una iniciativa del Gremio de Artistas de Hogueras para acercar la cultura festera al ámbito social

El arte de las Hogueras se abre a todos: talleres inclusivos impulsan la participación social

El arte de las Hogueras se abre a todos: talleres inclusivos impulsan la participación social / Pilar Cortés

Lydia Ferrándiz

Lydia Ferrándiz

Durante las últimas semanas, los talleres de varios artistas foguerers han cambiado su habitual ritmo de trabajo por un ambiente distinto, lleno de curiosidad, color y nuevas experiencias. Allí, donde normalmente se moldean ninots y se levantan monumentos destinados a arder durante el mes de junio, han trabajado, con corcho, pintura y mucha ilusión, personas con enfermedades mentales pertenecientes a fundaciones de la provincia como San Rafael-Fundación Estima, APSA - Residencia y Centro Ocupacional Sant Joan d'Alacant, Centro Específico para Personas con Enfermedad Mental Crónica de Elda CEEM o el Centro Infanta Elena.

La iniciativa, impulsada por el Gremio de Artistas de Hogueras con el apoyo de la Diputación de Alicante, busca abrir las puertas de este oficio tradicional a colectivos que habitualmente no tienen acceso directo a él. Su objetivo: proyectar y difundir la cultura de las fiestas oficiales de Alicante a través de la experiencia práctica y creativa, fomentando la inclusión social y el reconocimiento de la diversidad.

"Disfrutan con la pintura, con el corcho, con todo el proceso. Les encanta sentir que están haciendo algo real, algo que forma parte de la ciudad"

Roberto Climent

— Artista foguerer

En el taller del artista foguerer Roberto Climent, ubicado en Alicante, los usuarios del Centro San Rafael–Fundación Estima han vivido durante el último mes una experiencia transformadora. "Queríamos que vivieran la experiencia de un artista foguerer desde dentro, con las manos, con los sentidos, con todo lo que implica este trabajo", explica Roberto Climent, artista y responsable de uno de los talleres.

En su taller, los usuarios han pasado seis días trabajando como auténticos artistas de hogueras. "Queremos que comprendan lo que significa hacer una hoguera, desde el boceto hasta la pintura. El año pasado hicimos una versión teórica en el propio centro, pero este año lo hemos llevado al taller para que fuese más práctico", cuenta Climent. Durante 15 horas repartidas en varias sesiones, los participantes han diseñado bocetos, modelado el corcho, lijado figuras, aplicado imprimación y, finalmente, pintado sus propios ninots. "Lo que más les gusta es mancharse", afirma el artista entre risas. "Disfrutan con la pintura, con el corcho, con todo el proceso. Les encanta sentir que están haciendo algo real, algo que forma parte de la ciudad", destaca Climent.

"Trabajar con materiales nuevos, conocer a los artistas y convivir con el mundo de las fiestas nos aporta mucho"

Cayetano Guillé

— Terapeuta ocupacional del centro San Rafael-Fundación Estima

Una experiencia que trasciende lo artístico

Para los terapeutas ocupacionales, la iniciativa tiene un valor que trasciende lo artístico. Cayetano Guillé, terapeuta ocupacional del centro San Rafael-Fundación Estima, destaca el valor educativo y emocional del proyecto. "Llevamos más de 40 años haciendo la hoguera de San Rafael, pero esto nos ha permitido conocer cómo se crea una hoguera de verdad, desde dentro. Trabajar con materiales nuevos, conocer a los artistas y convivir con el mundo de las fiestas nos aporta mucho. Es un aprendizaje que les conecta con la comunidad y con una parte esencial de Alicante", afirma Guillé.

"Me ha encantado lijar y pintar, hemos hecho nuestro propio ninot . Me gustan las hogueras, sobre todo el monumento y la banyà"

Santiago Núñez

— Participante

Bajo la supervisión de terapeutas y artistas, los alumnos han trabajado hasta completar pequeñas obras que simbolizan su acercamiento a un arte profundamente alicantino. Santiago Núñez, uno de los participantes, destaca que este curso ha sido una gran experiencia. "Me ha encantado lijar y pintar, hemos hecho nuestro propio ninot y es muy divertido. Me gustan las hogueras, sobre todo el monumento y la banyà", afirma Núñez.

Talleres por toda la provincia

La iniciativa no se ha limitado al taller de Roberto Climent. Los artistas del Gremio, Joaquín Rubio y Pablo González, han llevado la experiencia a otros tres centros para personas con enfermedades mentales de la provincia, el Centro Infanta Elena, el CEEM de Elda y Centro APSA de Sant Joan d'Alacant.

"A veces creemos que nuestro trabajo se queda en las calles durante las fiestas, pero iniciativas como esta te recuerdan que el arte también puede ser una herramienta social"

Joaquín Rubio

— Maestro mayor del Gremio

El maestro mayor del Gremio Joaquín Rubio ha dirigido las actividades en Elda y Alicante. "Hemos trabajado figuras decorativas con distintas temáticas, desde Navidad hasta Halloween, para que los participantes experimentaran con el color, el papel y las texturas", explica. En cada centro han participado entre 17 y 25 personas, con sesiones semanales adaptadas a las capacidades de cada grupo.

Rubio destaca que el trabajo manual tiene un fuerte componente sensorial. "El contacto con los materiales les fascina, y eso genera una conexión muy auténtica con nuestra profesión", afirma Rubio. El artista reconoce que el proyecto le ha enriquecido personalmente. "A veces creemos que nuestro trabajo se queda en las calles durante las fiestas, pero iniciativas como esta te recuerdan que el arte también puede ser una herramienta social", destaca.

"A ellos les gusta la pintura porque les permite ser creativos sin miedo. Les cuesta más otras fases del proceso, pero cuando ven el resultado final se emocionan"

Pablo González

— Artista foguerer

En Sant Joan d'Alacant, el artista Pablo González repite experiencia este año. "Esta vez la experiencia ha sido aún más especial", relata González. Durante las sesiones, los participantes elaboraron guirnaldas, figuras y pequeñas piezas decorativas, explorando la pintura y las texturas como medios de expresión. "A ellos les gusta la pintura porque les permite ser creativos sin miedo. Les cuesta más otras fases del proceso, pero cuando ven el resultado final se emocionan", cuenta González.

En esta red de talleres el resultado no se mide solo en las piezas creadas, sino en la experiencia compartida: en los gestos de complicidad, en la alegría de descubrir un nuevo talento o en la satisfacción de ver una figura terminada.

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