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Alumnos de un colegio de Alicante comen en el gimnasio por las humedades del comedor

El centro asegura que ha pedido ayuda al Ayuntamiento sin obtener respuesta para la reparación de un problema que sufren desde octubre

Un comedor improvisado en el gimnasio de un colegio de Alicante

Un comedor improvisado en el gimnasio de un colegio de Alicante / Héctor Fuentes

A. Fajardo

A. Fajardo

Junto a las espalderas donde deberían de hacer educación física comen cada día unos ochenta alumnos de Alicante desde el mes de octubre. El comedor escolar del colegio Mora Puchol, del barrio de Babel, arrastra desde entonces humedades en las paredes y desconchados en los techos, que ha obligado a la dirección del centro educativo a improvisar un comedor en el gimnasio. Como consecuencia de ello, este espacio ya no puede ser utilizado para ninguna otra actividad.

Alumnos del Mora Puchol comen desde octubre en el gimnasio por las humedades del comedor

Alumnos del Mora Puchol comen desde octubre en el gimnasio por las humedades del comedor / Héctor Fuentes

La tardanza del Ayuntamiento, como responsable del mantenimiento de las infraestructuras educativas, ha vuelto a colmar la paciencia de la comunidad educativa. El problema se originó a raíz de unas lluvias registradas en otoño. Las canaletas situadas en la azotea del inmueble donde está el comedor afectado estaban llenas de restos de pino y el agua se quedó acumulada hasta que filtró al interior del edificio, según el colegio. A partir de ahí, el moho se apoderó de las instalaciones que daban servicio a los alumnos de Primaria.

Desde entonces son varios los escritos que la dirección ha remitido al Ayuntamiento, tanto a la Concejalía de Educación, como a la de Infraestructuras, sin haber obtenido respuesta, según fuentes del centro educativo.

El comedor del CEIP Mora Puchol de Alicante, lleno de humedades

El comedor del CEIP Mora Puchol de Alicante, lleno de humedades / Héctor Fuentes

Este contratiempo ha provocado, entre otras cosas, que las instalaciones educativas no puedan poner en marcha en todo el curso una de las actividades estrella para los alumnos, el bádminton, ni tampoco han podido comenzar los juegos escolares. La imposibilidad de estar sacando y entrando las mesas y sillas que se utilizan a diario para comer en el gimnasio también ha desencadenado que tampoco se pueda organizar ni talleres de teatro ni, en definitiva, usar el gimnasio como salón de actos.

Al malestar por la larga espera en poner solución a este problema, se suman otras deficiencias de mantenimiento que arrastra el colegio, como la rotura de inodoros, persianas y pizarras.

INFORMACIÓN ha pedido explicaciones al Ayuntamiento, sin obtener respuestas por el momento.

Un urinario roto desde hace meses en el CEIP Mora Puchol

Un urinario roto desde hace meses en el CEIP Mora Puchol / Héctor Fuentes

Sucesivas quejas

Esta queja se suma a las que en las últimas semanas han denunciado otros centros educativos o asociaciones de padres y madres de alumnos de Alicante. Una de ellas es la del colegio Azorín, que lleva 42 días con el edificio de Primaria vallado por desprendimientos de la cornisa, y que además cuenta con la valla exterior del centro con peligro de desmoronarse.

También se han registrado denuncias en el centro de formación de adultos del barrio Tómbola, por tener en los exteriores desde diciembre escombros de los antiguos barracones que fueron retirados. Asimismo, el colegio San Blas sufrió la pasada semana la rotura de una tubería que dejó dos días el centro educativo sin agua, lo que generó el caos, hasta que a las 24 horas de detectarse el Ayuntamiento iniciara la reparación. El centro tiene, además, el ascensor roto todo el curso, además de inodoros inoperativos y una fuga de agua en el pabellón de Infantil.

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