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Plaza de Argel: un punto de encuentro de siempre con nuevos acentos

La plaza de Argel, fundada en los años 60, ha sido testigo de la evolución del barrio Virgen del Remedio. Desde su papel como centro comercial de la zona, hasta su vinculación con el fútbol femenino y eventos culturales, enfrenta ahora desafíos, pero sigue siendo un referente para la comunidad que la mantiene viva

Vídeo | Así es la plaza de Argel de Alicante en "La calle es nuestra"

Vídeo | Así es la plaza de Argel de Alicante en "La calle es nuestra" / Alex Domínguez

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Lydia Ferrándiz

Lydia Ferrándiz

Entre árboles y bancos que han sido testigos de innumerables conversaciones, se encuentra una plaza que sigue siendo el centro de la vida de un barrio. Así es para muchos la plaza de Argel, ubicada en el barrio Virgen del Remedio, en la Zona Norte de Alicante, ha sido durante más de seis décadas un punto de encuentro para sus vecinos. Desde su inauguración en los años 60, ha visto cómo generaciones de alicantinos han vivido y trabajado en su entorno. Hoy, la plaza sigue siendo un lugar clave, pero su rostro ha cambiado: nuevas culturas, comercios, su vinculación con el fútbol femenino, a través del Sporting Plaza Argel, y su protagonismo en un documental como el que protagonizan Yerai Cortés y C. Tangana, marcan su evolución.

A pesar de los desafíos actuales, como la falta de limpieza o mantenimiento, la plaza sigue siendo un lugar donde se mezclan los recuerdos del pasado y las esperanzas del futuro, siempre bajo la mirada atenta de quienes la consideran suya. "Esto antes era un monumento, lo mejor de todo Alicante", recuerda Elisa Sevilla, una vecina que, como muchas, pasa junto a sus amigas las mañanas en la plaza. Para los que llevan en el barrio desde sus inicios, la plaza de Argel es mucho más que un lugar donde se vive, es un espacio que refleja la vida un barrio que, con el paso de los años, se ha ido transformando.

Esto ha sido siempre un barrio obrero, de gente que había emigrado de Albacete, de Murcia, gente trabajadora y estudiantes

Loles Olmedo

— Farmacéutica

Pero para entender la plaza de Argel es necesario remontarse a la década de los 60, cuando comenzó la construcción de Virgen del Remedio. Este barrio fue promovido por la sociedad Cobensa y respaldado por Luis Gimeno, un hombre que había llegado a Alicante tras la independencia de Argelia. Bajo su visión, la plaza fue pensada como un espacio de convivencia, un punto de encuentro alrededor del cual se levantarían bloques de viviendas.

En los primeros años, la plaza fue la columna vertebral del barrio, una zona destinada a albergar a las familias trabajadoras que emigraban a la ciudad de otras regiones de España. Para Loles Olmedo, farmacéutica y vecina de la plaza, el ambiente de los inicios del barrio era inconfundible. "Esto ha sido siempre un barrio obrero, de gente que había emigrado de Albacete, de Murcia, gente trabajadora y estudiantes", recuerda.

La mayoría de la gente que viene a la plaza es muy mayor, ya se conocen todos de toda la vida, nos cuentan sus batallitas, lo que hacen, su día a día y lo contentos que están

Ignacio Salinas

— Camarero

Un ambiente que todavía se mantiene en la plaza. Ignacio Salinas, camarero, señala que muchos de sus clientes todavía rememoran estos momentos. "La mayoría de la gente que viene a la plaza es muy mayor, ya se conocen todos de toda la vida, nos cuentan sus batallitas, lo que hacen, su día a día y lo contentos que están", explica. Como él, Raquel Martín, panadera y vecina de la zona, la plaza de Argel ha sido su casa durante toda su vida: "Nací aquí y siempre he vivido aquí, la plaza ha ido cambiando con el paso de los años y eso se nota", señala.

Multiculturalidad: el cambio que define a la plaza

Y es que esta plaza, que fue testigo de la llegada de los primeros inmigrantes a la ciudad, se ha convertido con el paso del tiempo en un crisol de culturas, con inmigrantes que ya no llegan solo de otras provincias, sino también de otras partes del mundo. Hoy, la presencia de población migrante en la zona es significativa, llegando a representar el 40 % de los vecinos del barrio.

"Alicante ya es una ciudad de muchas culturas diferentes, como esta plaza", señala Mari Luz Molina, propietaria de una droguería en la zona. Un hecho que señalan tanto vecinos como comerciantes, como Yassine Albouz: "Hay colombianos, argelinos, españoles... de todo. La plaza sigue siendo el centro, aunque ha cambiado mucho", relata desde su comercio.

Al ser un barrio con pisos altos mucha gente se ha tenido que ir de vivir aquí a otras zonas. Entonces los pisos altos valen menos dinero y el barrio ha bajado el nivel adquisitivo debido al tipo de vivienda que tiene

Kike Vázquez

— Comerciante

Algunos, como Kike Vázquez, comerciante reciente en la zona, señalan que el aumento de población inmigrante también ha tenido un impacto en la dinámica del comercio. "Al ser un barrio con pisos altos mucha gente se ha tenido que ir de vivir aquí a otras zonas. Entonces los pisos altos valen menos dinero y el barrio ha bajado el nivel adquisitivo debido al tipo de vivienda que tiene", apunta.

A pesar de los cambios, los habitantes de la plaza siguen destacando la sensación de comunidad que la caracteriza. "Esto como una gran familia, todos nos conocemos. Nos cuidamos unos a otros, no hemos tenido problemas", afirma Loles Olmedo.

Comercio, el alma de la plaza

A pesar de los cambios sociales, la plaza de Argel sigue siendo un centro comercial clave para el barrio, donde los negocios de toda la vida, incluidos los establecimientos de hostelería, son puntos de referencia para quienes viven y visitan la zona. "Hace un año creamos la asociación de comerciantes de la plaza de Argel y empezamos a movernos para pedir al Ayuntamiento mejoras para el entorno", comenta Mari Luz Molina.

Esto era precioso, tenías que pedir la vez en todos puestos, mientras que no te tocaba en uno ibas a otro a despacharte. Ahora ha cambiado todo y solo quedan dos puestos abiertos

María Teresa Girona

— Vecina

Sin embargo, no todo es tan sencillo. Las galerías comerciales de la plaza, que durante años fueron un pulmón para la economía local, están hoy prácticamente vacías. "La gente dejó de subir al mercado y los comercios empezamos a bajarnos a la plaza, donde nos pudimos mantener, pero los que estamos somos prácticamente los hijos de los que estaban arriba, pero ahora tenemos la clientela abajo, no nos podemos quejar", explica Raquel Martín.

"Esto era precioso, tenías que pedir la vez en todos puestos, mientras que no te tocaba en uno ibas a otro a despacharte. Ahora ha cambiado todo y solo quedan dos puestos abiertos", apunta María Teresa Girona, vecina del barrio. Aunque todavía hay valientes, como Kike Vázquez, que apuestan por el resurgir del mercado en las galerías: "Este mercado era un lugar al que todo el mundo le gustaba venir y hay gente del barrio que siempre me dice que quiere que vuelva ese esplendor. Este es el motivo por el que yo he abierto este negocio arriba en las galerías", señala.

Reivindicaciones vecinales

Uno de los problemas que enfrentan los vecinos es la falta de limpieza en la plaza, tal y como coinciden. "La plaza está un poco abandonada, marranilla. Los árboles ya tendrían que estar podados y hay muchas palomas y cuando te das cuenta te han cagado encima”, señala Andrés Galera, vecino de la zona. Como él, Vicente Marcos también se queja de la falta de atención: "No tenemos suficiente limpieza. Yo se lo dije personalmente al del ayuntamiento y nos dijo que no se preocupe, que se haría y se hará. Pero mire la fecha que estamos y aún estamos igual".

La plaza, pues está un poco abandonada, marranilla. Los árboles ya tendrían que estar podados y hay muchas palomas y cuando te das cuenta te han cagado encima

Andrés Galera

— Vecino

Además, la falta de seguridad es otra de las demandas frecuentes de los vecinos. "Aquí llevo treinta años. El barrio está un poquito fatal, entre unas cosas y otras no paran, no puede ser esto", reivindica Ali Baghbaia. Verónica Mollá también destaca la preocupación por la inseguridad en ciertas horas del día: "En los últimos años está muy deteriorada, mucha indigencia. Era un barrio maravilloso, ahora a ciertas horas ya no puedes estar en la calle".

Cultura y limpieza

A pesar de estos problemas, la plaza de Argel sigue siendo un espacio cargado de historia, y la que aún quiere escribir. En 2022, este espacio fue testigo de un homenaje a las raíces del guitarrista alicantino Yerai Cortés, ya que la plaza fue un escenario fundamental en su infancia. En el documental, titulado "La guitarra flamenca de Yerai Cortés", participó el conocido artista C. Tangana. La obra fue presentada en septiembre de 2024 en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián y fue ganadora del premio Goya a mejor película documental en 2025.

Además, la plaza de Argel sigue siendo un referente en el ámbito deportivo, especialmente en el fútbol femenino. En 1979, un grupo de vecinos fundó el Sporting Plaza Argel, un equipo que ha sido clave en el desarrollo de este deporte en la ciudad. A día de hoy, el club sigue siendo un referente.

La hoguera desapareció, la gente va cambiando, puede pagar menos, son más mayores, son cosas que pasan

Raquel Martín

— Panadera

Este espacio también ha dejado su impronta en las Hogueras. La comisión Virgen del Remedio-Plaza de Argel nació en los años 70 por iniciativa de Tomás Valcárcel, pero dejó de plantar en 2018 debido a la falta de festeros. La desaparición de esta hoguera fue un golpe para la tradición de la zona, aunque los vecinos mantienen el recuerdo de esos años con cariño. "La hoguera desapareció, la gente va cambiando, puede pagar menos, son más mayores, son cosas que pasan", lamenta Raquel Martín.

Mi familia estuvo más de ocho años en la hoguera, pero esta era una comisión como las que ya no se encuentran

Vicente Marcos

— Vecino

Otros vecinos, como Vicente Marcos, describen esta comisión como "fabulosa". "Mi familia estuvo más de ocho años en la hoguera, pero esta era una comisión como las que ya no se encuentran. El Ayuntamiento nos hizo un escenario en la plaza para hacer las presentaciones y los eventos de la comisión, es una pena que haya desaparecido", destaca.

Hoy, Plaza de Argel es mucho más que un simple espacio urbano, con reivindicaciones generales y propias. Ha sido, es y será un lugar donde generaciones de alicantinos se han cruzado, han compartido sus vidas y han construido comunidad. Ahora, sus vecinos, los de siempre y los nuevos, luchan por recuperar el esplendor de este rincón de Alicante, con la esperanza de que el futuro les permita recuperar todo aquello que les dio el carácter que ahora tiene.

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