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Los cinco silencios de Vox sobre el futuro de Barcala tras el escándalo de las viviendas protegidas de Alicante

Los ultras cumplen una semana en la que su única respuesta a asuntos como una hipotética moción de censura, la reprobación del alcalde o alusiones del regidor popular es: "No hay declaraciones"

Así es la urbanización Les Naus: la polémica promoción de vivienda protegida en Alicante con adjudicaciones a cargos públicos y familiares

Así es la urbanización Les Naus: la polémica promoción de vivienda protegida en Alicante con adjudicaciones a cargos públicos y familiares / Alex Domínguez

Alejandro J. Fuentes

Alejandro J. Fuentes

De exigir la dimisión del alcalde de Alicante, Luis Barcala, a instalarse en el "no hay declaraciones". La postura de Vox respecto al escándalo de las viviendas protegidas destapado por INFORMACIÓN ha pasado de la ofensiva al silencio, con los concejales alicantinos de la formación de ultraderecha aguardan instrucciones de Madrid desde hace ya una semana.

En un discurso especialmente crítico con sus socios habituales del PP, la portavoz de Vox, Carmen Robledillo, utilizó sus intervenciones del último pleno, una sesión extraordinaria centrada en las polémicas adjudicaciones, para exigir la renuncia del regidor alicantino: "Ustedes han mentido", afeó la líder de los ultras. La postura de los de Abascal, especialmente dura con los populares, fue recriminada por el entorno del alcalde a los ediles de Vox, al término del debate. Desde entonces, el grupo no ha vuelto a pronunciarse sobre el escándalo de Les Naus.

A lo largo de la última semana, diferentes asuntos relativos al residencial de vivienda protegida han copado los focos de la actualidad municipal, pero ninguno de ellos ha motivado una respuesta por parte de Vox más allá del "no hay declaraciones", que repiten los ultras como un mantra desde el pasado viernes.

Cinco preguntas, ninguna respuesta

En este tiempo, desde EU-Podemos se llevó a cabo el primer movimiento tras el pleno: la formación de Manolo Copé comenzó a tantear al resto de la oposición, después de que la mayoría de la Corporación reclamara la salida de Barcala, para valorar una más que improbable moción de censura. Desde Vox, declinaron pronunciarse al respecto.

Barcala aprobó por sorpresa para sus socios la reactivación del contrato para las visitas guiadas a los refugios antiaéreos de la Guerra Civil, que los de Abascal exigían "resignificar"

Por ahora, la izquierda descarta la opción puesta sobre la mesa por Copé. El PSOE, Compromís y EU-Podemos aseguran ahora que solo contemplan la dimisión del alcalde como respuesta institucional a un conflicto del que consideran que el regidor popular es "el máximo responsable político". Por ello, los tres grupos han anunciado que presentarán una iniciativa conjunta para reclamar a Barcala que abandone la Alcaldía, mientras proponen su reprobación por parte del Pleno local. Segundo silencio de Vox.

Pero no solo los progresistas han buscado que la formación de ultraderecha evidencie sus próximos movimientos. Tras el fin de semana, en un momento en el que las relaciones entre el PP y Vox se encontraban bajo mínimos sobre el papel, el gobierno de Barcala aprobó por sorpresa para sus socios la reactivación del contrato para las visitas guiadas a los refugios antiaéreos de la Guerra Civil, tras negociar una revisión del guion exigida por los de Abascal. Un intento de acercamiento que se complementó con la primera comparecencia pública del alcalde tras el pleno, en la que aseguró que la pérdida del apoyo de los ultras no era más que "una especulación". Preguntados sobre ello, una vez más, los ediles de Vox callaron.

No obstante, fuentes cercanas a la formación si manifestaron a INFORMACIÓN que desconocían la intención de los populares de adjudicar el contrato para las visitas guiadas. De hecho, confirmaron que no se habían producido reuniones de seguimiento de su pacto presupuestario ni de los acuerdos pendientes desde ejercicios anteriores, que aún no se han materializado. Sobre el futuro de dichas medidas, los portavoces de Vox volvieron a inclinarse por la misma fórmula: "No hay declaraciones".

La difícil (y decisiva) papeleta de los concejales de Vox que, hasta ahora, han sostenido a Barcala este mandato, se resolverá lejos de Alicante

Aunque, sin duda, el mayor interrogante de la postura de Vox frente al futuro de Barcala es si Madrid piensa autorizar que los ediles ultras vayan más allá con su petición de dimisión (y planteen un final de mandato en el que bloqueen de forma sistemática todas las propuestas populares) o si, al contrario, Abascal forzará a los suyos a dejar a un lado la dureza del pasado pleno para volver a pactar con el PP.

Un "sacrificio" menor, para los intereses del líder nacional de los ultras, si ambas formaciones acuerdan pactos en territorios como Aragón o Extremadura, a corto plazo, o Castilla y León, tras las elecciones autonómicas del 15 de marzo. En cualquier caso, la difícil (y decisiva) papeleta de los concejales que, hasta ahora, han sostenido a Barcala este mandato, se resolverá lejos de Alicante, en una fecha que sigue siendo incierta tras una semana de "no hay declaraciones".

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