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Las sanciones que impondrá el Consell a los docentes si se saltan el protocolo de emergencias

Asociaciones de padres y madres reclaman a la conselleria que garantice la información a las familias en caso de confinar a los alumnos

La dana Alice provoca lluvias torrenciales en la Comunidad Valenciana, Murcia y Baleares

Europa Press

A. Fajardo

A. Fajardo

Los docentes que incumplan el protocolo de emergencias de la Conselleria Educación para actuar en caso de fenómenos meteorológicos adversos, como puede ser una dana, podrían enfrentarse a sanciones que van desde la suspensión de sueldo, traslados a otras localidades, la exclusión de la bolsa de trabajo temporal, la prohibición de ocupar puestos de jefatura hasta cuatro años o a la imposibilidad de ascender por un tiempo.

Aunque el texto que ha llegado a los centros educativos (en forma de borrador) no especifica las consecuencias de incumplir la normativa ante una alerta, el departamento de José Antonio Rovira ha explicado a INFORMACIÓN que desde la conselleria "se dan directrices que los trabajadores han de cumplir y al tratarse de profesores, como son funcionarios, podrían ser sancionados por incumplimiento de sus funciones según establece la Ley 4/2021, de 16 de abril, de la Función Pública Valenciana".

Esta legislación recoge como faltas graves y muy graves el incumplimiento de las obligaciones relacionada con la prevención de riesgos laborales, una norma en que la Administración autonómica se ha apoyado para elaborar el nuevo protocolo con el que busca evitar riesgos en los colegios e institutos con medidas de protección para los alumnos y el personal educativo.

Directores ven "excesivo" y como una "amenaza" que Educación advierta de sanciones

Este plan, aprobado ya según Educación, ha generado revuelo entre una buena parte de los equipos directivos de la provincia porque ven "excesivo" que incumplir este plan, que, entre otras cosas, obliga a los directores a avisar a los profesores de la suspensión de las clases y de la evolución de las alertas meteorológicas, suponga enfrentarse a sanciones. Es más, hay directores que incluso interpretan el protocolo autonómico como una "amenaza", más que como una forma de orientar a los equipos directivos sobre cómo tienen que actuar en caso de emergencia.

"Considero que los directores estamos sometidos a ciertas obligaciones en nuestros puertos de trabajo que asumimos sin tener que estar reglamentadas sanciones". Con esta frase el director de un instituto alicantino resume el sentir general de los responsables de los centros educativos. "No era necesario llegar al extremo de hablar de sanciones, todo esto lo hacemos ya los directores de manera lógica", expresa otro. En esta línea, el edil del PSOE de Alicante, Emilio Ruiz, ha tachado de "vergonzoso" que "en lugar de ofrecer recursos y acompañamiento" a los responsables de los centros "se ofrece sospecha y amenaza".

Sin embargo, Educación ha establecido diferentes medidas, en función de si la alerta es amarilla, naranja o roja dentro de su nuevo protocolo de emergencia y deja claro que "la inobservancia de estas disposiciones por parte de cualquier responsable podría comportar las sanciones correspondientes".

Goteras en un colegio por las lluvias, en imagen de archivo

Goteras en un colegio por las lluvias, en imagen de archivo / ANTONIO AMOROS

Avisos de noche

Una de las que más debate ha suscitado entre los equipos directivos es la imposición de tener que avisar a su personal de la evolución de los avisos y alertas meteorológicas, tanto en horario laboral, como extralaboral. Aunque la mayoría ya cumple con esta directriz, responsables de centros educativos de Alicante se quejan de que suelen ser los últimos en enterarse de la suspensión de las clases que recae sobre los ayuntamientos. "Ha habido veces en las que las familias se enteran antes que nosotros y en las que nos han avisado pasadas las diez de la noche de que al día siguiente no hay clase", lamenta un director.

También hay preocupación porque no garantizan poder cumplir a rajatabla esta directriz si están, por ejemplo, en zonas de difícil cobertura o sin acceso al móvil, cuando se decreta la alerta.

Responsables de centros educativos lamentan enterarse los últimos de la suspensión de clases

Confinamiento

Entre las familias, la medida del protocolo de emergencias del Consell que más inquietud ha generado es la posibilidad que los centros educativos tengan que "confinar", tal y como está redactado, a los alumnos ante casos extremos, como ante inundaciones por fuertes lluvias. Desde la federación de asociaciones de padres y madres de alumnos (Fapa) Gabriel Miró respaldan esta medida "para poner en seguro a los alumnos", pero piden a Educación que "garantice a las familias la comunicación con los centros para que estén tranquilas e informadas del estado en el que se encuentran nuestros hijos", explica la portavoz de la entidad, Sonia Terrero.

Frente a ello, desde la Fapa Enric Valor, su presidente Antonio Verdú, sostiene que la Conselleria de Educación "tiene que preocuparse más por dotar de medios a los centros, tanto en personal, como en infraestructuras" y defiende que en caso de una dana o un fenómeno parecido "las decisiones tienen que venir de las autoridades, no de equipos directivos".

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