Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Barcala condiciona a un informe el permiso para que el Gobierno instale las placas de Lugar de la Memoria en Alicante

El Ayuntamiento sigue sin dar respuesta a la petición del Ejecutivo de Sánchez para rotular puntos clave como el Mercado Central o la tumba de Miguel Hernández un mes después

El reconocimiento histórico que cambia a Alicante

Alex Domínguez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Alejandro J. Fuentes

Alejandro J. Fuentes

El Ayuntamiento de Alicante y el Gobierno de España siguen a vueltas con las placas de memoria histórica. Un mes después de que la ciudad fuese declarada Lugar de Memoria Democrática, con triple acto en la ciudad posterior a la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), el gobierno local aún no ha autorizado la colocación de los rótulos en puntos clave como el Mercado Central. Desde el ejecutivo de Luis Barcala (PP), se alegó en un primer momento que el ministerio no había pedido permiso oficialmente para ello. Ahora, los populares supeditan la decisión definitiva al resultado de un informe técnico encargado por el Consistorio.

A finales del pasado mes de noviembre, se publicó en el BOE la distinción de Alicante como “Lugar de Memoria Democrática”. Un reconocimiento que la capital de la provincia solo comparte con Gernika y que, por ahora, sigue sin materializarse en algunos puntos especialmente simbólicos, como los vinculados al bombardeo de 1938, en el Mercado Central; la muerte de Miguel Hernández, en el cementerio local; y a la salida del Stanbrook, en el puerto.

Placas "de quita y pon"

En aquel momento, el Gobierno celebró una serie de tres actos conmemorativos en la ciudad, que contaron con la presencia del secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez López. En ellos, se colocaron placas a modo de recuerdo en los lugares homenajeados. Sin embargo, su instalación fue "simbólica", ya que estos elementos fueron retirados de inmediato ante la falta de permiso. Desde la Subdelegación del Gobierno señalaron entonces al Ayuntamiento y al Puerto por no haber proporcionado el permiso pertinente para la colocación de estas placas, que hacían referencia, tanto en castellano como en valenciano, a la distinción de Alicante, de acuerdo con el artículo 50 de la Ley 20/2022 de 19 de octubre de Memoria Democrática.

Una serie de rótulos sobre pedestal fabricados en bronce con un diámetro de 60 centímetros, que no permanecieron más de unos minutos en las ubicaciones anunciadas. “Tratándose de la vía pública, en ningún municipio sería razonable taladrar una pared o el suelo sin autorización municipal", apuntó posteriormente el subdelegado del Gobierno en Alicante, Juan Antonio Nieves, quien manifestaba carecer del visto bueno municipal para ello.

Decisión técnica

El gobierno municipal de Luis Barcala (quien no estuvo presente en los actos aunque sí "envió" a un concejal a cada uno de los actos) aseguró a preguntas de este diario que no se había concedido dicho permiso porque el Ayuntamiento no tenía "constancia" oficial de ninguna petición al respecto.

La única plaza que perdura en su ubicació es la del cementerio municipal.

La única plaza que perdura en su ubicació es la del cementerio municipal. / Alex Domínguez

Ahora, un mes después de los actos conmemorativos, fuentes municipales aseguran que el Consistorio ha encargado un informe al departamento municipal de Memoria Histórica y que "obrará en consecuencia a ese dictamen". A finales de noviembre, la portavoz del gobierno local aseguró que la autorización dependería del emplazamiento exacto elegido por el ministerio y que, si no existe inconveniente técnico, el Ayuntamiento no plantearía objeciones.

Por su parte, fuentes de la Subdelegación indican que se remitió un nuevo escrito al ejecutivo municipal a mediados de diciembre por este mismo motivo, pero que dicha comunicación tampoco ha sido atendida por el equipo de gobierno del PP. Por ahora, más de treinta días después del reconocimiento, ni el Mercado Central, bombardeado en 1938 por la aviación fascista italiana causando 300 muertos; ni el puerto de Alicante, de donde partió el buque Stanbrook con miles de personas exiliadas antes de la ocupación de las tropas franquistas; lucen aún las placas. El único rótulo que permanece instalado es el del cementerio municipal, junto a la tumba de Miguel Hernández, colocado con la autorización de los familiares del poeta, según el Gobierno.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents