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Una tecnología desarrollada en Alicante combate el principal enemigo del hormigón: el agua

La empresa alicantina Krystaline fabrica, comercializa y aplica aditivos impermeabilizantes en estructuras enterradas, hidráulicas y marítimas de todo el mundo

La compañía fortalece las estructuras enterradas de hormigón

Distrito Digital, impermeabilizado con Krystaline

Distrito Digital, impermeabilizado con Krystaline / Krystaline

Mar Vives

Mar Vives

Cuando pensamos en una ciudad, imaginamos sus calles, sus fachadas, su ritmo. Casi nunca pensamos en lo que no se ve: la estructura subterránea que sostiene la vida cotidiana. Tampoco pensamos en el agua, que puede colarse hasta en el edificio más sólido. Solo la recordamos cuando aparece una mancha en la pared o cuando un garaje empieza a oler a humedad.

Y sin embargo, en ese territorio invisible, bajo el suelo, se juega buena parte de la seguridad de nuestras infraestructuras. Sobre todo ahora, en un mundo donde el nivel del mar sube cada año y los temporales sorprenden.

En las estructuras enterradas más de un 68 % de las patologías están causadas por el agua. Es por ello que la empresa Krystaline, con su tecnología, patente española, de los aditivos impermeabilizantes, está ayudando a impermeabilizar y fortalecer las estructuras enterradas de hormigón en todo el mundo. Sus soluciones se utilizan tanto en obras nuevas como en proyectos de rehabilitación, donde las filtraciones ya forman parte del problema cotidiano.

La empresa alicantina participa en diferentes ferias del sector

La empresa alicantina aplica tecnología española en los aditivos impermeabilizantes / .

Desde Alicante han desarrollado proyectos en más de 40 países. Uno de los casos de éxito es el proyecto que se encuentra en el puerto de Alicante, Distrito Digital, o el museo de Szczecin – Polonia llamado Morskie Centrum Nauki.

Los aditivos de Krystaline no se limitan a los sótanos de los edificios. Su tecnología se aplica también en estructuras hidráulicas, acueductos, tanques de agua potable, piscifactorías y en obras marítimas que conviven a diario con condiciones especialmente exigentes.

Seguridad y sostenibilidad

Krystaline prolonga la vida útil de las estructuras y eso no solo mejora la seguridad de los edificios, sino que también reduce su impacto ambiental. Cada reparación estructural y cada obra adicional implica nuevas emisiones, consumo energético y uso de materiales. Por eso, la capacidad de extender la vida útil de las infraestructuras se está convirtiendo en uno de los indicadores más relevantes de sostenibilidad en el sector.

Krystaline afirma que sus aditivos contribuyen a reducir la huella de carbono. Al evitar filtraciones y otras patologías que son causadas por la entrada de agua, se disminuye la necesidad de intervenciones posteriores y se optimiza el uso de recursos.

La efectividad de esta tecnología no es solo una afirmación de la empresa, sino que sus aditivos han sido sometidos a ensayos independientes y cuentan con certificaciones técnicas que avalan su comportamiento en condiciones reales de uso. Este respaldo técnico permite su uso incluso en estructuras especialmente sensibles, como aquellas destinadas a contener agua potable. A ello se suman certificaciones relacionadas con la sostenibilidad, que reconocen su aportación a una construcción más duradera y con menor huella de carbono.

Acueducto de agua potable en República Dominicana, impermeabilizado con Krystaline.

Acueducto de agua potable en República Dominicana, impermeabilizado con Krystaline. / Acciona

Aunque a menudo pasan desapercibidas, las estructuras enterradas forman parte esencial de la vida urbana. Aparcamientos, estaciones de transporte, centros comerciales, hospitales o infraestructuras hidráulicas dependen de su correcto funcionamiento para prestar servicio con normalidad. Cuando estas estructuras fallan por problemas de filtraciones, las consecuencias no son solo técnicas o económicas, sino también sociales: interrupciones de uso, cierres temporales y el deterioro de espacios que forman parte del día a día de miles de personas.

Cómo prevenir daños estructurales

En muchos casos, se actúa únicamente cuando el problema ya ha aparecido, recurriendo a reparaciones costosas y molestas que afectan al uso normal de los edificios. Sin embargo, cada vez existe un mayor consenso en torno a la idea de que la prevención resulta mucho más eficaz que la corrección, tanto desde el punto de vista técnico como económico. En este contexto, anticiparse a los problemas relacionados con el agua cobra un valor especial. Diseñar y construir pensando en la estanqueidad desde el inicio permite evitar daños estructurales, reducir costes a largo plazo y garantizar espacios más seguros y confortables para las personas.

El equipo de Krystaline realizando asistencia técnica en una obra.

El equipo de Krystaline realizando asistencia técnica en una obra. / Krystaline

En un tiempo en el que las ciudades se replantean cómo crecer, cómo protegerse y cómo adaptarse al clima, la manera en que se construye también evoluciona. Proteger las infraestructuras del agua se ha convertido en una necesidad universal. Desde Alicante, Krystaline, con su tecnología propia, está demostrando que la innovación española puede tener un papel clave en ese proceso. Y, está contribuyendo a que nuestras infraestructuras sean más seguras, más resistentes y más responsables con el planeta.

“El objetivo de Krystaline es crear las estructuras enterradas estancas y totalmente libre de filtraciones, en todo el mundo” afirman desde la empresa. Para ellos, “se debe construir pensando en los problemas del futuro”.

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