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El vapeo dispara entre los jóvenes de Alicante el riesgo de enfermedad pulmonar

El tabaquismo y las nuevas formas de fumar a las que son asiduos más de la mitad de los adolescentes alicantinos están detrás del 95 % de casos de EPOC, que no tiene cura

Esto es lo que piensan los alicantinos sobre fumar en las terrazas y el vapeo

Pilar Cortés

J. Hernández

J. Hernández

Los datos relacionados con el uso de los vapeadores entre los jóvenes siguen siendo alarmantes tal y como recoge la última encuesta Estudes del Ministerio de Sanidad, publicada hace unos días. Muchos expertos ven el vapeo y los productos de tabaco calentados como la puerta de entrada a los cigarrillos convencionales.

Más de la mitad de los jóvenes alicantinos consultados entre 14 y 18 años, el 54,4 %, afirma haber vapeado alguna vez en su vida y el 46 % durante el último año, la tercera cifra más alta del país tras Andalucía y Extremadura; y las chicas son quienes más lo consumen. El propio Ministerio de Sanidad reconoce que el «uso de cigarrillos electrónicos continúa siendo elevado» entre los estudiantes, aunque al menos la percepción del riesgo sobre su consumo crece hasta el 57,3 %, 18,5 puntos más que en la anterior entrega de la encuesta sobre hábitos de consumo.

Los médicos muestran una enorme preocupación por el auge del vapeo y los productos de tabaco calentados entre los jóvenes, ya que no son aerosoles inofensivos y aumentan los riesgos respiratorios, incluyendo la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y el cáncer de pulmón.

Prometedores tratamientos biológicos se prueban para crisis agudas de bronquitis

Más de la mitad de los jóvenes vapean en Alicante

Más de la mitad de los jóvenes vapean en Alicante / INFORMACIÓN

Dispositivos electrónicos

Más del 95 % de los casos de la primera de estas patologías, que no es un tumor pero no tiene cura y se agrava con el tiempo, se deben al tabaquismo o a las nuevas formas de fumar, como el vaper (cigarrillo electrónico que calienta un líquido para producir vapor que puede contener nicotina y otros químicos), tal y como destaca el doctor Eusebi Chiner, neumólogo miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ); y jefe del Servicio de Neumología del Hospital Sant Joan d’Alacant.

Además, según los resultados del mayor estudio realizado hasta la fecha sobre cigarrillos electrónicos, publicado en la revista científica Nicotine & Tobacco Research, vapear incrementa en un 129% el riesgo de desarrollar enfermedad pulmonar obstructiva crónica frente a quienes nunca han fumado ni usado estos dispositivos, con pacientes en tratamiento de apenas 30 años, según datos de la Asociación Nacional de Pacientes con EPOC (Apepoc).

Además del daño pulmonar, la citada investigación revela un 118% más de riesgo de enfermedades cardíacas en quienes combinan vapeadores y tabaco, y un 39% más de probabilidades de hipertensión en consumidores exclusivos de cigarrillos electrónicos entre los 30 y 70 años.

Jóvenes con distintos dispositivos

Jóvenes con distintos dispositivos / Carlos Arjones

Tabaqueras

Al respecto, señalan los médicos que las compañías tabaqueras están desarrollando sus propias estrategias, ya que ha disminuido el consumo de tabaco convencional y están intentando expandirse entre los adolescentes y particularmente en mujeres, que es donde está aumentando más el consumo.

«No solamente con sistemas con nicotina, sino con saborizantes, que realmente no es vapor. Son aerosoles de la combustión por efecto del calentamiento muy elevado de esos productos que son generalmente acroleína, glicerina, etcétera, y producen ese supuesto vapor que realmente son micropartículas PM 2.5 que puede llegar fácilmente al alveolo del pulmón».

El doctor Eusebi Chiner

El doctor Eusebi Chiner / INFORMACIÓN

La EPOC es la gran escondida. Contamos con avances en tratamientos biológicos: hacemos un traje a medida para cada paciente

Eusebi Chiner

— Jefe de Neumología del Hospital de Sant Joan

El médico alicantino apunta a una cierta frivolización del consumo, «como si fuera algo inocuo», cuando puede aumentar las enfermedades respiratorias, entre ellas la EPOC. Esta es «la gran escondida. Es muy importante diagnosticarla y tratarla. Hoy día contamos con avances en tratamientos biológicos: hacemos un traje a medida para cada paciente», asegura el doctor Chiner.

Los puntos clave incluyen la alta prevalencia pues afecta a entre el 10-15% de los adultos; y se espera que sea así durante muchos años hasta que no descienda realmente el porcentaje de tabaquismo, «que sigue siendo alto y teniendo en cuenta que hay que luchar contra los vapers. No solamente permiten inhalar nicotina, sino otras sustancias que pueden ser potencialmente tóxicas». También es una patología infradiagnosticada: se calcula que cerca del 70% de los afectados, que muchos de ellos son fumadores activos, están por diagnosticar.

Espirometrías para detectar una dolencia a menudo oculta

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica sigue infradiagnosticada pese a que se han puesto en marcha planes de detección mediante espirometrías, prueba de referencia para descubrir esta dolencia en los centros de salud y en los hospitales, que es al pulmón como el electrocardiograma al corazón.

Esta patología tiene distintos estadios o fases de progresión, que se miden también por la pérdida de una parte de la función pulmonar, aunque hay otros factores que modulan mucho y que provocan importantes diferencias entre un paciente y otro aún con la misma función pulmonar. Influyen el índice de masa corporal, el que la persona esté o no obesa, el que practique ejercicio o no y por tanto tenga mayor capacidad de adaptarse a la a la fatiga (disnea).

La nutrición, el ejercicio físico y el sueño son factores a tener en cuenta. El sueño de los pacientes con EPOC suele estar bastante alterado. A menudo es superficial y con un porcentaje elevado de apnea, que puede mejorar con el uso de máquinas CPAP para dormir, ya que suministran un flujo de aire suave a través de una mascarilla para mantener las vías respiratorias abiertas.

Tres en uno

Los tratamientos más recientes para esta dolencia, cuyos principales tipos son el enfisema y la bronquitis crónica, incluyen los inhaladores de triple terapia. Es un medicamento tres en uno, con lo cual mejora la adherencia al tratamiento por el hecho de no tener que usar diferentes dispositivos. Generalmente, se combinan tres sustancias, dos de la familia de los broncodilatadores y una tercera que suelen ser corticoides. Es efectivo para pacientes que tienen la enfermedad más avanzada o que suelen agravarse con cierta frecuencia. También hay fármacos por vía oral.

Un paciente se somete a una prueba de EPOC en el Hospital de Sant Joan

Un paciente se somete a una prueba de EPOC en el Hospital de Sant Joan / INFORMACIÓN

Sin embargo, el futuro más inmediato pasa por una serie de tratamientos biológicos que se están probando y han sido efectivos en pacientes con asma grave y en algunos con EPOC, «que se van a beneficiar bastante», sobre todo en episodios agudos. Están dirigidos a factores inflamatorios como las interleucinas (proteínas que actúan como mensajeras en el sistema inmunitario, regulando la respuesta de las células), especialmente para pacientes con perfiles eosinofílicos, un tipo de glóbulo blanco alterado cuya presencia en la sangre puede indicar alergias, infecciones parasitarias, asma, trastornos autoinmunes o ciertos tipos de cáncer.

Estos fármacos están admitidos ya por la comunidad científica y por la FDA (Agencia de Administración de Medicamentos de Estados Unidos), pero todavía no tienen precio en España, aunque es previsible que en breve se disponga de ellos.

Empeoramiento

«Tenemos algunos pacientes que han recibido ese tratamiento porque puedan tener un perfil eosinofílico y se acercan a lo que podía ser asma grave, aunque con componente de EPOC. O bien por padecer procesos extrapulmonares, como puede ser la dermatitis atópica, en los cuales algunos fármacos biológicos están indicados. En esos casos, cuando coexiste con la EPOC, hemos comprobado que esos pacientes mejoran, se estabilizan y disminuye el porcentaje de exacerbaciones (empeoramiento), que es en definitiva uno de los objetivos también más importantes en la patología».

La línea de fármacos biológicos se va a generalizar «en breve sin ninguna duda, con ciertos perfiles, como un traje a medida, para algunos fenotipos de la EPOC». Estos tratamientos modulan algunos factores proinflamatorios, que causan daño pulmonar y median en las respuestas inmunológicas. Lo que hacen esos fármacos biológicos es inhibir, es decir, frenar esas respuestas que puedan ser perjudiciales y actúan reduciendo la inflamación, que es muchos casos es la responsable de las exacerbaciones.

El efecto dual de fumar cigarrillos y vapear aumenta el peligro de cáncer

Los médicos hacen hincapié en el efecto dual de aquellos que fuman cigarrillos y que también utilizan los sistemas de vapeo pensando en que les va a ayudar a reducir el consumo de tabaco. El neumólogo Eusebi Chiner señala en cambio que, generalmente, los estudios han demostrado que esta estrategia sirve de poco. «No se constata que vapear sirva para dejar de fumar y, en cambio, se ha comprobado un efecto aditivo de aumento del riesgo para enfermedades respiratorias e incluso para cáncer de pulmón».

Sistema inmunológico

Estas terapias actuarán sobre el sistema inmunológico en una técnica similar a la inmunoterapia. Con respecto a esta, el doctor hace referencia a una con alérgenos que se utiliza, por ejemplo, en pacientes con asma alérgico, a los que se administran pequeñas cantidades de epitelio de gato para provocar un efecto de «acostumbramiento».

En el caso de los tratamientos biológicos a la vuelta de la esquina, su cometido será frenar vías inmunológicas de la inflamación, controlando unas células que pueden ser potencialmente dañinas para la vía aérea. En Alicante se han probado por uso compasivo en pacientes con otra patología que tiene esa indicación así como EPOC y se ha visto que se produce un beneficio reduciendo los brotes.

La espirometría es la prueba más sencilla para detectar enfermedad pulmonar crónica

La espirometría es la prueba más sencilla para detectar enfermedad pulmonar crónica / INFORMACIÓN

Si un paciente presenta síntomas como tos crónica, a menudo con esputo; dificultad para respirar, sobre todo al hacer algún esfuerzo; infecciones respiratorias frecuentes; cansancio o fatiga persistentes puede indicar que padece enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Los médicos destacan la importancia del diagnóstico precoz ya que detectarla a tiempo permite frenar su progresión, mejora la calidad de vida y permite acceder a tratamientos más personalizados y eficaces.

Una de las pruebas que se realiza a los pacientes son las espirometrías, sencillas e indoloras, que evalúan la función pulmonar midiendo la cantidad y la velocidad del aire que se inhala y se exhala. Determinados enfermos son sometidos a una técnica que se denomina de «pletismografía». Consiste en medir la reserva de aire en los pulmones y se hace dentro de una cabina de cristal.

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