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Barcala prohibirá el burka en edificios municipales de Alicante por exigencia de Vox

El gobierno municipal apoya una iniciativa de los ultras que alega motivos de seguridad para impedir que se puedan emplear los velos integrales en espacios públicos del Ayuntamiento

Vox pide prohibir el burka en Alicante: el PP lo apoya y la izquierda lo rechaza

Vox pide prohibir el burka en Alicante: el PP lo apoya y la izquierda lo rechaza / Alex Domínguez

Alejandro J. Fuentes

Alejandro J. Fuentes

El Ayuntamiento de Alicante prohibirá el uso del burka en edificios municipales por exigencia de Vox. El ejecutivo de Luis Barcala ha aceptado este jueves una nueva cesión a los ultras, que consiguen incorporar otro punto importante de su agenda particular en la actualidad de la ciudad. Alegando motivos de seguridad, ambas formaciones han acordado que el Consistorio impida acceder a sus dependencias con prendas que cubran el rostro.

En el pleno municipal de febrero, en el que Vox ha vuelto a convertirse en el salvavidas de Barcala al impedir su reprobación pese a insistir en su dimisiónla formación de ultraderecha también ha defendido una declaración institucional para prohibir el acceso y la permanencia en espacios de titularidad municipal a personas que porten burka, niqab o, en general, prendas que oculten total o parcialmente el rostro.

El movimiento de Vox a nivel local se produce en un momento en el que el debate sobre el velo integral ha vuelto a ganar terreno en la agenda nacional y en la competición política de la derecha. En el Congreso de los Diputados, el pleno debatirá este martes la toma en consideración de una proposición de Vox para prohibir el uso del niqab y el burka en el espacio público y también “en lugares privados con proyección a un espacio o uso público”, una iniciativa que contará con el respaldo del PP en ese primer trámite.

La portavoz de la agrupación, Carmen Robledillo, ha justificado la propuesta por razones de "seguridad, identificación y normal funcionamiento del servicio público". Sin embargo, en su intervención también ha apuntado que hay barrios de Alicante "degradados" en los que "no se habla español". Al respecto, la líder de los ultras ha ironizado con el recibimiento que esperaba por parte de la izquierda a su propiesta: "Dirán que somos unos racistas... Bla, bla, bla".

El PP cómplice y la izquierda en contra

En efecto, desde EU-Podemos, Manolo Copé ha lamentado el "racismo" y el "clasismo" de los ediles de Vox y se ha burlado de la iniciativa: "No se habla de otra cosa en la ciudad, me lo estaban comentando esta mañana en la panadería...", ha deslizado con ironía. En Compromís, Sara Llobell ha pedido a los concejales de ultraderecha que "dejen de estigmatizar" y ha rechazado la prohibición, señalando igualmente que no es un tema que preocupe a la ciudadanía. Por su parte, el PSOE ha insistido en que "la libertad de las mujeres ni se cuestiona ni se negocia". Victoria Melgosa se ha mostrado en contra del uso impuesto del burka, pero ha asegurado que la iniciativa de los de Abascal está basada "en el odio al diferente".

De distinta manera lo ha visto la concejala del PP Nayma Beldjilali. Para la edil popular, "el velo integral denigra a las mujeres" y "la igualdad implica rechazar cualquier actuación que implique coacción de la mujer". Según la responsable de Cultura, Hacienda y Patrimonio, con esta prenda "se vulnera su derecho a expresarse libremente" y es "contraria a cualquier discurso en defensa de la igualdad de género".

Tras el debate, y después de un mes de silencio por parte de los ultras respecto a sus relaciones con el gobierno municipal, el PP y Vox han vuelto a ir de la mano en una votación. Esta circunstancia, la de la sintonía entre el gobierno de Barcala y los de Abascal para tumbar propuestas de la izquierda e imponer las suyas a los progresistas, ha sido una constante durante toda la sesión. Entre las cuestiones acordadas, manifestar el rechazo del Ayuntamiento de Alicante al proceso de regularización extraordinaria de personas migrantes aprobado por el Consejo de Ministros; evitar que se debatiera sobre exigir el acta a Mazón; o la elaboración de un Plan de Prevención y Actuación ante incidentes ferroviarios, además de instar al Ministerio de Transportes a que inspecciones las vías en Alicante, tras el accidente de Adamuz; entre otras cuestiones.

Desde 2021 sin acuerdo por el 8M

Se le hizo imposible, un año más, aprobar una iniciativa por el 8M al Ayuntamiento de Alicante, y ya van cinco consecutivos. Al contrario que en otras ocasiones, en las que se han debatido dos propuestas diferentes para conmemorar el Día de la Mujer en las que izquierda y derecha se boicotean mutuamente, este año solo los grupos progresistas han planteado una declaración institucional al respecto.

Entre reproches de ambas bancadas, la votación ha impedido su aprobación, con el rechazo del PP y Vox, frente al apoyo del PSOE, Compromís y EU-Podemos.

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