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Barcala proyecta un parque de 152 hectáreas en las lagunas de Rabasa ligado al futuro Plan General de Alicante

El alcalde anuncia un corredor verde conectado con el Parque Central justo tras retrasar la aprobación del documento por una nueva consulta vecinal

El concejal de Urbanismo de Alicante, Antonio Peral, anuncia una nueva consulta ciudadana que retrasa la aprobación del Plan General

Ayuntamiento de Alicante

Borja Campoy

Borja Campoy

El futuro Plan General Estructural (PGE) de Alicante incluye la previsión de convertir el entorno de las lagunas de Rabasa en el mayor parque de la ciudad, con una superficie de 152,3 hectáreas. La propuesta, incorporada al documento que el Ayuntamiento tiene en tramitación, dibuja una gran zona verde periurbana al oeste del término municipal y la vincula a un corredor ecológico que, según el planteamiento municipal, conectaría este ámbito con otros espacios verdes, con especial mención al proyecto del Parque Central.

El planteamiento para Rabasa se presenta en un momento en el que la tramitación del Plan General vuelve a acumular retrasos. El equipo de gobierno ha anunciado un nuevo proceso participativo durante marzo y abril con seis jornadas monográficas (infraestructura verde, movilidad, vivienda, dotaciones y servicios, regeneración urbana y desarrollo económico) que, en la práctica, aplaza la aprobación inicial del borrador al menos hasta mayo, después de que la parte estructural se situara en anteriores previsiones municipales para finales de 2025.

Plano del parque proyectado en Rabasa y su conexión con el Parque Central

Plano del parque proyectado en Rabasa y su conexión con el Parque Central / INFORMACIÓN

El propio equipo de gobierno reconoce que este segundo proceso no es obligatorio según la normativa urbanística, pero lo enmarca en una estrategia de divulgación y participación previa a la validación del documento.

La propuesta de parque en las lagunas de Rabasa se estructura en cuatro grandes líneas: protección y restauración ambiental, uso público y educativo, integración urbana y revalorización paisajística y cultural. En el apartado ambiental, el documento prevé la conservación y restauración de las lagunas y cubetas existentes, así como la revegetación con especies autóctonas. También contempla sistemas para captar agua de escorrentía y drenaje urbano con el objetivo de que el parque actúe como elemento natural de protección frente a inundaciones y como filtro ante la contaminación que llega al frente litoral.

Rabasa puede convertirse en un gran pulmón verde y un hito transformador de Alicante

Antonio Peral

— Concejal de Urbanismo de Alicante (PP)

En cuanto al uso público, el planteamiento incluye una red de senderos, miradores y áreas de descanso, con recorridos interpretativos sobre los valores naturales y geológicos del espacio. También se proyectan equipamientos ligeros, como un centro de interpretación ambiental y observatorios de fauna, además de zonas de estancia y una señalización unificada con criterios de diseño paisajístico y materiales sostenibles. El documento apunta a la posibilidad de desarrollar programas de educación ambiental y actividades de participación en colaboración con asociaciones y centros educativos.

El capítulo de integración urbana sitúa como objetivo estratégico la conexión del futuro parque con los barrios colindantes, mediante sendas ciclistas y peatonales que enlacen con San Blas, Rabasa, Tómbola y Ciudad Jardín, además de ejes verdes que faciliten la permeabilidad física y visual hacia el entorno natural. En el mismo sentido, se plantea que los desarrollos urbanos cercanos eviten comportarse como frentes cerrados y que se creen franjas de transición paisajística entre el parque y las áreas productivas o residenciales adyacentes, con arbolado y elementos vegetales de borde.

Por último, la propuesta incorpora la puesta en valor de elementos patrimoniales y etnológicos vinculados al territorio, como antiguas canteras, caminos o estructuras hidráulicas, además de miradores naturales y puntos escénicos en zonas elevadas del norte y del oeste para la contemplación del paisaje y su relación con el entorno urbano.

Nuevo proceso participativo

El anuncio del parque de Rabasa se integra en un PGE que el Ayuntamiento define como el instrumento urbanístico llamado a ordenar el desarrollo de Alicante, con horizonte de varias décadas, en una ciudad cuyo Plan General vigente no se renueva desde 1987. La parte estructural que ahora se tramita fija directrices estratégicas y la ordenación de los elementos esenciales del territorio: grandes infraestructuras de movilidad, equipamientos, parques, delimitación de sectores de crecimiento o áreas de reforma y regeneración.

Sin embargo, la hoja de ruta municipal ha ido desplazando plazos. El proceso de participación anterior se cerró en mayo de 2025 con la presentación de conclusiones tras una consulta online que recabó cerca de un millar de respuestas y varios talleres presenciales. Fuentes del gobierno local sostienen que aquellas aportaciones ya se incorporaron al borrador que ahora se someterá a nuevas jornadas, lo que abre la puerta a que este segundo ciclo de participación introduzca ajustes sobre el documento ya trabajado.

El concejal de Urbanismo, Antonio Peral, defiende que el gobierno de Barcala ha decidido abrir este proceso “para dar a conocer” el documento e “incorporar aportaciones” antes de aprobarlo inicialmente, con el objetivo de que el resultado sea un plan “participado” y con “el mayor consenso posible”. En ese marco, el edil sitúa la previsión del parque de Rabasa como uno de los “hitos” del PGE, un espacio que, según su planteamiento, busca rehabilitar un patrimonio natural y favorecer su uso y disfrute.

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