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LA CALLE ES NUESTRA

San Francisco (o las setas): la calle de Alicante con mil vidas, doble nombre y escenario de selfis

La calle San Francisco en Alicante, conocida por sus icónicas setas, ha pasado de ser un lugar degradado a un destino turístico. A pesar de la controversia inicial, las setas revitalizaron la zona, pero los problemas de limpieza y mantenimiento persisten. El Ayuntamiento ha anunciado un proyecto de renovación integral para mejorar la calle. En esta edición de "La calle es nuestra" recorremos una de las vías más fotografiadas de la ciudad en la última década.

Vídeo | Así es la calle San Francisco en Alicante en "La calle es nuestra"

Vídeo | Así es la calle San Francisco en Alicante en "La calle es nuestra" / Alex Domínguez

Lydia Ferrándiz

Lydia Ferrándiz

En Alicante, entre la plaza de Calvo Sotelo y el Portal de Elche, hay una calle que, aunque hoy en día pocos recuerden su nombre, todos la conocen por los elementos que la decoran. Es la calle San Francisco, o como ya la llaman los alicantinos, "la calle de las setas", una vía que ha vivido una transformación radical en apenas una década.

"La calle es nuestra" recorre esta semana lo que hace unos años era un espacio deteriorado, evitado por propios y extraños, y que se ha convertido en un lugar de referencia para turistas y locales. Pero, como sucede con todo lo que se vuelve popular, su éxito no ha estado exento de polémicas, problemas y la eterna cuestión de cómo equilibrar el turismo con la vida de los vecinos.

La calle San Francisco, antes de ser conocida por su peculiar decoración, ya tenía historia propia. A finales de los años 80, dentro de un amplio plan para hacer más "europeo" el Centro Tradicional, fue peatonalizada al tráfico. Sin embargo, trece años después, en diciembre de 2002, los coches volvieron a circular por el vial, una medida que, pese a que pueda parecer una contradicción, buscaba recuperar el tránsito de los peatones. Era el objetivo tras años de decadencia de la calle, en los que el comercio tradicional fue bajando la persiana, dejando parte de los locales en manos extranjeras.

Sin embargo, esa medida tampoco tuvo el éxito esperado. Así, fue en 2013 cuando surgió la idea de instalar unos monumentos de hogueras con forma de setas para que volviera la vida a la calle. Aunque la iniciativa fue vista por muchos como un experimento arriesgado, en perspectiva parece haber sido la chispa que revitalizó la zona.

"Hemos pasado muchas etapas, peatonal, no peatonal... Y ahora con las setas parece que la calle ha vuelto a su origen"

Paqui Fernández

— Comerciante en la calle San Francisco

El cambio de la calle: de la decadencia al renacer

En la recta final de su mandato, la entonces alcaldesa de Alicante Sonia Castedo, junto al artista foguerer José Manuel García Esquiva "Pachi", presentaron el proyecto que ahora se conoce como "la calle de las setas". Sin embargo, no todos los comerciantes del lugar acogieron la idea con entusiasmo. "La calle estaba muy deteriorada, los proyectos no funcionaban", recuerda Paqui Fernández, propietaria de una tienda de alpargatas en la calle San Francisco. Su local, que lleva más de 75 años abierto, es testigo de los altibajos que ha vivido la zona. "Hemos pasado muchas etapas, peatonal, no peatonal... Y ahora con las setas parece que la calle ha vuelto a su origen", destaca.

A pesar de la polémica que generaron las setas, la instalación no pasó desapercibida. Aunque las críticas iniciales, especialmente por su coste de 66.000 euros, fueron duras, con el paso del tiempo las setas comenzaron a atraer a turistas y a convertirse en un lugar icónico para hacerse un selfi. La actual presidenta de la Asociación de Comerciantes "Más que Centro", Esther de la Piedra, lo tiene claro. "Antes nadie quería pasar por aquí, ahora las setas han convertido a San Francisco en una de las calles más conocidas y rentables de Alicante", afirma.

"Antes, nadie quería pasar por aquí. Ahora, las setas han convertido a San Francisco en una de las calles más conocidas y rentables"

Esther de la Piedra

— Presidenta de la Asociación de Comerciantes "Más que Centro"

La transformación fue visible rápidamente. Si en el pasado la calle San Francisco estaba casi vacía, ahora no es raro ver a turistas de todas partes del mundo, haciendo fotos y disfrutando del colorido que las setas proporcionan. "Es una calle muy divertida. Nos gustó mucho, especialmente las setas más pequeñas para nuestra hija. La conocimos a través de redes sociales", comenta Talisia Janssens, una turista belga que visitaba la calle por primera vez.

"Nos gustó mucho, especialmente las setas más pequeñas para nuestra hija. La conocimos a través de redes sociales"

Talisia Janssens

— Turista belga

Un lugar de turismo y de historia

A lo largo de la calle, entre seta y seta, se mezclan negocios de toda la vida con nuevos locales que se suman a la oferta, como los apartamentos turísticos, aunque también dice adiós a negocios de toda la vida como el de Vittorio Cataldo, que vistió a generaciones de hombres alicantinos. "Es una calle que siempre ha sido comercial, pero ha pasado por muchas etapas", afirma Paqui Fernández. Aunque la presencia de turistas ha sido fundamental para el renacimiento de la zona, algunos de los habituales de toda la vida también celebran este renacer. "Todo se ha ido arreglando y, con las setas, vienen personas de todos lados, a comprar o simplemente a verlas y a pasarlo bien", señala Pilar Asensio, madre de Paqui y responsable del negocio desde 1948.

"Todo se ha ido arreglando y, con las setas, vienen personas de todos lados, a comprar o simplemente a verlas y a pasarlo bien"

Pilar Asensio

— Comerciantes de la calle San Francisco

Pero San Francisco no solo se define por sus setas. La calle guarda también recuerdos de la historia de la ciudad. En su recorrido se puede encontrar un homenaje al Chepa, fundador del Hércules, y en ella se ubican diversas entidades públicas, como la Concejalía de Mayores, un puesto de Policía Local e incluso el Síndic de Greuges, la única institución de la Generalitat que se encuentra en Alicante.

¿Qué le falta a la calle?

A pesar del renovado éxito de la calle, también hay voces críticas. Los comerciantes coinciden en que la limpieza y el mantenimiento son cuestiones que aún requieren atención. "Las setas deberían estar más cuidadas. A veces da la sensación de que no se les presta la atención que merecen, hace falta que las fumiguen", comenta Génesis, una de las comerciantes de la zona.

"Las setas deberían estar más cuidadas. A veces da la sensación de que no se les presta la atención que merecen, hace falta que las fumiguen"

Genesis

— Comerciante en la calle San Francisco

Pero los problemas no se limitan solo a las setas. Un aspecto que los vecinos y comerciantes subrayan es el estado del pavimento y la falta de iluminación, cuestiones que siempre se encuentran entre las peticiones de mejora. El año pasado, los juegos infantiles fueron retirados debido a su deterioro. "Llevamos un año esperando la reposición de los toboganes", señala Esther de la Piedra, quien también reclama una mayor limpieza. Paqui Fernández coincide: "La calle tiene mucho público, pero necesita cuidados. No basta con hacer algo bonito, hay que mantenerlo. Es un reflejo de nuestra ciudad".

Este año, el Ayuntamiento de Alicante lanzó un proyecto de renovación integral para la calle San Francisco, el primero desde la peatonalización en 2013. El proyecto incluye la restauración de las setas y el pavimento, la reparación de los juegos infantiles y la mejora de la iluminación. La obra, que se prevé que se acometa entre Navidad y Semana Santa, está presupuestada en 111.150 euros y, según lo expuesto en el proyecto, las intervenciones se realizarán por tramos y principalmente en horario nocturno, para minimizar el impacto en los transeúntes.

"Es un lugar único, no tenemos nada igual en Irlanda del Norte ni en Inglaterra"

Patricia Murphy

— Turista inglesa

La calle de las setas, un símbolo de la ciudad

Hoy, más de una década después de la instalación de las setas, San Francisco se ha convertido en una de las postales más compartidas de Alicante. Si bien el nombre oficial de la calle sigue siendo San Francisco, en redes sociales ya se la conoce como "Mushroom Street". "Es un lugar único, no tenemos nada igual en Irlanda del Norte ni en Inglaterra", comenta Patricia Murphy, turista de Irlanda, mientras posa junto a las setas con su familia. Para Ángel Hernández, un turista mexicano, el encanto de la calle radica no solo en su decoración, sino en el ambiente familiar que ha logrado crear: "Es un espacio donde tanto adultos como niños podemos disfrutar. Nos ha encantado".

"Es un espacio donde tanto adultos como niños podemos disfrutar. Nos ha encantado"

Ángel Hernández

— Turista mexicano

De la decadencia al resurgimiento, San Francisco se ha convertido en un lugar imprescindible para quienes visitan Alicante. Entre setas, selfies, comercios tradicionales y otros nuevos, esta calle ha demostrado que, con la intervención adecuada, incluso los espacios más deteriorados pueden transformarse en nuevos símbolos de la ciudad.

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