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LA CALLE ES NUESTRA

Nicasio Camilo Jover: la calle olvidada de Alicante que recuerda a otros tiempos

Entre los barrios de Carolinas Bajas y San Antón, esta estrecha vía es un refugio de historia, tradición y comunidad, donde los vecinos barren y cuidan las plantas

Vídeo | Así es la calle Camilo Nicasio Jover Alicante en "La calle es nuestra"

Vídeo | Así es la calle Camilo Nicasio Jover Alicante en "La calle es nuestra" / Alex Domínguez

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Lydia Ferrándiz

Lydia Ferrándiz

En medio de Alicante, donde las grandes avenidas y los nuevos edificios dominan el paisaje, existe una calle que parece haberse quedado detenida en el tiempo. Pequeña, estrecha, casi escondida entre los barrios de Carolinas Bajas y San Antón, la calle Nicasio Camilo Jover pasa desapercibida para la mayoría, pero quienes viven en ella sienten que su casa se encuentra en un rincón único de la ciudad, cargado de historia, de recuerdos. Con tan solo 70 metros de largo, Nicasio Camilo Jover tiene una personalidad que no pasa desapercibida. Aquí, las casas de planta baja, pintadas en colores vivos, se alinean a lo largo de una calle peatonal donde los vecinos coexisten entre su pasado y sus tradiciones y las nuevas realidades urbanísticas, como la llegada de los primeros apartamentos turísticos.

Al entrar a esta vía desde la calle San Carlos, el ambiente cambia de inmediato. El ruido de la ciudad parece desvanecerse, y lo que se percibe es la calma de una calle peatonal, protegida por macetas y una curiosa decoración. "Para mí, es la mejor. Es como vivir en un pueblo, todos nos conocemos", dice Verónica Rangel, vecina desde hace ocho años. A su lado, Rosa María Bas señala que a los vecinos lo que más les gusta "es presumir de la calle, pero que no la conozca mucha gente".

Es un lugar lleno de recuerdos y de cómo salíamos a la calle a jugar a indios y vaqueros

Ángeles Amorós

— Vecina

Y es que recuerdos de los vecinos de toda la vida traen consigo una imagen de un Alicante que ya casi no existe. Ángeles Amorós, vecina desde hace 25 años, se emociona al recordar sus primeros días en la calle. "Aquí me crié, y tengo 62 años. Esta casa era de mis tíos abuelos. Es un lugar lleno de recuerdos y de cómo salíamos a la calle a jugar a indios y vaqueros", relata. Filo Jurado, quien lleva 50 años viviendo aquí, también lo tiene claro: "Aquí somos como familia, salimos a la calle, nos tomamos nuestra cervecita… todo lo demás". A lo largo de los años, la tradición de salir a la calle, sobre todo en verano, sigue viva. Los vecinos siguen disfrutando del aire fresco, de las conversaciones al caer la tarde, como en otros tiempos.

El problema de la limpieza: una calle olvidada

Años atrás, las mujeres del barrio se encargaban de mantener la calle limpia, pero con el tiempo, ese espíritu comunitario ha quedado en manos de unos pocos. Ahora esta costumbre resiste en la calle, aunque a regañadientes. Uno de los problemas recurrentes entre los vecinos es la falta de mantenimiento por parte del Ayuntamiento de Alicante. "Esta calle está un poco olvidada. Somos los vecinos los que nos encargamos de limpiarla", dice Rosa María Bas.

Nos dijeron que no somos ni parte de la zona verde ni de la zona naranja, así que no tenemos barrendero

Verónica Rangel

— Vecina

En un diálogo con los barrenderos, Verónica Rangel se enteró de que la calle no tiene asignada una zona de limpieza regular. "Nos dijeron que no somos ni parte de la zona verde ni de la zona naranja, así que no tenemos barrendero", afirma. Esta falta de servicio ha hecho que los vecinos tomen cartas en el asunto. "Nosotros mismos barrimos, regamos, y cuando alguien ve algo sucio, enseguida se hace cargo", comenta Verónica, quien también lamenta la falta de papeleras: "Aquí no tenemos ni una sola papelera. Nos vemos obligados a recorrer las calles cercanas para tirar la basura", apunta.

El deterioro de las infraestructuras también es un tema preocupante. "La acera se está hundiendo en varios sitios, y yo misma tuve que ir al Patronato de Vivienda para avisarles. Pero lo más frustrante es que ves la calle tan bonita, con sus plantas, sus decoraciones… y luego te falta lo básico", destaca Rosa María Bas.

El cambio de las costumbres y la llegada del turismo

A pesar de los esfuerzos por mantener la calle en buenas condiciones, Nicasio Camilo Jover tampoco escapa a los efectos de la masificación turística que vive la ciudad. Al igual que otras zonas de Alicante, el número de apartamentos turísticos está aumentando, lo que genera tensiones entre los vecinos de toda la vida y los nuevos inquilinos. "No se portan mal, pero no es lo ideal. Ahora entran los fondos buitre, en los alquileres, se venden las casas para alquilar y el vecino antiguo se está perdiendo", comenta Ángeles Amorós.

Unos influencers se cambiaron de ropa en la calle. Luego vinieron, y montaron una escena de una telenovela mexicana en la calle

Rosa María Bas

— Vecina

Como ella, Verónica Rangel también se muestra preocupada por los cambios. "Mucha gente viene de fuera, y si queremos que la gente se lleve una buena impresión de la ciudad, no creo que eso se esté consiguiendo". Sin embargo, algunos turistas se sienten atraídos por la belleza pintoresca de la calle: "Vienen por curiosidad, por las plantas, por el ambiente más antiguo. Muchos creen que esto es más típico de Andalucía o Extremadura", explica Verónica.

Pero no todos los visitantes son los habituales. Rosa María recuerda situaciones inusuales, como la vez en que "unos influencers se cambiaron de ropa en la calle. Luego vinieron, y montaron una escena de una telenovela mexicana en la calle", recuerda. A pesar de las anécdotas divertidas, los vecinos también enfrentan los inconvenientes: "A veces, nos roban las macetas o rompen cosas sin motivo", lamenta.

La decoración de la calle

A pesar de los problemas que enfrentan, los vecinos de Nicasio Camilo Jover mantienen vivas las tradiciones. Cada año, la calle se llena de vida durante las Hogueras, y la decoración de la vía se convierte en una de las más esperadas. En 2025, la calle consiguió el tercer premio a la mejor decoración en el concurso de decoración de Hogueras. "La decoración de la calle es algo que hacemos todos. Algunos se encargan de la parte más operativa, pero todos colaboramos económicamente. Cada año es un trabajo en equipo", destaca Ángeles Amorós. Y no solo en Hogueras: "También decoramos en Navidad, en carnaval, en Halloween… cada momento es una excusa para embellecer la calle".

Este verano teníamos toldos, y la calle estaba muy lograda. Todo reciclado, nada de comprar cosas

Filo Jurado

— Vecina

La pasión por dar lustre al también se extiende a otros momentos del año. Filo Jurado recuerda cómo se transforma la calle según le época del calendario para hacer la zona más acogedora. "Este verano teníamos toldos, y la calle estaba muy lograda. Todo reciclado, nada de comprar cosas", apunta.

La historia de Nicasio Camilo Jover está vinculada al pasado de Alicante. Desde 1927, lleva el nombre de uno de los intelectuales más importantes de la ciudad en el siglo XIX, Nicasio Camilo Jover, periodista, historiador y miembro de la Real Academia de la Historia. Su legado sigue presente en este rincón de la ciudad, que, aunque ya no forma parte de los circuitos turísticos o urbanísticos principales, conserva una esencia única que muchos aún valoran, por diferente. "Para mí, es la mejor calle de Alicante", dice Verónica Rangel. Ángeles Amorós coincide: "Es un lugar único, donde las tradiciones y recuerdos siguen vivos".

Como muchas otras calles de Alicante, Nicasio Camilo Jover enfrenta un futuro incierto. Sin embargo, lo que aún permanece inalterable es la dedicación de sus vecinos, que, a pesar de todo, continúan cuidando su calle como si fueran una gran familia. "Mientras podamos, seguiremos manteniendo vivo el espíritu de esta calle", destaca Rosa María Bas.

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