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Las pantallas de la ZBE de Alicante cambian la contaminación por el cierre de la plaza del Ayuntamiento

Los dispositivos instalados en el anillo de Gran Vía dejan de aportar datos sobre las emisiones y advierten del corte de tráfico que ha disminuido el paso de vehículos de 5.000 diarios a tan solo unos 500

Las pantallas de la ZBE dejan de mostrar información sobre la contaminación para advertir del cierre de la plaza del Ayuntamiento

Pilar Cortés

Alejandro J. Fuentes

Alejandro J. Fuentes

La peatonalización de la plaza del Ayuntamiento, protagonista de las pantallas de la Zona de Bajas Emisiones de Alicante. Los dispositivos han dejado de anunciar, como hacían hasta ahora, los niveles de contaminación del aire en la ciudad para informar sobre el corte de tráfico que, en su fase actual, ha disminuido el paso de vehículos de 5.000 diarios a tan solo unos 500. "Atención. Aviso tráfico. Plaza del Ayuntamiento, cerrada al tráfico, excepto transporte público urbano. Disculpen las molestias", dice el mensaje que desde hace unos días se puede leer en exclusiva en las pantallas.

Desde que el gobierno local reabriera el carril de circulación (solo para autobuses públicos y taxis) el pasado 7 de enero, el objetivo del ejecutivo de Luis Barcala ha sido el de eliminar la confusión inicial entre los conductores. Especialmente durante los primeros compases de la medida, el tráfico se vio afectado en momentos puntuales debido a vehículos privados que trataban de circular por la zona restringida.

Para solucionarlo, el Ayuntamiento anunció mayor información, a través de las pantallas de la Zona de Bajas Emisiones, que se sitúan en el entorno de la Gran Vía. Estos dispositivos, que hasta ahora mostraban distintos niveles de contaminación en función de la zona de la ciudad y notificaciones puntuales, han pasado a advertir exclusivamente del cierre de la plaza, incluso en los puntos más alejados de la misma, como los bajos del Puente Rojo.

Apertura parcial: 4.500 vehículos menos

Después de un periodo de peatonalización "total", durante las fiestas navideñas, el Ayuntamiento reabrió la plaza al tráfico después de Reyes. Eso sí, no lo hizo para todos los vehículos, sino que solo permite el paso a autobuses públicos y taxis, excluyendo los VTC (Uber, Cabify...), los autocares privados, los coches particulares y hasta las bicicletas. De esta forma, según fuentes municipales, se ha reducido el paso de vehículos en casi 4.500 unidades diarias, pasando de las 5.000 que se estimaban antes de la clausura de la plaza a unas 500 actualmente.

La situación se prolongará, al menos, durante los próximos cuatro meses. En ese plazo, el Consistorio espera disponer de dos informes diferentes: uno sobre cómo afectará el cierre del vial a la movilidad y el paso peatonal o ciclista y otro sobre la necesaria modificación del servicio de autobuses, antes de encargar el proyecto de remodelación definitivo.

Tras ello, será el turno de la licitación del proyecto para la peatonalización permanente de la plaza, así como de las futuras obras, que el ejecutivo local del PP confía en que puedan terminar a tiempo para final de año. Pese a que, en un primer momento, el gobierno de Barcala estimó que la zona estaría clausurada antes de las Hogueras de 2026, los populares ya han rebajado sus pretensiones y se contentan con que los trabajos concluyan antes de 2027.

A la espera de las cámaras

En cualquier caso, para poder concretar de una manera más precisa los efectos de la peatonalización parcial, habrá que esperar a la instalación de las nuevas cámaras anunciadas por el gobierno local. Aunque tanto las inmediaciones de la plaza como el acceso por la Puerta del Mar ya cuentan con nueva señalización que prohíbe el acceso a los vehículos privados, el gobierno popular prevé la colocación de nuevos avisos, además de dispositivos de videovigilancia, según la portavoz Cristina Cutanda.

Las cámaras, encaminadas a perseguir las infracciones, serán similares a los que ya controlan la entrada al Casco Antiguo. Así lo manifestaba a principios de enero el concejal de Movilidad de Alicante, Carlos de Juan: "Vamos a reforzar las advertencias con señalización horizontal en el acceso a la plaza, nueva cartelería preventiva y con avisos a través de las pantallas de Información del Tráfico y de la Zona de Bajas Emisiones", señaló el edil hace una semana.

En cuanto a la Zona de Bajas Emisiones, un año después de su entrada en vigor todavía no ha puesto en marcha medidas que debería haber traído consigo, como una app móvil o información de contaminación en directo. Al mismo tiempo, el proyecto de comunicación de la norma, que se inició con la apertura de una serie de perfiles de redes sociales, ha sido abandonado por el Ayuntamiento: no se publica información al respecto desde el pasado mes de mayo.

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