Sanidad
Investigadores de Alicante analizan el uso de exoesqueletos para prevenir lesiones lumbares en el personal sanitario
El proyecto Exomov aborda la integración de estas herramientas en la práctica clínica para facilitar la movilización de pacientes, que causa una de cada cinco bajas en el colectivo

Uno de los modelos de exoesqueletos que forman parte del proyecto, el modelo Muscle Suit Every / INFORMACIÓN
La incorporación de exoesqueletos en el ámbito sanitario empieza a perfilarse como una de las estrategias más prometedoras para reducir las lesiones laborales asociadas a la movilización de pacientes, una de las principales causas de baja y dolor crónico entre profesionales asistenciales. En esta línea se sitúa "Exomov", un proyecto de investigación desarrollado por profesionales de Alicante que estudia la integración real de exoesqueletos lumbares pasivos en la práctica clínica cotidiana.
La iniciativa ha sido reconocida con uno de los premios a los mejores proyectos científico en la convocatoria anual que organiza el Colegio de Enfermería de Alicante a través de su asesoría de Investigación e Innovación Enfermera, y se encuentra pendiente de financiación para su aplicación práctica en los hospitales. Hasta el 72% del personal de Enfermería en activo padece dolor lumbar crónico y las lesiones de espalda representan una de cada cinco bajas laborales en el colectivo.
La iniciativa está pendiente de financiación para su aplicación práctica en los hospitales
El proyecto se denomina "Integración de exoesqueletos para la prevención de enfermedades musculoesqueléticas relacionadas con la movilización de pacientes en personal sanitario" y surge a partir del trabajo doctoral de un enfermero de UCI de la clínica Vistahermosa de Alicante, Adrián Marco, centrado en la introducción de nuevas tecnologías en la práctica clínica. Marco es también profesor de Enfermería en el Campus Alicante de la Universidad Europea de Valencia.
Durante la investigación, analizó el potencial de los exoesqueletos como herramienta aplicable al sistema sanitario, detectando que, pese a su desarrollo en otros sectores, su implementación hospitalaria aún es limitada. A partir de ahí se formó el equipo Exomov, integrado por también por los docentes Arturo García y Manuel Lillo, de la misma universidad, y por profesionales de diversos hospitales y centros. Entre ellos especialistas de investigación del departamento de salud de Elche.
Colaboración público-privada
El objetivo es generar un proyecto colaborativo público-privado, considerado por los investigadores como la mejor vía para introducir innovación tecnológica en la sanidad.
El estudio pretende ser multicéntrico e incluir centros con diferentes modelos de gestión: el Hospital del Vinalopó (público con gestión privada) y la clínica Vistahermosa (privado). De esta forma se podrán comparar distintos perfiles profesionales, funciones y metodologías de movilización de pacientes para adaptar mejor la tecnología a la realidad clínica.
Respaldado por la Asociación Gerontológica del Mediterráneo, Exomov aspira a generar evidencia científica sobre el papel de los exoesqueletos en la prevención de riesgos laborales sanitarios.
Los dispositivos seleccionados no llevan baterías ni componentes activos para una mayor seguridad
El apoyo tecnológico lo presta la empresa HealthySuits, que tiene un acuerdo de cesión de equipos y colaboración en investigación y formación con el proyecto a la vez que proporciona los exoesqueletos. Marco destaca que "los seleccionados son de tipo pasivo, es decir, sin baterías ni componentes activos. Esta elección se debe a una mayor seguridad clínica, ausencia de autonomía limitada, facilidad de limpieza y mejor adaptación al entorno hospitalario".
Asimismo, aclara que "la finalidad principal de los dispositivos no es aumentar la fuerza del profesional, sino reducir lesiones musculoesqueléticas durante la movilización de pacientes. Se trata de aportar protección y ergonomía, disminuyendo riesgos laborales".
Si se confirma la espera financiación, el estudio piloto comenzaría en marzo. Tras tres meses de recogida y análisis de datos, se presentarán resultados en junio o julio, con la intención de solicitar una segunda financiación que permita implantar los exoesqueletos de forma más estable en hospitales, y de participar en posibles convocatorias de la Conselleria de Sanidad y en otras nacionales para favorecer su difusión e implantación a nivel estatal.

Recreación del exoesqueleto del proyecto Exomov / INFORMACIÓN
Problema estructural
El manejo y movilización de pacientes constituye una actividad imprescindible en hospitales, residencias y centros sociosanitarios. Sin embargo, levantar, girar o reposicionar a una persona implica cargas físicas repetidas que afectan especialmente a la zona lumbar.
A pesar de la formación en ergonomía y del uso de ayudas mecánicas tradicionales, la incidencia de trastornos musculoesqueléticos es elevada en enfermería, auxiliares y personal asistencial a consecuencia de la movilización de pacientes, uno de los problemas más extendidos entre los profesionales que trabajan en el ámbito asistencial.
El proyecto premiado plantea introducir el exoesqueleto lumbar pasivo como una herramienta complementaria que no sustituye al profesional, sino que redistribuye la carga mecánica durante el movimiento. Estos dispositivos actúan como un sistema de asistencia biomecánica que almacena energía al flexionar el tronco y la libera al extenderlo, reduciendo el esfuerzo muscular necesario para completar la tarea.
El objetivo es disminuir la sobrecarga lumbar acumulada; mejorar la higiene postural durante la movilización y prevenir lesiones derivadas de movimientos repetitivos.
La implementación del dispositivo tiene detrás apoyo público-privado
Comodidad
La investigación no se limitará al rendimiento físico del dispositivo. Uno de los principales retos en la introducción de nuevas tecnologías en sanidad es su aceptación por parte de los usuarios. Por ello, el estudio evaluará también la comodidad durante turnos prolongados de trabajo; la interferencia con la práctica asistencial; la facilidad de colocación y ajuste; la percepción de seguridad y la adherencia a largo plazo.
El proyecto incorpora además un enfoque basado en Patient and Public Involvement, integrando la experiencia directa de los profesionales en el diseño y valoración de la tecnología. Este planteamiento busca garantizar que el exoesqueleto no sea solo eficaz en laboratorio, sino realmente útil en planta hospitalaria.

El modelo de exoesqueleto muscle soft power / INFORMACIÓN
Prevención activa
Más allá del estudio concreto, la investigación abre la puerta a un cambio de paradigma: pasar de medidas reactivas, como es el tratamiento de lesiones, a estrategias preventivas basadas en la denominada tecnología wearable. La implementación de dispositivos de asistencia física podría contribuir no solo a mejorar la salud laboral de los profesionales, sino también a aumentar la sostenibilidad del sistema sanitario, reduciendo bajas laborales, fatiga acumulada y abandono profesional.
De este modo, estos dispositivos dejan de entenderse como una tecnología futurista para convertirse en un posible elemento habitual del equipamiento clínico, como lo fueron en su momento las grúas de movilización o las camas articuladas.
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