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Luz verde de los técnicos del Ayuntamiento de Alicante a las nuevas placas de memoria democrática

La instalación queda pendiente de que el Gobierno central detalle los lugares exactos y las características de los monolitos

El reconocimiento histórico que cambia a Alicante

Alex Domínguez

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Manuel Lillo

Manuel Lillo

Cuenta atrás definitiva para la instalación de las placas de memoria democrática en Alicante. Todo apunta tras semanas de incerteza que la ciudad, que fue declarada como Lugar de Memoria Democrática el pasado 22 de noviembre por parte del Gobierno central, verá instaladas las placas en los lugares escogidos por el ejecutivo si no hay contratiempos después de que los técnicos del Ayuntamiento hayan dado el visto bueno inicial a la propuesta, tras la pregunta trasladada por el gobierno de Luis Barcala.

Según ha informado la portavoz del ejecutivo municipal, Cristina Cutanda, ante preguntas de los medios tras la celebración de la Junta de Gobierno Local este martes, el informe de los técnicos ha confirmado que “no hay inconveniente en instalar las placas”.

El siguiente paso, según Cutanda, es que Subdelegación presente “dónde quiere exactamente” instalar “esas placas”, ya que “hay edificios que son Bien de Relevancia Local”, como el del Mercado Central, uno de los lugares donde el Gobierno pretende colocar un monolito memorialístico debido a que este espacio fue bombardeado por la aviación fascista italiana el 25 de mayo de 1938, causando unas trescientas bajas mortales. En casos como este, “hay que hacer un expediente específico para hacer la instalación”.

Cutanda ha asegurado que por parte del Ayuntamiento “no hay ningún inconveniente” en instalar la placa, y ha recordado que los alrededores del Mercado Central ya cuentan con “cuatro placas de memoria histórica, por una quinta al Ayuntamiento no le importa”. Un tono que contrasta en parte con el que en su momento utilizó el alcalde, Luis Barcala, que a finales de año consideró como “un exceso” el hecho de colocar una nueva placa que recuerde los acontecimientos de la Guerra Civil, afirmando que la plaza 25 de Mayo se iba a convertir en “la plaza de las placas”.

Procedimiento

El Mercado Central es uno de los lugares donde el Gobierno central pretende instalar las placas de memoria democrática. Los otros dos son el puerto de Alicante, de donde partió el buque Stanbrook en marzo de 1939 con miles de exiliados justo antes de que las tropas franquistas ocuparan la ciudad; y el cementerio municipal de Alicante, junto a la tumba del poeta Miguel Hernández, muerto en 1942 en una cárcel alicantina.

Pese a la falta de permisos, en este último caso la placa ya está instalada desde el 22 de noviembre, mientras que en puerto el visto bueno depende de la Autoridad Portuaria, titular del espacio, que en un primer momento ya transmitió que no pondría impedimentos.

Ahora, según el Ayuntamiento de Alicante, el Gobierno debe “concretar al menos el sitio, el lugar exacto, qué quieren poner, condiciones, tamaño, peso…”, ha indicado el vicealcalde, Manuel Villar. De momento, la propuesta del Gobierno ha sido “aprobada a condición de que presenten los detalles”, y la instalación de las placas será “tan rápida como ellos presenten la documentación”, dicen fuentes municipales en referencia a Subdelegación.

Desencuentro

Desde el momento en el que Alicante fue declarado Lugar de Memoria Democrática el Ayuntamiento y la Subdelegación han mantenido versiones opuestas sobre la autorización para la instalación de las placas.

Mientras el Gobierno defendió que el permiso municipal se solicitó formalmente desde el primer momento, en el Consistorio insistían en que la solicitud nunca llegó y las placas se descubrieron de manera provisional tanto en el Mercado como en el puerto. En el Cementerio sí que se instaló debido al permiso de los familiares de Miguel Hernández.

La controversia procedía de la formalización de la petición. El Ayuntamiento aseguraba que no le constaba ninguna propuesta formal para llevar a cabo la instalación inmediata de las placas. Ahora, con la validación de la propuesta por parte de los técnicos, la Subdelegación tiene que concretar el proyecto para que sea una realidad. "Pedimos a Subdelegación lo que se le pediría a cualquiera", ha dicho Manuel Villar en relación a las exigencias para instalar las placas.

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