Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Educación

Los docentes se alían para ayudar a los alumnos sacudidos por la crisis de la vivienda en Alicante

Profesionales de la enseñanza crean una red para detectar desde las aulas a escolares afectados por desahucios, hacinamiento y condiciones de precariedad

Desahucios en Alicante: El juzgado aplaza el desalojo de una familia con tres hijos en Colonia Requena

Desahucios en Alicante: El juzgado aplaza el desalojo de una familia con tres hijos en Colonia Requena / Alex Domínguez

A. Fajardo

A. Fajardo

Detectar desde los colegios y los institutos a alumnos que estén sufriendo los problemas derivados de la crisis de la vivienda, desde ser desahuciados, a vivir en condiciones de hacinamiento o en infraviviendas, hasta tener que mudarse constantemente por la feroz subida de los alquileres. Un grupo de docentes de Alicante y San Vicente ha decidido dar un paso más allá de las aulas para hacer frente a una realidad que, aseguran, está afectando de lleno al rendimiento y la estabilidad emocional de sus estudiantes. Bajo el nombre de Docents pel dret a la vivenda, la plataforma se presenta este miércoles (19 horas en el IES Gran Vía de Alicante), con el objetivo de crear una red de centros educativos conectados con los sindicatos de vivienda de Carolinas y Zona Norte para detectar y frenar este tipo de situaciones que sacuden de lleno a los menores. Su lema es "sin vivienda no hay educación".

"Hay una relación súper directa entre la precariedad, la pobreza y la vivienda y el derecho a la educación", explica Llorenç Xabal Devesa, uno de los impulsores del colectivo y representante de la plataforma. "Si un chaval no duerme bien, no tiene un espacio donde estudiar o vive con miedo a que lo echen de casa, eso repercute directamente en su aprendizaje", agrega.

Según datos que manejan los sindicatos de vivienda, en Alicante se producen entre tres y cuatro desahucios al día y en torno al 30% de ellos hay menores implicados. Sin embargo, a estas organizaciones solo llegan una parte de los casos. "Nos llegan ocho o diez desahucios al mes, pero sabemos que hay muchos más con niños a los que no estamos alcanzando", advierten desde la organización. El perfil más habitual es el de madres solteras con hijos a cargo, en muchos casos inmigrantes. Los efectos de estos problemas es el abandono escolar temprano de los estudios.

Si un chaval no duerme bien porque vive con miedo a que lo echen de casa repercute en su aprendizaje

Llorens Sabal Devesa

— Vocal Docents pel dret a la vivenda

La presentación de la iniciativa de docentes de Alicante para ayudar a sus alumnos frente a la crisis de la vivienda

La presentación de la iniciativa de docentes de Alicante para ayudar a sus alumnos frente a la crisis de la vivienda / PILAR CORTES

Inspirados en Cataluña

Inspirados en el colectivo catalán "Docents 080 per un habitatge digne", nacido en Barcelona hace cuatro años con objetivos similares, los docentes alicantinos han decidido trasladar el modelo a la provincia. La propuesta pasa por crear en cada centro educativo un PI (Punto de Información de Vivienda), formado por dos o tres profesores que, en coordinación con orientación, tutorías y, si es posible, el equipo directivo, detecten y hagan seguimiento de casos de alumnado con problemas habitacionales.

Estos equipos actuarían como enlace con los sindicatos de vivienda de Carolinas y Zona Norte para derivar los casos y activar una respuesta coordinada. Aunque contar con el respaldo de las direcciones facilitaría el trabajo, la participación no es obligatoria. "Es algo que hacemos por los alumnos. Si la dirección se implica, mejor, pero aunque no lo haga, no vamos a dejar de hacerlo", indica Xabal Devesa.

En Alicante se produce un desalojo al día con menores implicados

Frenar desahucios

Entre las posibles actuaciones, se contempla incluso la elaboración de informes por parte de los centros que acrediten el perjuicio que un desahucio supondría para el derecho a la educación del menor. En algunos casos, docentes y equipos directivos podrían acompañar a las familias en los procesos, como medida de presión institucional y social para evitar el lanzamiento, así como ofrecer ayuda psicológica a los menores.

Actualmente, una veintena de profesores forman parte del grupo, una decena de ellos activos. Además de los sindicatos de vivienda, varios sindicatos docentes se han sumado a la iniciativa.

El objetivo final, insisten, no es solo evitar desahucios, sino romper el estigma y garantizar que las familias sepan que no están solas. "Muchas veces se callan por vergüenza. Queremos que sepan que si lo cuentan, podemos ayudarles. Defender el derecho a la educación pasa también por defender el derecho a una vivienda digna", concluye el vocal de la plataforma.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents