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¿Cómo evita Alicante el desprendimiento de los macizos rocosos que soportan el Castillo de Santa Bárbara?

La mercantil CHM trabaja en la instalación de lonas y vallas dinámicas de acero que protegen la ladera ante posibles caídas de rocas provocadas por la erosión y el paso del tiempo, con una inversión de 1,5 millones de euros

¿Cómo evita Alicante el desprendimiento de los macizos rocosos que soportan el Castillo de Santa Bárbara?

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Juan Fernández

Juan Fernández

El alma de Alicante se alza sobre la cúspide del Benacantil. El Castillo de Santa Bárbara, una de las insignias más representativas de la ciudad, no destaca únicamente por su imponente presencia, que domina el perfil urbano de la localidad, sino también por la historia que atesora. Por su ubicación han pasado íberos, romanos, musulmanes, cristianos, piratas berberiscos y tropas napoleónicas, dejando cada uno su huella en la fortaleza.

Este coloso de piedra actual, levantado sobre restos islámicos del siglo IX, ha experimentado innumerables transformaciones a lo largo de los siglos, fruto tanto de las distintas civilizaciones que lo habitaron como de sucesivas restauraciones y erosiones naturales. Debido a esto, su conservación exige una protección constante para evitar las consecuencias derivadas de su degradación natural, como los desprendimientos del macizo rocoso que sostiene la estructura.

Por ello, el Ayuntamiento de Alicante ha mostrado los trabajos que la empresa CHM está llevando a cabo en el Benacantil, justo bajo el machón del Castillo de Santa Bárbara, con el objetivo de proteger una de las principales atracciones de la ciudad. Se trata de unas “obras de aseguramiento” que se están ejecutando de forma escalonada: primero en el macizo situado bajo la fortaleza y, posteriormente, sobre la propia muralla.

Los operarios mustras las labores realizadas a Luis Barcala

Los operarios mustras las labores realizadas a Luis Barcala / INFORMACIÓN

La intervención consiste en la protección y contención del material pétreo inestable del macizo rocoso, incluyendo la ladera que da al Parque de La Ereta y otras zonas puntuales que requieran medidas similares para evitar riesgos de desprendimientos.

Para ello se están instalando lonas y barreras o vallas dinámicas de acero que frenarían una posible caída de rocas desde los cimientos. “Los siglos, la erosión y el tipo de roca calcárea sobre la que se asienta el castillo han provocado el deterioro de esa parte de la ladera”, ha señalado el alcalde de Alicante, Luis Barcala. Según la previsión del equipo de gobierno, los trabajos estarán finalizados el próximo mes de mayo.

A partir de ese momento, ha avanzado el alcalde, “a las obras que ya están en marcha se sumarán las que marque el Plan Director del Castillo de Santa Bárbara, con el que esperamos contar en breve y que permitirá actuar sobre la propia muralla”. Esta segunda fase permitirá afianzar no solo la base sobre la que se erige la fortaleza, sino también los muros que conforman la monumental construcción.

"La mayor inversión de la historia" con un presupuesto de 1,5 millones

Estas actuaciones, que están siendo ejecutadas por la empresa CHM, una mercantil especializada en proyectos de infraestructuras, obra civil y edificación, cuentan con un presupuesto de 1,5 millones de euros. “Una cantidad que se suma a otros tres millones destinados a diferentes intervenciones de conservación y mejora de la experiencia del visitante, como la restauración del baluarte de Santa Ana o la próxima transformación de la antigua casa del ingeniero forestal en un Centro de Interpretación de Visitantes”, ha señalado el Ayuntamiento de Alicante en un comunicado.

En este sentido, el alcalde Luis Barcala ha destacado que “estamos llevando a cabo la mayor inversión de la historia en el Castillo de Santa Bárbara, tras visitar personalmente las obras de emergencia que se están ejecutando en la ladera nordeste del monte Benacantil.

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