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Un hombre va a Urgencias en Alicante con dolor de estómago, no le hacen ni caso y resulta que tiene cáncer: "Nadie acude allí por capricho"

El paciente, que fue rechazado en un PAC de Atención Primaria, tuvo que acudir con cita al médico de Familia, que le recetó paracetamol y omeprazol. Tiene un tumor no operable que le detectaron finalmente en el Hospital de Sant Joan

Un hombre va a Urgencias en Alicante con dolor de estómago, no le hacen ni caso y resulta que tiene cáncer: "Nadie acude a Urgencias por capricho"

Jose Navarro

J. Hernández

J. Hernández

"Nadie va a Urgencias por capricho, y menos una persona adulta que pierde una tarde entera para ir al médico. Si se acude, es porque se percibe que ocurre algo relevante". Es la afirmación de la esposa de José Villalta, un paciente de Alicante de 52 años que acudió al punto de atención urgente de su centro de salud el 30 de septiembre pero fue remitido, sin ser atendido, a su médico de Familia, quien le recetó paracetamol y omeprazol pero no llegó a auscultarle pese a tener ictericia conjuntival (es uno de los pocos síntomas conocidos del tumor según los especialistas) y le derivó a Digestivo. Al salir del centro de salud, su mujer decidió llevarle a Urgencias del Hospital de Sant Joan, donde sí le hicieron pruebas y le detectaron un cáncer de páncreas no operable del que se está tratando desde diciembre con quimioterapia.

En los antecedentes del paciente figura que su madre tuvo el mismo tumor y su padre de estómago. Junto a su esposa quiere exponer el caso para reivindicar una Atención Primaria de mayor calidad, más humana y más clínica, recordar que el primer contacto sanitario es clave reivindicando "nuestro derecho a ser atendidos como la ley de atención sanitaria indica y no pasar por alto la necesidad de un paciente que no va al médico a pasar el rato". En su caso, la enfermedad estaba ahí, pero creen que se le podría haber detectado un mes y medio antes del diagnóstico. Quizá por entonces hubiera sido operable.

El afectado presentó una queja por la omisión de atención y el departamento de salud le ha pedido disculpas

Ante el malestar que sufría, Villalta acudió el 30 de septiembre de 2025 al PAC de Urgencias del Cabo de las Huertas con "fuerte dolor de estómago, debilidad por la pérdida de peso y asustado por el color oscuro de la orina y por hacer deposiciones blancas. La respuesta es que no es un motivo de urgencia y que debe pedir cita con su médico de Atención Primaria", añade su mujer. Quien recibía esa tarde a los pacientes no le llegó a pasar al médico.

Circuito habitual

Según precisa un sanitario a este diario, en los Puntos de Atención Continuada y Sanitaria (PAC/PAS) de la Comunidad Valenciana no existe triaje asistencial por personal sanitario. "El circuito habitual es el siguiente: los pacientes se presentan en el mostrador, donde el personal administrativo pregunta por el motivo de consulta con el objetivo de agilizar la atención (por ejemplo, derivando directamente a Enfermería en el caso de una cura de herida), y posteriormente el paciente pasa a la sala de espera para ser valorado por el médico. La atención se realiza por orden de llegada o de asignación".

De hecho, el paciente considera inapropiado que "una persona a la entrada de unas Urgencias (no sanitario)" sea quien decida si un paciente debe o no ser atendido

El paciente al que han diagnosticado de cáncer de páncreas que relata que no fue atendido adecuadamente en un principio en la sanidad pública

El paciente al que han diagnosticado de cáncer de páncreas que relata que no fue atendido adecuadamente en un principio en la sanidad pública / Jose Navarro

Queja por omisión

El afectado interpuso una reclamación por omisión. "Queja por no haber considerado oportuno el personal de Urgencias una atención médica por una afección gástrica que arrastro varios días y que me está imposibilitando hacer mi vida normal, y posiblemente me impida ejercer mi trabajo los próximos días. Me han redirigido a mi médico de cabecera con el que espero cita en más de diez días. Añadir que la sala de espera del centro de Urgencias estaba vacía cuando estaba allí. Posiblemente, el profesional de Urgencias no pueda diagnosticar el problema que tengo, pero yo buscaba, al menos, una solución paliativa al dolor que tengo en el vientre y que se está extendiendo muscularmente a mi espalda".

El paciente recibió respuesta del departamento de salud el 29 de octubre a través de una carta en la que una responsable médica le responde lamentando el trato recibido. "Estimamos que su valoración por parte del servicio de Urgencias estaba completamente justificada, por lo que se tomarán las medidas oportunas para que situaciones como la suya no vuelvan a suceder", figura en el escrito. Este diario ha consultado a Sanidad si se han tomado esas medidas y está a la espera de respuesta.

La esposa explica que conforme con la observación que les hicieron su marido no acudió a Urgencias hospitalarias por ser prudente y no saturarlas y decidió esperar al médico de Familia.

Cita telefónica

Cuando presentó la queja, el paciente automáticamente pidió cita en administración para ser visto por su médico de Familia y le dieron telefónica para el 7 de octubre. Le diagnosticaron dispepsia funcional y dolor epigástrico, y le prescribieron paracetamol y omeprazol. Se indica que (el paciente) cogerá cita para darle los resultados de la gastroscopia que decidió realizarse por la privada: la biopsia reveló una gastritis crónica con actividad aguda leve.

Al no mejorar, acudieron presencialmente el 11 de noviembre. En la historia clínica que redacta el médico ese día se indica "ha perdido cinco kilos de peso en los últimos dos meses (también ha modificado la dieta por el dolor epigástrico), nota náuseas, quemazón epigástrico dolor se irradia a la espalda y ligera ictericia conjuntival". Le mantiene el omeprazol y el paracetamol, le pide analíticas para la semana siguiente y le deriva a Digestivo de forma preferente. Además, tiene antecedentes de cáncer de páncreas en su madre, fallecida hace seis años, y de estómago en su padre.

La esposa, descontenta porque no levanta la vista del ordenador, no le ausculta, "y no manifiesta ni demuestra sensación de que sea algo urgente", opta por llevar a su marido directamente a Urgencias del Hospital de Sant Joan, donde le hacen analítica y ven que todos los parámetros hepáticos y pancreáticos están alterados. "Inmediatamente prescriben un TAC abdominal donde claramente se ve una neoplasia de páncreas".

Otra imagen de José Villalta

Otra imagen de José Villalta / Jose Navarro

Mejorar la atención

"Quiero dejar constancia de una experiencia profundamente negativa relacionada con la atención sanitaria recibida, no con ánimo de culpabilizar a profesionales concretos, sino con el objetivo de reivindicar una mejor atención al paciente, especialmente en Atención Primaria y en el primer acceso a Urgencias", abunda la mujer, que asegura que fueron al servicio de Urgencias del PAC porque su marido presentaba dolores importantes de espalda y una sensación clara de que algo no iba bien.

"Por considerar que podía tratarse de algo serio, decidí acudir a Urgencias. En la entrada me encontré con una persona que, sin realizar ninguna valoración clínica ni recoger datos sanitarios, me preguntó qué me ocurría y concluyó directamente que eso no era una urgencia, indicándome que pidiera cita con mi médico de cabecera. En ese momento no se me dio opción a ser evaluado por personal sanitario, a pesar de que no había saturación en el servicio. Considero inapropiado que una persona a la entrada de unas Urgencias (no sanitario) sea quien decida si un paciente debe o no ser atendido. Quizá debí ser más exigente o irme a otras Urgencias pero yo tampoco valoraba que podía tener algo tan grave, yo tampoco soy médico. Para una vez que voy me encuentro con alguien que directamente me echó el alto, cuando no había nadie", relata el paciente.

Para una vez que voy a Urgencias me encuentro con alguien que directamente me echó el alto, cuando no había nadie

José Villalta

— Paciente

La vista en el ordenador

"Me pidieron disculpas (tras presentar la queja)", señala. Pero es que no solo en Urgencias: cuando posteriormente fueron a Atención Primaria, la experiencia tampoco fue satisfactoria.

"El médico de cabecera ni levantó la vista del ordenador. A quien recibe a los pacientes en Urgencias quizá no se le puede exigir mucho, simplemente que atienda a la gente como se merece sospechando que si van será por algo. Pero el médico de cabecera para mí fue nefasto, me mandó a consulta de Digestivo para cuando sea".

En este caso, explican que no le realizó una exploración física pese a que ya estaba amarillo, y "no mostró interés por conocer los síntomas que me habían llevado a Urgencias, ni por mis antecedentes personales y familiares, a pesar de que los hay directos de cáncer digestivo en ambos progenitores. La atención se limitó a solicitar pruebas con largos plazos de espera, sin una valoración clínica completa del paciente".

"No se preocupó de por qué fui a Urgencias ni de qué síntomas tenía cuando le decía que tengo antecedentes de cáncer, como mi madre, que murió hace seis años". Se pregunta si esto no es motivo de prestar un poco más de atención en una patología oncológica en ascenso en gente joven.

La enfermedad es mía pero es legítimo pensar que una atención más cuidadosa, una exploración adecuada y una escucha activa podrían haber permitido adelantar el diagnóstico

José Villalta

— Paciente

Síntomas de alarma

En este sentido, insisten en que algunos de los síntomas de alarma conocidos ya estaban en el momento de la primera consulta.

"Es evidente que la enfermedad es mía y no es responsabilidad de nadie más que del propio proceso biológico, pero es legítimo pensar que una atención más cuidadosa, una exploración adecuada y una escucha activa podrían haber permitido adelantar el diagnóstico. No le puedo escuchar la culpa a nadie pero se podría esperar un poco más de empatía en estas situaciones".

La sensación final para este matrimonio es que se ha perdido parte de la esencia de la Medicina: observar al paciente, escucharlo, explorarlo y contextualizar las pruebas diagnósticas, en lugar de limitarse a pedir analíticas y derivaciones. "Entendemos la sobrecarga del sistema y la falta de tiempo, pero eso no debería traducirse en una atención superficial o despersonalizada", concluye la mujer de José, que mantuvo una reunión con la coordinadora del centro de salud y le pidió que hablara con su personal y que no volviera a suceder algo similar.

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