Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

EU tantea una moción de censura contra Barcala con el resto de la oposición de Alicante

Después de que tanto la izquierda como Vox pidieran la dimisión del alcalde este jueves por el escándalo de las viviendas protegidas, el PSOE insiste en que el dirigente popular debe marcharse y los de Abascal guardan silencio

El alcalde de Alicante, Luis Barcala, a la salida de su comparecencia por el escándalo de las viviendas protegidas de Alicante.

Así han sido los momentos de tensión en el pleno del Ayuntamiento de Alicante por la polémica de las viviendas protegidas / Rafa Arjones

Alejandro J. Fuentes

Alejandro J. Fuentes

Esquerra Unida-Podemos no quiere dar tiempo al alcalde de Alicante, Luis Barcala, para lamerse las heridas. Pocas horas después de que el regidor compareciera ante el pleno y pidiera disculpas por el escándalo de las viviendas protegidas desvelado por INFORMACIÓN, el portavoz de EU, Manolo Copé, inicia una ronda de contactos con el resto de la oposición (que este jueves pidió, en bloque, la dimisión del dirigente popular) para tantear una posible moción de censura.

Al respecto, el concejal progresista ha justificado este paso: "Ante este bloqueo y esta pérdida de confianza mayoritaria, no podemos mirar para otro lado: tenemos la obligación democrática de buscar una salida". Copé mantiene que inicia la ronda de conversaciones "no por táctica", sino por "responsabilidad con la ciudadanía alicantina", que lleva semanas "viendo cómo su Ayuntamiento está secuestrado por una crisis permanente".

Barajando opciones

La propuesta, que buscaría también evidenciar si la petición de renuncia de Vox fue en realidad un farol, es por ahora una hipótesis que parece complejo que se materialice. El principal problema: el candidato. El Reglamento Orgánico del Pleno obliga a que la iniciativa proponga un reemplazo para Barcala. Quien se postule a sustituir al alcalde, además, debe aceptarlo expresamente y por escrito, lo que descartaría, a priori, a cualquier concejal del Partido Popular, y complicaría un posible apoyo de los ultras, completamente cerradoa a respaldar a un edil progresista.

En este sentido, EU-Podemos subraya que la ronda de contactos "no responde a intereses partidistas ni a cálculos electorales", sino al deber "de una oposición responsable". Así lo ha reiterado Copé: "No se trata de quién ocupa el sillón, sino de cómo devolvemos la normalidad y el gobierno a Alicante. Si todos los grupos de la oposición compartimos el diagnóstico de que el rumbo actual es un callejón sin salida, el siguiente paso lógico es explorar, juntos, una alternativa".

¿Cuestión de confianza?

No obstante, la moción de censura no es la única carta que se encuentra sobre la mesa. Al término del pleno extraordinario de este jueves, varios ediles de la oposición "fantasearon" por los pasillos del Ayuntamiento con la posibilidad de que Barcala, se sometiera a una cuestión de confianza ante el Pleno. Una opción que, por ahora, parece poco probable, ya que solo puede ser presentada por el propio regidor y bajo unos condicionantes que en estos momentos no se dan, pero que, en caso de prosperar, forzaría automáticamente a la convocatoria de una sesión de investidura a la que el PP estaría obligado a presentar a un candidato diferente al alcalde.

Lo que sí pueden hacer los grupos de la oposición es plantear una declaración institucional (que no es de obligado cumplimiento) para que el Ayuntamiento inste al alcalde a someterse a dicho trámite, que además debe iniciarse por en unos supuestos concretos: como una modificación del Reglamento Orgánico del Pleno. La iniciativa, al no requerir un candidato alternativo, tendría más visos de prosperar, ya que sería más factible que fuera respaldada por Vox, la formación más crítica con el alcalde este jueves, llegando a pedir su dimisión, sin rodeos, hasta en dos ocasiones. Pese a ello, sería imprescindible presentar previamente una iniciativa para modificar el reglamento, por ejemplo, que debería fracasar para dar pie al rocambolesco escenario de la cuestión de confianza.

Eso sí, en el caso de que tratar de forzar ese panorama fuera el camino escogido por la oposición, el tiempo corre en su contra: de acuerdo con el reglamento, "no se podrá plantear una cuestión de confianza en el último año de mandato de cada Corporación", por lo que debería someterse a votación antes del pleno del próximo mes de mayo.

Por ahora, el caso se ha cobrado tres dimisiones hasta la fecha: la del jefe de Gabinete de la consellera de TurismoMiguel Ángel Sánchez; la de María Pérez-Hickman, ya ex directora general del Consistorio que permanece como jefa de Contratación; y la de la hasta ahora concejala de UrbanismoRocío Gómez, número tres de la lista de Barcala a las elecciones del 2023. Sobre este último caso, el alcalde negó este jueves que estuviera al tanto de que una de sus ediles iba a ser beneficiaria de la polémica promoción: "Yo no sabía que se había adjudicado una vivienda".

El PSOE insiste en la dimisión, Vox guarda silencio

Desde el PSOE, Ana Barceló ha insistido en que su formación "no contempla ningún otro escenario que no pase por la dimisión de Barcala, cuya gestión sigue bajo sospecha". La portavoz de los socialistas recuerda que el alcalde "no ha dado explicaciones, no ha aclarado si existen más concejales y familiares agraciados con viviendas públicas y se ha negado a facilitar copia de todos los informes internos vinculados a este pelotazo, demostrando una opacidad inaceptable ante este escándalo".

Además, Barceló ha añadido que "la Fiscalía hará su trabajo", pero que lo que se está exigiendo "son responsabilidades políticas". El dirigente popular, según el PSOE, "es un alcalde que está completamente desacreditado y ni siquiera se sabe todavía hasta donde alcanzará la magnitud de esta trama vinculada al PP".

Por su parte, Vox guarda silencio. Después de ser la formación más crítica con Barcala en el pleno de este jueves, exigiendo su dimisión por partida doble, los ultras han declinado pronunciarse sobre la hipotética protesta de Manolo Copé. En un momento en el que la relación entre ambas formaciones pende de un hilo en distintos puntos del territorio nacional (desde Extremadura hasta Aragón, pasando por la capital), la agrupación local deja en el aire su postura en una futura votación para arrebatar al dirigente popular la vara de mando.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents